Hormigas.
Beta.
ENTONCES FUE CUANDO LE PUSE MÁS ATENCIÓN A LAS HORMIGAS, al patrón esquizofrénico de sus movimientos en mi cocina; ese romper filas que nada tiene de marcial ni de ejemplar, pero sí mucho de compleja sincronía aún incomprensible para mi limitado entendimiento. Soy casi una piedra, he de decirlo.
Lo hacía devorando una manzana, mi desayuno, pues; en un breve trance que no sé por qué, me hizo pensar en Miles Davis descalabrado. De repente, ahí estaba la cabeza rota de Miles Davis, ¿ahí dónde?No sé, ahí, flotando en la bodega tristona donde guardamos nuestros recuerdos. Un Miles aún joven, en una fotografía en blanco y negro de un tiempo con leyes físicas para los blancos y los negros, chorreando sangre después de un altercado de tintes muy racistas. Tenía tiempo escuchando su música, más su periodo post bop, azul óxido, azul mentolado, el hormiguero de notas sucias brillando en medio de un caliginoso aire pánico (notas de tabaco, insomnio, alcohol, agujas, sudor, heridas, segregación saturan el aire), y me decía que mucha de la abstracción en la música moderna era un asunto no de gusto, sino de desciframiento.
Cosas del ocio, creo. Cosas del autoempleo, creo. La necesidad de econcontrar un orden, o mejor dicho, de entender el grito de una trompeta sobre el vacío. En cuarteto o quinteto, cada instrumento siguiendo su camino propio, su ruta dolorosa, como los astros miedosos huyendo de la energía oscura, como la microgravedad que no permite que los sistemas en expansión en su nivel planetario no dejen de obedecer a sus leyes gravitatorias locales. Ha de ser la manzana, la dieta de manzana (Bukowsy decía que cenaba un chocolate en barra, y nada más). Una cayendo sobre la cabeza de Newton, la ley de la macana de la gran manzana racista cayendo sobre la cabeza de Davis. Clank!
Y entonces, agachaba la cabeza y miraba a las hormigas apropiarse de la cocina, una operacion de matemática compleja resolviéndose bajo un rayo gratuito de luz, en tiempo real. Cada hormiga, o bot, encargándose de las migas del suelo, y lo entendía.
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