Pommez Internacional presentó Canto Serpiente

Luego de Contraluz Contraataque (2010) y Buenas Noches América (2013), Pommez Internacional presentó su tercer disco: Canto Serpiente. El álbum está compuesto por 13 crónicas en formato canción que galopan por distintos géneros de la música popular, mediante la utilización de múltiples instrumentos tradicionales y digitales. El sexteto formado en la ciudad de Buenos Aires logró combinar minuciosamente un sonido análogo y electrónico para ejecutar ritmos nacidos en África y América Latina.

“Canto Serpiente es la vida que ocurre: sus nudos, sus huecos, sus riesgos”

Producido por Juan Stewart junto a dos integrantes de la banda: Juan Ibarlucía e Ignacio cruz. La música del álbum remite a paisajes entre un mundo imaginario y el mundo real, en dónde aparecen problemáticas políticas y sociales, cartas de amor y experiencias de viaje. “Juan nos permitió concéntranos en mantener el proceso creativo y las propuestas estéticas”, aseguró Ibarlucía, la voz de Pommez Internacional.

El LP inicia con Iluminación, una sinfonía pop compuesta con sintetizadores modulares que narra una historia entre dos enemigos que deciden intercambiar puñales. El single se dio a conocer mediante grafitis que contenían un código QR para su descarga. “La búsqueda de iluminación está manifestada en el primer tema pero se presenta en todo el disco”, explicó el cantante. En el segundo track, Iemanja, la banda aclama a una diosa sagrada de origen africano que llegó al continente americano mediante el tráfico de esclavos que fueron arrancados de sus poblados. Rio Jordán comienza con golpes de batería que parecen rodear el borde un cráter, quizás la más combativa y punk de todas. “Es una canción que te pinta un fresco de la región a través de una historia autobiográfica. Yo me subo a un camión, ese camión pasa los controles de seguridad de Jordania, cruza la frontera y entra a Belén”, ilustró el frontman.

En el tercer trabajo discográfico de la banda también hay terreno para el bolero sentimental, Amor de hierro, con la presencia de la mexicana Denise Gutiérrez, parecería ser la banda sonora de una telenovela romántica. En el quinto tema, Victoria dice adiós, un charango marca el ritmo de un relato extraído de un diario íntimo. Promediando los veinte minutos aparece la canción que le da nombre al disco. Un ensayo con sonidos de fauna y sintetizadores bailables que invitan a mover el cuerpo y al mismo tiempo reflexionar sobre la colonización de África. La obra, además tiene momentos estáticos, Canto diamante es una balada postpunk que invita a la quietud. Otra de las voces invitadas de Pommez Internacional es An Espil que en una chacarera electrónica llamada La paz buscada, junto con el juglar del grupo, cantan que están dispuestos al error.

En el ocaso del álbum, Imperio, invita a bailar con temáticas como la autoridad y la posesión. La pacífica Desintegración es una balada de jazz procesada por elementos virtuales. En Territorio, un silbato con percusión y un trombón nos grafican a Camboya en dónde el dolor, la jungla y las balas son representadas a la perfección. Celebrar es un derecho divino inicia con la voz en off de locutores que remarcan problemáticas actuales y finaliza con una melodía para meditar. Después de viajar por todos los estados de ánimo, el último momento del disco, Sur, es una melodía instrumental y con trance introspectivo. El nuevo proyecto de Pommez Internacional demuestra que la autenticidad es el camino que rinde más frutos.

Luego de realizar la presentación oficial el pasado domingo 9 de octubre, la banda vuelve a tocar este sábado 22 en Groove, junto a los británicos Foals, banda que lidera Yannis Philippakis. El show de los ingleses y Pommez Internacional había sido previsto para 2015, pero por motivos de salud del cantante extranjero, tuvo que aplazarse para este año.

Pommez se presentará el próximo sábado en el barrio de Palermo
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.