Portada del libro

Reseña del libro: A la Vuelta de la esquina: el proyecto Tyding de independencia para Puerto Rico y el diseño de una política colonial estadounidense

“Puerto Rico es la última gran colonia de la humanidad”
Nestor R. Duprey Salgado

Introducción

El presente trabajo responde al curso Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos: la patria y dos caminos. A través del mismo se ofreció la oportunidad y posibilidad de realizar una reseña del libro: A la Vuelta de la esquina: el proyecto Tyding de independencia para Puerto Rico y el diseño de una política colonial estadounidense, del historiador, escritor y analista político, Dr. Néstor R. Duprey Salgado. Duprey se ha destacado como investigador histórico, sumando en su larga lista una series de publicaciones y ensayos que retratan la realidad histórica-política del país.

En este trabajo Duprey realiza un análisis historiográfico, partiendo de fuentes primarias y secundarias, donde expone el significado fallido del proyecto de independencia de Puerto Rico a mediado de la década del 1930. En esta obra no solo se le ofrece al lector lo antes mencionado, sino que también se expone el diseño de una política colonial estadounidense en el suelo de Puerto Rico. El Dr. Duprey articula analiticamente e historicamente el rol de cada uno de los protagonistas envueltos en esta nueva dinámica entre el territorio colonia y su metrópolis. Logrando a su vez romper y aclarar por medio de la investigacion historica, toda una serie de mitos historiográficos, que se han convertido en parte de la historia institucionalizada.

A la vuelta de la esquina nos evidencia por medio del análisis de fuentes primarias, la trama de la historia de las relaciones políticas y jurídicas de los Estados Unidos con sus territorios, en este caso en particular Filipinas y Puerto Rico. También nos evidencia cómo fue evolucionando el pensamiento de los líderes políticos de Puerto Rico, en torno a qué relación debería de tener la isla con la metrópolis, particularmente Luis Muñoz Marín. No se puede olvidar en hacer la mención del rompimiento de Muñoz con el Partido Liberal, desencadenado a la creación una nueva fuerza política, conocida como Partido Popular democrático. En última instancia, no menos importante, A la vuelta de la esquina, nos relata la vida y obra del senador de Maryland, Millard Tydings. Quien jugó un papel protagónico en el proyecto de independencia de Puerto Rico, tomando como modelo de su gestión, la independencia de la nueva República de Filipina.

Resumen del libro

A la vuelta de la esquina en su primer capítulo comienza a discutir, por medio de su narración, como la historia de un relato y un discurso se han manifestado en la historiografía puertorriqueña. El Dr. Duprey excelentemente nos muestra un trasfondo histórico en el marco donde surgen estos acontecimientos históricos. Con fecha específica, 4 de julio de 1946, de acuerdo al investigador: “es el día en que se conmemora el 170 del aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, marcando dos caminos distintos en las sendas de dos pueblos que el destino y la guerra vincularon a la nación estadounidense”. Esos Pueblos son en el pacífico Filipinas, y, en el Atlántico y el Mar Caribe, Puerto Rico. En esa fecha el naciente Partido Popular Democrático rompió sus lazos con el independentismo criollo, y al otro lado del mundo Filipina celebraba su independencia. Dos colonias, antes españolas y ahora estadounidense, tomaron rumbos distintos. Esto gracias a las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, la naciente Guerra Fría y los intereses geopolíticos del nuevo imperio.

Dentro el escenario que nos presenta el Dr. Duprey, es que surge un personaje común en ambos lados del mundo, el senador Millard Tyding. Aunque estamos reseñando la fecha del 1946, este personaje tiene su origen en la década del 30. Donde Tyding se interesa por medio del Comité de Territorios y Asuntos Insulares del senado de los Estados Unidos a gestar procesos de independencias para ambas islas. Según lo arrojado por las fuentes trabajas en la investigación, este proceso de radicación para la independencia de Puerto Rico tuvo varias versiones, específicamente para los años 1936, 1943, 1945 y finalmente para el 1946. Una de los grandes datos revelados en al investigación y el capítulo, es que el Dr. Duprey rompe con unos de los mitos creados en la historiografía de Puerto Rico, cuando claramente nos dice que las acciones de Tyding, contrario a lo contado hasta el momento, no fueron una acción de corte racista y revanchista. En los próximos capítulos lo va evidenciando con lo encontrado en las fuentes primarias trabajas, rampiedo a su vez la narrativa del castigo impuesta por las interpretaciones historiográficas. El capítulo 1 de la obra reseñada, logra trascender en su narrativa y análisis, pues nos abre la puerta a lo que nos vamos a exponernos como lectores. El Dr. Duprey nos lleva de lo global a lo específico.

