¿Buscas trabajo? Estos son los 5 pasos que me ayudaron a salir de mi zona de confort para conseguirlo.

Billy
Billy
Oct 21, 2018 · 5 min read
photo by Fabrizio Verrecchia on Unsplash

Todo empezó en el 2012, cuando regresé de una temporada como animador de playa en Ixtapa y Cancún. Trabajaba para mi proyecto independiente desde el 2010, Habanero Blue, una especie de TV por Internet parecido a la revista Vice pero sin recursos. Al ver que no generaba ingresos suficientes y con unas ganas locas de irme a la playa, me había enrolado por una temporada corta de 2 meses como animador de playa para una cadena de hoteles todo incluido.

Ya de regreso en la ciudad, el dinero empezaba a escasear cada día más. Necesitaba encontrar un trabajo URGENTE. Cansado de navegar sitio tras sitio, buscar la mejor bolsa de trabajo, darme de alta y empezar a mandar correos sin respuesta; me improvisé un CV como maestro de francés. Cabe señalar que ni soy maestro, ni tampoco hablo francés #noescierto. Tuve la fortuna de aprender francés desde muy chico ya que mi padre es francés y mi madre mexicana. Sin embargo, en ningún momento estaba listo para enseñar ortografía ni reglas de gramática.

1. Conócete a ti mismo e intenta cosas nuevas

Como en la película de “En busca de la felicidad” con Will Smith y su hijo Jaden, estaba haciendo mi mejor esfuerzo por conseguir un trabajo. Estaba saliéndome de mi zona de confort para ir a distribuir mis CVs como volantes por la calle en todas las escuelas y universidades del sur de la ciudad de México. En algunas, ni siquiera me dejaron entrar y en otras, tuve que dejarlo en un sobre por debajo de la puerta. Pero la suerte sonríe a los que se esfuerzan y al día siguiente, mi estatus de “busco trabajo” iba a cambiar gracias a un correo en mi bandeja de entrada. Era la coordinadora de francés del Tec. de Monterrey campus Ciudad de México (sí, el mismo que se derrumbó durante el pasado sismo del 19 de septiembre del 2017). Quería tener una entrevista conmigo pues existía una vacante en su departamento.

2. Arriesga y confía en ti

Al llegar a la entrevista, fue muy clara conmigo “Mira, la verdad es que tu perfil no corresponde a lo que tradicionalmente buscamos” y era cierto, yo no tenía nada de un profesor de francés. Me dijo “Por lo general, contratamos a profesores que tienen estudios académicos en docencia, letras o alguna otra carrera afín, pero estamos teniendo el problema que estos perfiles son muy teóricos y no enganchan con los alumnos”. Añadió “Me gustaría que dieras una clase muestra para analizar tu nivel y ver cómo conectas con los estudiantes”. En ese momento, me brillaron los ojos. Sabía por dentro, que tenia media batalla ganada. Me dieron un tema a impartir que me llevé de tarea para preparar la clase muestra. Esa misma noche, con toda la emoción de empezar algo nuevo y mi conocimiento de las herramientas online, trabajé en una presentación de Power Point muy dinámica, con gráficos, videos y ejercicios en línea. ¡Estaba listo para exponer!

3. Demuestra tus capacidades

El día llegó, estaba un poco preocupado sobre las posibles preguntas de los alumnos o que al no dominar el tema por completo, pudiera dudar sobre mis respuestas. Por suerte, la interacción con los alumnos fue muy buena desde el primer segundo, me tocó un pequeño grupo de 5 o 7 alumnos y la coordinadora Cecilia, sentada al final del salón. Yo tenía en aquel entonces 27 años, y acababa de terminar la universidad hace un par de años así que no me sentía tan alejado del mundo académico. Hace dos años era yo todavía el que estaba sentado del otro lado del pupitre. Y así fue como empezó mi corta pero honorable carrera como profesor de francés que duró en total cerca de dos años y fue una experiencia plena, llena de satisfacción y aprendizaje.

4. Consolida tus conocimientos

Mi primer grupo era los sábados de 9am a 1pm, un total de 4 horas que representaban un desafío para mantener a los estudiantes entretenidos e inventar dinámicas para hacer la clase lo más interactiva posible. Luego tuve un grupo de verano de 7 am a 9 am que disfruté mucho. Quizás lo que mas recuerde de ese segundo grupo es que el 1er día me levanté tarde — soy enemigo de los despertadores — y me venía repitiendo en el coche a las 8:30 de la mañana entre estrés y enojo “Por qué siempre me pasa esto” por suerte, todo salió bien después. No les voy a mentir, durante estos 2 años hubo varias veces que los alumnos me pusieron en jaque con sus preguntas, pero nada que un “Eso lo veremos en la siguiente clase” o “Quién de tus compañeros te puede ayudar a contestar esa pregunta”.

5. Trabaja duro para dar el siguiente paso

Desde el inicio de mi segundo ciclo como profesor ya había conseguido un segundo trabajo en una agencia de publicidad online en Polanco. Eran largos días en los que tenía que levantarme a las 6 am, dar clase de 7 a 9 am, de ahí irme en coche hasta Barranca del Muerto, tomar el metro hasta Polanco, trabajar hasta las 7–8pm y regresarme al sur de la ciudad para preparar el curso del día siguiente. Mi jornada terminaba alrededor de la medianoche, hora en la que ya me podía ir a dormir.

CONCLUSIÓN

El esfuerzo y trabajo duro pagan, y la experiencia sólo te hace siempre más fuerte. Si buscas algún motivador para salirte de tu zona de confort, entonces debes seguir a Gary Vaynerchuk en sus redes sociales. Es un motivador nato, ideal si lo que buscas es romper paradigmas y hacer las cosas (ejecutar). Yo no lo conocía en aquel entonces, pero por mi forma de ser y siendo independiente desde mis 18 años me esforcé por salirme de mi zona de confort y distribuir mis CVs como repartidor de volantes por la calle. Las oportunidades están ahí, tienes que pensar y actuar diferente para conseguirlas.


Originally published at sportbilly.com.mx on October 21, 2018.