Manta 70.3: fortaleza (parte 2)

Antes de leer esta entrada recomiendo que pasen por la parte 1 para tener una mejor idea de que estaba pasando y que se había acumulado en mi cabeza hasta este punto. Sin mucho preámbulo los invito a servirse un café, sentarse cómodamente y continuar leyendo como terminó mi carrera en Manta en esta larga entrada de hoy.

Logré domir bien de Sábado a Domingo y nos despertamos fácilmente con la alarma de 3:45am, después de un chequeo rápido a mis sensaciones de salud empecé a prepararme para la carrera, una ducha rápida, ponerme el tri suit y desayunar se ha vuelto mi rutina para las carreras. El desayuno consistió en sanduche de mantequilla de maní y mermelada, huevos revueltos, granadilla y yogur vegano (que fue uno de los grandes descubrimientos de Ecuador), sacar la hidratación del congelador y empacar los sanduches preparados la noche anterior. En mi caso he encontrado que los sanduches de mantequilla de maní, queso y nutella planchados y partidos en cuartos funcionan muy bien para mi estomago, cuando esta saludable. Sin embargo en esta ocasión no tenía mayor opción de cambio y lo único que hice fue agregar unos geles para tomar durante la bici de acuerdo a lo que me recomendó mi entrenador Nito para reponer un poco la falta de energía en los músculos por la gastroenteritis.

Nata, Andrés y yo nos dirigimos al parque de bicis a las 4:30am en donde tendríamos que dejar listo todo para la carrera que arrancaría a las 7:19am para mi categoría. Despues de 15 min, que me parecieron eternos, logramos llegar y entrar a preparar todo junto a nuestras bicis, para los que no saben ellas (las amadas bicis) duermen desde el día anterior en el parque y el día de carrera uno tiene 2 hrs para alistar el resto de cosas junto a ellas. Logré rápidamente organizar todas las cosas y dejé a lo último inflar ambas ruedas, pues es tradición y recomendación desinflarlas un poco el día anterior para que no estallen durante la noche, al momento de llegar a la rueda trasera sentí que estaba mucho mas desinflada de lo que había quedado el día anterior y como esa era la que había pinchado durante la rodada de reconocimiento decidí cambiar el neumático por uno nuevo para estar tranquilo (8vo aprendizaje no dejar tan desinfladas las ruedas, o, al menos tener una buena idea de como habían quedado para envitar pensar que estan pinchadas). Esta operación la llevé a cabo tratando de estar muy tranquilo y con la poca iluminación que las 5:15am permite, sin embargo no tenía muy claro que pasaría en caso de pinchar en carrera, pues el único neumático que tenía disponible estaba dudoso. Finalmente y despues de posiblemente 1 hr todo estaba listo, última pasada por los baños portátiles y salir del parque de bicis en compañía de Andrés, Pedro y Juan Sebastián, mis compañeros de equipo y con quienes estábamos enfrentando ese reto personal. De ahí nos encontramos con Nata y Diana quienes no podían entrar al parque de bicis y estuvieron esperándonos casi 2 hrs afuera. De ahí teníamos que caminar 10min hasta la zona de la salida donde tendríamos algunos minutos para calentar y bajar los nervios, tiempo en el que nos aplicamos vaselina, bloqueador y cremas para disminuir las rozaduras, además de una capa de vinagre que nos ayudaría a no sufrir mucho con las picadas de las agua malas.

JuanSe, Pedro, Esteban, Andres. Team Grufit

Para iniciar la carrera hay que bajar por unas escaleras que permiten ver la salida de las categorias anteriores, cada una de ellas cada 4min desde las 6:50am, eso ayuda a que el tiempo pase mas rápido pero además a ver que hacen los demás antes de salir. Esta vez no logre dar una ultima orinada antes de nadar y tenía la esperanza de dejar salir todo ese estrés una vez estuviera en el agua.

No se que estaba mirando en ese momento…
Escaleras que llevan a la playa para la salida de la carrera

Mientras bajábamos notamos que la primera boya de giro estaba en diagonal a la izquierda de la salida y por esa razón las categorías anteriores salían corriendo sobre la costa y a la izquierda para nadar lo mas recto posible a la boya. Esta idea no me pareció descabellada y decidí hacer lo que hiciera toda la gente dado que no soy el mejor nadador, así que cuando llegamos abajo y nos acomodamos en la playa ya tenía claro que iba a salir corriendo detrás de todo el mundo. Mientras daban la salida me encontré con Juan Carlos, nos dimos un abrazo y nos deseamos una buena carrera, a él solo lo volví a ver en el atletismo con un buen paso y culminando una muy buena carrera. Felicitaciones!