Para entender el pensamiento del senador Tyding, su formación y su conciencia, es en el capítulo dos de la obra reseñada, que el Dr. Dupry se sumerge en un análisis psicosocial del personaje. Como muy bien nos dice la psicología, para entender a un ser humano es importante mirar su niñez. Millard Evelyn Tyding era apenas un niño de ocho años en 1898, cuando los Estados Unidos adquieren como botín de guerra de España a Puerto Rico y las Islas Filipinas. Este personaje nació en el el estado de Maryland, el 6 de abril de 1890. Marcado por recuerdos y experiencias militares. Estas experiencias se trasladaban a la misma revolución estadounidense y a la Guerra Civil. Su padre fue ingeniero en la Marina de los Estados Unidos, lo cual evidencia que su padre estuvo muy ausente. Con este perfil fue que creció el niño Tyding. A pesar de este ambiente, esto logró atraer el interés de Tyding al aspecto militar. Como muy bien sabe hacer el Dr. Duprey, este nos combina en el capítulo mencionado, el interés desde la niñez del futuro senador con los acontecimientos históricos que lograron convertir a la joven nación estadounidense en el imperio más importante del siglo XX. Este nos reseña como la independencia se convirtió en un objetivo para los nuevos territorios coloniales: los casos de Cuba, Filipinas y Puerto Rico. Aunque cada uno tuvo un política distinta mediante el experimento jurídico imperial.

Sin embargo, al joven Tyding: “la falta de conexiones políticas le impidió entrar a la Academia naval”. Fue la educación formal y la entrada a la profesión legal la que le abrió las puertas en la política estadounidense. Pero más tarde su interés por pertenecer a la milicia se concretizo cuando entro a la Guardia Nacional de Maryland, la cual un poco más tarde el Presidente Wilson federalizó para enfrentar al revolucionario mexicano Pancho Villa. Posteriormente, la estrada de la nación en la Primera Guerra Mundial llevó al joven miliciano a integrarse a la 29 división, terminado en territorio francés batallando en contra de las tropas alemanas. Ser héroe de guerra, catapultó al joven miliciana en el campo de la política. El Dr. Duprey no reseña que: “para el 1919 logró convertirse en el candidato que más voto obtuvo en primarias y en la elección general en Hartford County, convirtiéndose en “Speaker” de la Cámara de delegados de Maryland”.

En esta nueva faceta comenzó a identificarse como defensor de los derechos de las comunidades y los estados frente al creciente poder del gobierno federal. De acuerdo a Duprey, es aquí que el “Speaker” comienza a expresarse sobre Puerto Rico y la independencia de los territorios obtenidos por Estados Unidos como botín de guerra. Esto va de la mano cuando en el 1929 pasa a formar parte del Comité de Territorios y Asuntos Insulares. Es dentro de este contexto que comienza a educarse sobre los asuntos de las posesiones coloniales de Estados Unidos. Lo cual Filipina se convierte en el centro de atención por la presión política que ejercían sus dirigentes respeto a su independencia. Es aquí que Tyding comienza a involucrarse en el discurso y en el andamiaje que dirigirá en un futuro cercano a la independencia de este país del pacífico. Convirtiéndose en defensor de los derechos de los estados. En ese mismo año 1929, con el cambio político, donde los demócratas tienen el poder de la mano de Franklin D. Roosevelt, es que surge una nueva etapa en las negociaciones con filipina y con el liderato político puertorriqueño. Con las promesas del Nuevo Trato Millard Tyding jugaría un rol decisivo en ambos casos.

