Aprendiendo inteligencia emocional con Hulk

Si en esta situación Betty Ross se la hiciera de pedo con violencia física, sólo puede terminar de una forma: ella hecha mierda físicamente y/o hecha mierda emocionalmente al no poder lastimarlo.

Cada persona es única. Las historias de nuestras vidas por insignificantes que puedan parecer ayudan a moldear lo que hoy se llama nuestro condicionamiento. Estar condicionado no es malo. De hecho todos lo estamos. La clave está en diseñar nuestras vidas para que ese condicionamiento sea más útil que contraproducente.

Una manifestación de un condicionamiento contraproducente es cuando no podemos expresar lo que realmente sentimos. A veces lo disfrazamos de una decisión consciente y lo justificamos para no sentirnos inferiores (“Si no me habla, yo le voy a dejar de hablar también”) porque nuestro condicionamiento nos dice que expresarte libre y sin bloqueos, pretextos o justificaciones está mal. La verdad es más simple: detrás de esa decisión “consciente” hay un miedo a expresarnos, unas ganas ENORMES de resolver algo que nos inquieta y que preferimos arrumbar en el closet de las situaciones feas, esperando que el polvo lo esconda con el tiempo.

Tomemos como ejemplo a Hulk. Un súper humano que con un dedo podría lastimarte gravemente. Al ser de gran tamaño y poseer una fuerza extraordinaria, convivir con este personaje presenta un riesgo. Un pequeño descuido y te va a lastimar, y muy probablemente sin querer; un codazo accidental o un pisotón se puede interpretar como violencia física porque nuestro condicionamiento nos dice que cualquier dolor físico provocado en nosotros por alguien más es una agresión directa, cuando se puede tratar de un simple accidente. Pero si carecemos de la inteligencia emocional para ver más allá del “me duele” y mentar madres, nuestra reacción inmediata será “hacerle lo mismo” o “regresarla”.

A ver, regrésasela

Y es entonces cuando nos bloqueamos y el polvo en el closet de las cosas feas nunca llega a la caja de “Cosas que me hizo” y la herida no sana. Queremos regresar el golpe sabiendo que no podemos lastimar a Hulk por más ganas que le echemos.

En alguna clase de primeros auxilios aprendí el concepto de visión de túnel, que así sacado de la manga y sin googlearlo se resume a no ver más allá del evento como tal, lo que ocasiona un bloqueo que no permite ver TODOS los recursos disponibles para solucionar la situación. Si te enfocas en ver la fractura nada más, se te puede pasar la tabla de junto que puedes partir para inmovilizar la lesión. El punto de esto es que golpear a Hulk no es la única manera de hacerle entender que te lastimó. Y esa es la verdad y la clave de este texto: para que alguien sienta lo que te hizo sentir no tienes que hacerlo pasar por lo mismo que pasaste. Si lastimar a los demás no está en nuestra naturalza, ¿por qué insistimos en lastimarlos para que entiendan nuestro dolor? La respuesta: condicionamiento (también llamado la tele, lo que me enseño mi mamá, presión social, etc.)

Si la única herramienta que nuestro condicionamiento tiene para responder a un estímulo negativo es lastimar, vamos a querer lastimar a todos los que “no les duele”. Esto se ve en forma de indirectas, comportamientos pasivo-agresivos o “castigadores” que sólo nos dicen que la persona quiere que los otros se sientan igual que ella para que entiendan cómo se siente por dentro. Hay una herramienta más útil: hablar.

Por eso es cierta la frase “No obtienes lo que quieres, obtienes lo que eres”. Y así se desarrolla el círculo vicioso perfecto:

Mi condicionamiento me dice que me cuide de la gente (esto sólo es válido cuando eres niño, pero a veces dejamos que un niño siga tomando nuestras decisiones de adulto) porque hay quienes tienen la única misión de hacerme daño. Pero como no sé (la ignorancia es el origen de la ansiedad) quiénes me quieren hacer daño, asumiré que son todos o la mayoría. De esa manera me programo para esperar cosas malas de la gente y por lo tanto cada acción de los demás será evaluada con una tendencia a ser interpretada como ataque. Esto me hace justificar el hecho de que todas las personas me quieren hacer daño (o “todos los hombres son iguales”, o “nadie me entiende” y así) y entonces puedo justificar mi comportamiento agresivo (“soy un cabrón”, “soy bien perra” y así), creándome un estatus y una fama contraproducentes pero que presumo con orgullo.

¿Ahora ven por qué mencioné la visión de túnel? De todas las opciones disponibles, tomamos la que está frente a nosotros sin cuestionarla y la volvemos nuestra vida, creando candados y justificaciones para protegerla cada vez que descubrimos oportunidades para cambiarla. Esa es la gran lección de hoy. Y si se quedaron con la duda de cómo ganarle a Hulk, puedes tratar de golpearlo o puedes echarle unas cuántas ganitas para entender que tu forma no es la única y desarrollar nuevas. A fin de cuentas Hulk es humano como tú. No es necesario lastimarlo para que entienda que te lastimó, así como tú no necesitas que te lastimen para que entiendas que lastimaste a alguien. If love is the answer youre home, diría una de mis rolas favoritas. Por eso en este ejemplo Black Widow no usa la violencia para “calmar al monstruo”. Ella no tiene visión de túnel. Sólo así puede ver a Bruce Banner y no al monstruo, lo que abre muchos caminos nuevos para que ella pueda comunicarse con él de la mejor manera…

>>BK