En esta ocasión tenía algo de nervios e incluso recordé a Camilo y su incidente de Berlín (que pueden ver y leer en los vínculos anteriores), pero mas que todo estaba pensando en mi salud, en mi estómago, en cuánto tiempo podría aguantar o si aguantaría toda la carrera. Una vez dieron la salida corrí por aproximadamente 1 minuto y decidí entrar al agua un poco antes de todos los demás, tal vez para poder dar la orinada que no fue posible antes de nadar, sin embargo tampoco fue posible hacerla nadando y eso es algo que tengo que aprender. Sin darle importancia a eso me enfoque cuanto pude en seguir las boyas lo mas cerca posible, en algunos casos teniéndolas a unos 5 metros a la derecha en otros hasta 20 metros (similar a lo que me paso en Cartagena 70.3). Ocasionalmente sentía pequeños corrientazos de las picadas de agua mala, sin embargo y aunque el agua era clara, no vi ninguna. Por primera vez en mucho tiempo lograba escuchar la alarma de mi reloj que indicaba el paso cada 200m y mas o menos tenía una idea de que distancia había recorrido, a diferencia de mis dos carreras anteriores, esta me pareció un poco mas larga aunque no tan sufrida, podría decir que no fue tan buena como hubiera querido pero tampoco tan mala como esperaba. Salí del agua y arranque a correr sobre el muelle que estaba lleno de gente al rededor, en medio de todos logre escuchar a Nata, chocamos palmas y seguí en busca del baño en la zona de transición, en ese momento sentía que podía seguir sin problemas a disfrutar de la bici que siempre sera mi mejor deporte.

Salida del agua después de identificar a Nata en el muelle

Como me ha pasado últimamente, salí de la natación con hambre, de manera que me comí el cuarto de sanduche que tenía preparado para ese momento, casco, gafas y a darle a la bici. El recorrido tiene unas subidas que sin ser muy exigentes si desgastan y es necesario tomarlas con calma, en mi plan de carrera tenia la posibilidad de subir forzando, sin embargo en las primeras subidas las piernas me recordaron que venia de 2 días muy complicados en cuanto a mi salud y fue necesario ajustar el plan para poder completar la carrera, ahí empece a sentir los estragos de la complicada semana que tuve y a sentir que no tendría el control sobre mi durante la carrera. Traté de seguir el plan de alimentación al pie de la letra y durante los primeros 45 km lo logré sin mayores problemas, alcancé el retorno y mi tiempo me sorprendió agradablemente, aún a pesar de saber que los tiempos en estas carreras son solo lo que alimenta el ego y no reflejan realmente el reto que vive cada persona que se enfrenta a sí misma durante una carrera así. El regreso marcaba las subidas mas largas y que requerían cuidar mejor las piernas para el atletismo. Me sentí bien al saber que podía subir con suficiente rotación y aun pasando algunas personas pero sabiendo que no estaba al 100%, eso me motivaba para seguir adelante hasta que al rededor del km 60 o 65 empece a pensar que se me había pasado una alarma de alimentación y no había comido, aunque no tenía hambre, no estaba seguro si había pasado mucho tiempo sin comer. Le dí la oportunidad a unos mordiscos de sanduche y esa fue la última vez que pude hacerlo, de ahí en adelante no me entró mas comida sólida durante la bici y lo único que pude incluir fueron unos geles. Logré llegar sin mayores contratiempos a Manta, sintiendo el viento pegar fuerte desde los lados en la aproximación a la ciudad, el olor a pescado de las empresas atuneras y el ánimo de la gente que empezaba a aparecer en las esquinas marcaban la transición hacia el atletismo. A la llegada vi de nuevo a Nata gritando, animándome y me sentí agradecido al poder terminar otra parte de la carrera teniendo su apoyo siempre a mi lado.

Llegando después de 90km

En la transición al atletismo me sentí rápido y bien, así que arranqué a correr muy animado, al salir, vi a Andrés llegando y sabía que pronto me alcanzaría y por un momento pensé que podría ir a su paso para completar los 21km que nos esperaban adelante (otra sería la realidad mas adelante). Al salir de la zona de transición vi y escuche de nuevo a Nata y busqué regular el paso durante el primer km pues estaba muy rápido y con la frecuencia cardíaca muy alta.

Iniciando el atletismo

Un par de km mas adelante escuche la voz de Andrés que venía detrás y me decía que uno de mis geles se iba a caer, cruzamos algunas palabras corriendo y el siguió a su paso mientras yo empezaba a sentir que mi estomago no estaba bien. Tenía sensación de llenura y pensaba en lo bien que me caería un alka seltzer, en algún momento incluso pensé que vomitar era una buena idea para alivianar la panza, pero no encontré la oportunidad de hacerlo ni tenia a la mano el alka seltzer. De manera que decidí tomar Pepsi en los puntos de hidratacion para ayudar a mi estómago a sentirse mejor. Por unos minutos eso funcionó y mi estómago parecía reaccionar, en ese momento me alcanzó Juan Sebastián quien llevaba un buen paso y con quien hice algunos kms antes de completar los primeros 10, en ese momento le pasé la única pastilla de sales que tenía pues el iba sufriendo con calambres aunque a un mejor paso del que yo podía sostener. Seguí concentrado en mi estómago y tratando de sentir mejorías, pues ya ni siquiera los geles entraban, adicionalmente empecé a sentir molestias de bandeleta en ambas piernas que me recordaban mi intento de la Media Maratón de Medellín en 2014. También me crucé un par de veces con Pacho y Samir, con ambos nos dábamos ánimo a pesar de saber que no estábamos en la mejor condición pues Samir habría sufrido también gastroenteritis un par de días antes de la carrera.