Con este nuevo escenario presentado por el Dr. Duprey, es que comienza el siguiente capítulo (3) del libro, A la Vuelta de la estaquia. Con el triunfo demócrata se abren nuevas oportunidades y nuevos desafíos con el caso de Puerto Rico y su independencia. El investigador nos reseña el giro político estadounidense hacia Puerto Rico y el Caribe. Franklin Delano Roosevelt se había acercado a jóvenes antiimperialistas, pensamiento heredado del presidente Woodrow Wilson, con el énfasis en respetar la libre determinación de los pueblo. Uno de esos jóvenes, además de Tyding, era el director de la revista The Nation, Ernest Gruening. Todo un experto en historia y política latinoamericana. Este personaje visto a Puerto Rico en el 1931, lo cual lo lleva más tarde a tener una relación de cambios con el que era joven de ese entonces Luis Muñoz Marín. Con todos estos cambios se logra nombrar al periodista y empresario Robert Gore como gobernador de Puerto Rico. Tyding con sus influencias directas fue el encargado de que se nombrara a Gore rápidamente. Duprey nos hace ver entre líneas, como las esferas de influencia de Tyding, comienzan a manifestarse sobre los asuntos de los territorios y con el negocio de la azúcar, pues este y su bufete representa a estos grandes intereses.

Según Duprey:Tyding y su patronazgo se extiende a los territorios, este comenzó a colocar sus allegados en posiciones claves, que además de brindar beneficios a los agraciados, aumentado la influencia del mismo”. Con estos poderes e influencias directas Tyding logra nombrar al banquero y militar, Elisha Francis Riggs, como jefe de la policía insular de Puerto Rico, el 2 de octubre de 1933. Fecha en la cual, el senador de Maryland, visita a Puerto Rico y le hace su primera oferta de independencia. Duprey nos hace un excelente recuento de cómo el gobernador Gore, comenzó con el pie izquierdo, a tal grado de tener conflictos con la clase política de la isla. Pero la visita del senador, con recibimientos, logró acaparar la atención de la prensa, la sociedad y la clase política criolla. Hábilmente Tyding les ofreció el discurso que ellos deseaban escuchar. El Dr. Duprey nos comenta lo siguiente: “ el discurso de Tuning iba dirigido a enfatizar a aquellas medidas económicas que dirigieran a Puerto Rico a la autosuficiencia alimentaria y al desarrollo económico”. A su llegada a los Estados Unidos, el senador informó al presidente Roosevelt por medio de un informe, la poca voluntad de la clase política puertorriqueña en aceptar la independencia. También de la necesidad de crear un ministerio de colonias estadounidense, con el propósito de consolidar la política colonial en un solo organismo. El capítulo finaliza con el informe de su amigo Riggs, sobre la situación de la isla referente a las tensiones políticas y sociales, por las cuales atravesaba la isla. Simultáneamente mientras Riggs informaba a Tyding, Gore presentaba su renuncia como gobernador de Puerto Rico. Comenzaba un nuevo cabildeo para nombrar el nombramiento de un nuevo gobernador.

El capítulo cuatro del libro, A la vuelta de la esquina, nos presenta a un Tyding muy interesado en las negociaciones de la independencia de Filipinas (1934). Según Duprey: “ el rechazo a las condiciones aprobadas en el proyecto Hare-Hawes-Cutting (H-H-C) de independencia reabrió la discusión del asunto en ruta a su aprobación”. El senador ahora presidente del comité de territorios y asuntos insulares del senado se hizo cargo de dirigir la discusión. Un protagonista en estas negociaciones fue el astuto líder del partido nacionalista de Filipinas, que luego se convirtió en el presidente filipino reconocido internacionalmente, Manuel L. Quezon. Esas negociaciones directas con el Presidente Roosevelt lograron crear un proceso de transición, para llegar a su independencia. Tyding como buen estratega, reconoció las artimañas de Quezon. Pero este logró que el caso filipino se convirtiera en un modelo. Uno de los grandes retos del proceso fue: “ abogar por unos términos adecuados y justos de transición a la independencia en el caso filipino: la propia naturaleza del compromiso y misión descolonizador”. Recordemos que la visión de Tyding era que Estados Unidos no debía de ser un país imperialista. El senador astutamente logró elevar a la categoría de principio de política pública el caso de Filipinas. Con la introducción del senador John McDuffie y las enmiendas al proyecto se logró aprobar el 23 de marzo de 1934 la ley que permitiría la aprobación de la constitución “Commonwealth” de Filipinas. Iniciando de esta forma su proceso de independencia.

