Te perdono y me perdono a mi

Hay una calle, 5 cuadras enteras que me recuerdan a vos, que me trasladan al pasado y hacen como si no hubiera cambiado nada. Te quedaste tantas cosas… olores, lugares, letras, números, sonidos, canciones y hasta algunas palabras. Quédatelas, no me las devuelvas; son la prueba de todo lo que fuiste para mí, y perdón, me corrijo, son la prueba de todo lo que sos para mí, por qué no me dolería tanto si no te siguiera amando. No a vos, no pienses ni un segundo que es a vos y no sé realmente como explicar, que la persona que ame tanto no existe más, que se escapó de tu cuerpo al que tanto daño le estás haciendo, la dejaste ir. Solo quedo su risa, el sonido que me tortura en mis recuerdos y que a veces, me despierta a la noche.

No es toda culpa tuya, quizá me di cuenta demasiado tarde o quizá me asuste. Alguien más me hizo dar cuenta que las cosas no estaban bien, pero no lo culpes, la culpable soy yo por no verlo antes. No me quedo más remedio, mi cuerpo y corazón desesperados corrieron al lugar más seguro que encontraron y ese lugar ya no era a tu lado.

Hay algo a lo que llamó sintonía, otros lo llaman etapas, lo cual no estoy de acuerdo por qué no creo que todos pasemos por las mismas, en fin, creo que estábamos en sintonías diferentes desde hace tiempo y ninguno de los dos lo quiso ver, o quizá era yo la que había cambiado de canal, quién sabe.

Probablemente no te interese, pero soy feliz la mayoría del tiempo y cuando no me meto en esas 5 cuadras que traen tu recuerdo, me corrijo, que traen el recuerdo de la persona que solías ser. Gracias… a vos que se que seguis ahí en el fondo y a vos que estás ocupando ahora su lugar, por qué me abriste los ojos y me dejaste elegir.

Ahora te dejo ir, te perdono y me perdonó a mi.