Saludando a Nata :)

Durante esa fase de la carrera solo pensaba en llegar de una zona de hidratación a la siguiente, caminando en algunos intermedios para relajar el estómago, las piernas y buscando dentro de mí pensamientos para terminar. A pesar de saber que estaba sufriendo por dolor y molestia estomacal no sentía que fuera una mala carrera, de alguna manera disfruté mucho el saber que iba a terminar así fuera gateando, pues ese había sido mi compromiso para esta competencia. Veía pasar el tiempo lentamente mientras la gente en Manta daba ánimos a todas las personas durante todo el recorrido del atletismo, la buena energía ayudo mucho a mantener arriba la energía a pesar de las dificultades.

Para dar inicio a la última vuelta Nata me dió ánimos y las lágrimas me escurrieron, sentí su energía en el alma y desde lejos le agradecí con una seña por ese saludo buscando continuar trotando sin generar mucho dolor.

Inicio de la ultima vuelta del atletismo

Luego de luchar un poco mas, finalmente me acercaba al último retorno que marcaba los 5.5 km finales de atletismo cuando vi a Juan Sebastián en un punto médico adelante recibiendo un masaje y pensé que íbamos a terminar juntos dadas las condiciones. Me tomó algún par de km alcanzarlo, en los que me pasó Pedro dándome ánimos y recordándome que tenía que correr “sin mente”, a su paso noté que se había caído en la bici y recordé la admiración que le tengo porque siempre lo he visto como a alguien muy fuerte al poder levantarse y seguir adelante de las adversidades que ha tenido. Así mismo pensé en las personas a las que les ofrecí esta carrera y que eran mi motor de emociones para seguir adelante y por quienes acabaría.

Alcancé a Juan y cruzamos unas palabras para saber como íbamos, ambos concluimos que estábamos jodidos, pero que íbamos a terminar la carrera, como fuera. Alternamos algunas zonas caminando con un trote muy lento hasta que llegamos al paso a menos de 1km de meta, en ese momento quisimos caminar un poco mas pero la gente que estaba dando ánimos empezó a aplaudir y gritar que no paráramos pues ya íbamos a llegar, Juan dijo: “si supieran lo que me duele correr”, sin embargo sacó energías y continuamos en un trote muy suave que concluimos al entrar a la recta junto al parque de bicis, donde de nuevo caminamos por ultima vez.

Nos aproximamos a la meta y con la cabeza en alto vimos a nuestras parejas gritando de emoción, ambos volteamos a mirarlas y continuamos avanzando en el trote lento a la meta donde finalmente cruzamos y acabamos con este reto personal que se ha convertido el triatlón. Este reto donde buscamos ser la mejor versión de nosotros mismos, luchando contra adversidades y buscando aprender algo para la vida, en algunas ocasiones y sin que sea la meta, inspirando a otros a atacar sus propios retos.

Sufrida llegada a la meta

Mi tiempo final fue 6:15:53 hrs, unos 12 min mas que en Puerto Rico y 15 min mas rápido que Cartagena. Para mí es el tiempo mas rápido que jamás habría podido hacer sabiendo que apenas 48 hrs antes yo mismo me estaba sacando de la carrera antes de empezar.

Manta 70.3 finishers del team Grufit!

Gracias a todos los que estuvieron pendientes durante la carrera, mi Nata en Manta, mis papás, mi suegra, mis amigos, mi equipo en los chats, a mi entrenador por ayudarme a aterrizar las expectativas de la carrera para hacerla con mucha cabeza y poder terminarla siempre estando pendiente todo el día. A todos gracias!


Entre los aprendizajes de esta carrera se incluye la fortaleza que muchas veces no entendemos que existe, o, que no sabemos que tenemos. En esta oportunidad también aprendí que soy mucho mas fuerte de lo que imaginé y mucho menos cuadriculado de lo que pensaba y que hoy aunque no tengo muy claro de donde saqué fortaleza para hacer esa carrera, sentí que podía hacerlo a pesar de mí mismo. Logre entender que muchas veces los problemas hay que verlos desde muy lejos, para que parezcan solo un puntito en el mundo, de manera que el resto de lo que uno ve en la vida nos deslumbre tanto que nos ayude a olvidar el problema. Y finalmente aprendí que muchas veces la vida le muestra a uno que hacer solo en el ultimo minuto y depende de uno como reaccionar, adaptarse y responder con lo que uno tenga.

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