Los que resta del capítulo, el Dr. Duprey lo articula en la revisión de la política territorial y el papel del departamento del Interior. También nos explica la amistad que se desarrolla entre Tyding, Riggs y el puertorriqueño Félix Benítez Rexach, junto con la agenda legislativa que se establecería en el Puerto Rico del 1935. Por otra lado, nos revela cómo fue la visita de Tyding a Filipinas y como se fueron estableciendo las condiciones para la independencia. Duprey nos comenta que: “ el dilema estadounidense era cómo conciliar la realidad de que una vez independiente, la colina cortaba sus lazos económicos con la metrópolis más allá de las relaciones comerciales que mantenían con el resto de países, sin extenderle el trato de nación más favorecida”. A pesar de todo lo mencionado, Tyding se coloca cómodamente como un interlocutor pragmático. Dentro de una movida indiscreta el Secretario del Interior, Harold Ickes, se pronuncia sobre Puerto Rico. Para que la política de la administración Roosevelt hacia Puerto Rico, viniese acompañada por reformas económicas, para contrarrestar las condiciones paupérrimas de la colonia puertorriqueña. De esta manera se comienza a cabildear para que en Puerto Rico se extendiera las reformas del Nuevo Trato. Luis Muñoz Marín y su amiga la periodista Ruby Black comenzarán con esa cruzada. Por último, el Dr. Duprey finaliza el capítulo explicando cómo la violencia nacionalista y la misión dominicana de Riggs y Gruening terminan complicando las negociaciones de Puerto Rico con la metrópolis.

Por otro lado, y continuando con la investigación historiográfica, el Dr. Duprey nos expone en el capítulo cinco, todos los acontecimientos que surgieron con la visita del Secretario Ickes a Puerto Rico en el 1936. Este año uno electoral para Puerto Rico y Estados Unidos, este visitó la isla de manera sorpresiva a principios de enero. En la palestra pública se discutía la implementación de la ley de limitación de tenencia de tierras de 500 acres y el choque con los interés económicos respaldados por el gobernador Blanton Winship. En las esferas de la política local se disputan los Coalicionistas y Liberasles el control del patronazgo de las agencias PRRA y PRERA. El secretario observaba un cuadro claro de la situación económica y política de la isla. Mientras Filipinas se encaminaba hacia la independencia por medio de la creación del Commonwealth. En este capítulo revelador e importante, se presentan los primeros pasos del proyecto Tyding de la independencia para Puerto Rico. Según Duprey: “el senador comenzaba a requerir a las principales agencias del gobierno de Puerto Rico una serie de información sobre las relaciones económicas y financieras entre Puerto Rico y los Estados Unidos”.

Por otro lado, la situación en Puerto Rico era una tensa y violenta en el aspecto politicos. La espiral violencia en Puerto Rico ascendía a niveles nunca antes visto. El 23 de febrero del 1936, luego de salir de misa, el coronel fue emboscado y asesinado por dos jóvenes nacionalistas. De acuerdo a las fuentes historiográficas expuestas por Duprey este hecho levantaba una serie de interrogantes sobre las motivaciones reales del asesinato. Lo que sí queda claro, es la guerra de trincheras que se comienza a dar entre el partido nacionalista y el gobierno colonial estadounidense en Puerto Rico. Tras el asesinato de Riggs la misión dominicana, de crear una migración masiva de puertorriqueños a la República Dominicana, se ve afectada. Este acontecimiento sirvió para que hubiese una ruptura entre la amistad que Muñoz Marín tenía con Gruening. Por este negarse a condenar el asesinato de Riggs, ya que no iba acompañado de una condena a los asesinatos de los nacionalistas Rosado y Beauchamp, por parte de la policía. La negativa de Muñoz provocó una agria reacción de Gruening, convirtiendo este en el adversario del líder puertorriqueño dentro de la administración Roosevelt. La reacción de la administración de Roosevelt no tardó en producirse, se comenzó el arresto de los líderes del nacionalismo puertorriqueño. Ickes comentaba en una reacción escrita: “que la neutralización del liderato nacionalista en Puerto Rico estaba en marcha”.

El análisis de esta reseña entiende que en este capítulo (5), se encuentra el clímax de la investigación. Duprey establece que contrario a lo que ha mencionado la historiografía puertorriqueña, sobre que las reales intenciones del proyecto de independencia de Puerto Rico, era por represalias del senador Tyding. De acuerdo a las fuentes que trabajó Duprey: “ las cartas de senador sobre el asesinato de su amigo, no asumen palabras alguna de resentimiento dirigió al pueblo de Puerto Rico”. Lo que si se comienza a trabajar es en la aplicación del modelo filipino para la independencia de Puerto Rico. Las cartas del secretario Ickes reflejaban una administración extremadamente sensitiva a como la inestabilidad política de Puerto Rico debía de ser trabajada. Para el 23 de abril de 1936, anunciaba en el hemiciclo federal la radicación de dos proyecto sobre Puerto Rico. El primero era dirigido a regular la conducción de elecciones en Puerto Rico, por estas no ser limpias y ajenas de prácticas fraudulentas. El segundo estaba dirigido en consultar al pueblo de Puerto Rico sobre su independencia. De resultar la votación en una victoria del “SI’, “se autorizaba el proyecto a la Asamble Legislativa de Puerto Rico a convocar una convención Constituyente no más tarde del 1 de junio de 1937 para recatar su constitucion “ For the Commonwealth of Puerto Rico” ”. El capítulo continúa discutiendo y exponiendo todas las expresiones y discusiones suscitadas a raíz de esta nueva política pública de la administración Roosevelt con Puerto Rico. Las reacciones y los dilemas se hicieron sentir tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico. Muñoz Marín con la particular ayuda de su colega, la periodista Ruby Black, ponían de manifiesto el riesgo que el proyecto Tyding a traería al programa de reconstrucción económica para la isla. Este aspecto evidenciaba el alejamiento paulatino de Muñoz con el ideal de la independencia. Por otro lado, el movimiento independentista, militante en el seno del Partido Liberal, comenzaba a cuestionarse las movidas astutas de su líder. En estados Unidos la prensa produjo una inusual atención sobre el cuestionamiento de la soberanía de Puerto Rico.

Por otro lado, el ex amigo de Muñoz Marín, Gruening, Junto con Chardon, entendían que el objetivo de la administración estadounidense en Puerto Rico encaminaba la aplicabilidad de la política del buen vecino hacia Latinoamérica. Lo que era evidente era el doble discurso de Muñoz, cuando por un lado, para las gradas del partido liberal, daba a entender que están de acuerdo, pero por otro lado, cabildeaba en contra del proyecto, sugiriendo que el mismo se enmendara. Sin embargo, el liderato independentista, respaldaba el proyecto, a tal punto de crear un frente unido para crear la constitución de la República de Puerto Rico. Poco a poco las posturas institucionales del Partido Liberal se alejaban del enfoque de Muñoz Marín. En cuanto a Estados Unidos la comisión Ickes-Tyding afilaban sus cañones para estudiar y proponer soluciones al compromiso establecido con la colonia caribeña. El capítulo finaliza discutiendo las secuelas políticas de la discusión de la iniciativa de la administración Roosevelt y cómo las mismas dejaron una profunda herida entre todos los involucrados.

En el capítulo seis, el Dr. Duprey nos presenta todas las secuelas de las discusiones entre Muñoz y Gruening. En esta parte de la historia, se evidencia el distanciamiento del líder puertorriqueño con las esferas de influencia de la administración Roosevelt. Como si esto fuera poco Muñoz Marín confrontaba un sin número de discrepancias al interior del liberalismo puertorriqueño. En el panorama de Muñoz comienza la erosión de su amistad con la periodistas Ruby Black, una aliada en la gesta del líder en las esferas de influencia estadounidenses. Para Black: “todo el trabajo realizado se había venido a bajo en los últimos meses, producto de los eventos que habían provocado el distanciamiento de Muñoz Marín y Gruening”. Ese distanciamiento amenaza, según Black, la continuidad de las estrategias, al no encontrar en la administración Roosevelt interlocutores locales de la visión geopolítica de la independencia, como había pasado con Filipinas.

Nos relata Duprey: “que el efecto político había sido uno telúrico, sacudiendo el interior del partido liberal”. Las elecciones del 1936 traería dramáticos cambios. No solo Muñoz presentaba problemas, le tocaría el turno a Tyding, cuando la purga congresional demócrata daba inicios de resquebraje. A esto se le suma la crisis interna del independentismo criollo. La división del Partido Liberal presentaba y produciría una división en cuanto a la solución del problema del estatus político de Puerto Rico. Sin embargo, a pesar de la desgracia, Muñoz continuaba el cabildeo en los Estados Unidos. En este periodo se rompía también la amistad de Ickes y Gruening. El encarcelamiento de Albizu Campos y la represión al nacionalismo se convirtió en la estrategia de la administración Roosevelt. La salida de Gruening abrió el panorama a una nueva realidad geopolítica que por el momento los planes independentistas de Tyding y Muñoz pasarán a un segundo plano, aunque como muy bien evidencia Duprey, se encontrarán nuevamente años después.

El capítulo siete y último, de A la vuelta de la esquina, evidencia un nuevo intento del plan de Tyding, pero esta vez en un escenario distinto, el de la guerra. A pesar de las diferencias con la administración Roosevelt, surge un segundo intento y este sigue insistiendo en su proyecto para Puerto Rico. La estrategia seguida por la administración Roosevelt sobre el Caribe, de acuerdo al asesor del presidente, Charles Taussig, era proponer un estudio sobre las condiciones políticas, económicas y sociales de la región el Caribe. Evidenciando la importan de Puerto Rico, en un escenario de guerra y como un ente importante en la región. Ya no solo Estados Unidos observaba a Puerto Rico de una nueva forma, sino que pretendía un intervención en las colonias británicas, para asegurar la tranquilidad de la zona. Por otro lado, el presidente enviaba el mensaje para crear enmiendas a la Ley Orgánica Jones, con el fin de impulsar la redefinición de funciones y poderes del gobierno federal y el de Puerto Rico. Esta encomienda no tenía representantes independentistas, evidenciando nuevamente el interés de los estadounidense, en que las cosas en Puerto Rico continuarán igual. Según Duprey: “ para el senador Tyding, la comisión creada era un paso insuficiente para atender el problema de Puerto Rico”. En Puerto Rico la palestra política reacciona diferente ante el segundo intento de Tyding. Luis Muñoz Marín expulsado del Partido Liberal funda el Partido Popular Democrático. También se organiza el Congreso Pro Independencia militante en el PPD, pero luego rompe lazos, fundándose el Partido Independentista Puertorriqueño, de la mano de Gilberto Concepción de Gracias. Estos últimos, simpatizantes con el proyecto de independencia de Tyding. El último intento surgió del 1944 a 1946. Ya para esa época, la visión de Muñoz sobre la independencia era casi inexistente, este abogada o coqueteaba con un gobierno autonómico. Enfocándose más en el desarrollo y la estabilidad económica de la isla.

Como si la historia fuese una confabulación para el 4 de julio de 1946, mientras se celebraba la independencia de los Estados Unidos, en Filipinas se proclamaba y se celebraba la independencia de la joven nación, con Tyding como invitado. En Puerto Rico el nuevo PPD, acaudillado por Muñoz abandonaría finalmente la independencia, abrazando el ideal autonómico. Duprey finaliza el capítulo de la siguiente manera: “La segunda guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría había cambiado dramáticamente el contexto geopolítico de Puerto Rico y su futuro. La independendencia había quedado a la vuelta de la esquina”.

Evaluación crítica

El libro a la vuelta de la esquina del Dr. Nestor Duprey sacude la zona cómoda de la historiografía de Puerto Rico. La investigación derrumba con evidencia historiográfica muchos mitos y revela verdades que nadie se atrevía decir. Como muy bien ha sabido hacer la dictadura del conocimiento. Con la investigación Duprey nos expone otro panorama poco conocido por la historia institucional de Puerto Rico. Muy sabiamente nos introduce a un tema muy reservado en la psiquis del puertorriqueño, la independencia de la colonia más antigua del mundo. La investigación constituye todo el diseño y armazón que creo Estados Unidos, con sus aciertos y desacierto, en su nuevo rol como nuevo imperio mundial. Donde manifiesta por medio del imperialismo jurídico , una serie de proyectos para independizar a sus nuevas posesiones. Pero cada proyecto con su singularidad en particular. En este escenario Duprey logra situar a Puerto Rico en un contexto internacional, que muy pocos historiadores se aventuran hacer. A la Vuelta de la esquina telúricamente derrumba los mitos y a sus supuestos errores-protagonistas. Presentando una narrativa alternativa a la narrativa del castigo que ha imperado dentro de los círculos historiográficos del país.

Es importante mencionar el buen manejo de las fuentes primarias y secundarias. Esta es la base o el andamiaje perfecto, para que disruptivamente y con evidencia, se comience a discutir en nuestro diferentes sistemas educativos, la importancia reveladora de los hechos históricos tal y como son. Claramente la investigación nos presenta un diseño bien orquestado y de que existía una conciencia sobre la situación política, económica y social del Puerto Rico de la década del 30. Las fuentes lo evidencia y sirven de guía para adentrarnos en las interrogantes que esbozan el contexto histórico. Uno de los elementos importantes de la investigación es el cuidado del investigador, en no caer en subjetividades. A la vuelta de la esquina es un trabajo muy bien cuidado y trabajado.

Por último, la investigación contribuye a presentar un escenario distinto, al relato tradicional sobre la relación de la colonia más antigua de la humanidad con su metrópolis. Aunque con la evidencia demostrada podemos ver que no faltaron voluntades en Estados Unidos y en Puerto Rico, para solucionar el problema colonia. Las condiciones y las causalidades, observandolas y analizandolas desde una perspectiva histórica, cambiaron y evolucionaron la realidad del Puerto Rico del siglo XX.

Conclusión

En conclusión podemos argumentar que A la Vuelta de la esquina del Dr. Duprey, contribuye a una nueva construcción historiografía. Con la investigación se analiza el papel que jugó la niñez en el carácter del senador Tyding. El interés del senador por establecer una política anti imperiales en las esferas del poder de los Estados Unidos. El desarrollo de un ideario a favor de la independencia de los territorios obtenidos mediante la Guerra hispano cubana americana. La inteligencia detrás del personaje (Tyding) para establecer sus propias esferas del poder. El manejo de las fuentes de parte del investigador, para armar una historia complicada. Ver como mediante las mismas y su análisis, el investigador logra demostrar los logros y consideraciones personales para crear modelos descolonizadores. Por otro lado, se evidencia la ruptura de un mito, cuando se rompe con la idea de que la administración Roosevelt actuaba como un acto de venganza o revanchismo, por la muerte del coronel Riggs. Hecho que desgraciadamente no ha sido aclarado en otras investigaciones que tratan de tocar el tema tímidamente. También podemos entender la seriedad con que se tomaba el proyecto, por medio de los arquetipo jurídicos creados para llevar a cabo un proceso de independencia, en Filipinas y en Puerto Rico. El libro documenta el rol del Senador Millard Tydings durante el proceso de radicación y discusión de un proyecto para concederle la independencia a Puerto Rico en 1936, 1943 y 1945, respectivamente.

Lo que concierne a la política criolla, observamos las divisiones que siempre han existido en la clase política puertorriqueña, detalle que aún permea en nuestra actualidad. La investigación nos presenta cómo fue evolucionando los hechos históricos a causa de los nuevos intereses geopolíticos. Por último, y, a pesar de todas las rupturas y enemistades, Tyding continuo encaminado un proyecto de independencia para Puerto Rico, con todas las exigencias, por medio del cabildeo de la clase políticas puertorriqueños en la metrópolis. Sin duda alguna la investigación que nos comparte el Dr. Duprey logra que repensemos escribir y armar la historia del Puerto Rico del siglo XX.

Bibliografía

Duprey Salgado, Nestor. A la Vuelta de la esquina: el proyecto Tyding de independencia para Puerto Rico y el diseño de una política colonial estadounidense. Humacao: Model Offset Printing, 2016.