“Tu nombre…”
¿Cómo te quiero? Si siento que no me quieres ¿Cómo te hablo? Si cuando lo hago termino por sentirme más ignorado que nunca ¿Cómo haces para vivir sabiendo que me tienes y aún así, ser tan fría, tan soberbia?
Hoy, escuchaba palabras que decían “debes de cuidarte, esto es para que le pongas atención” pero mi corazón y mente, se encontraban en la recién atención que me prestabas ¿Debo morir acaso para ser de importancia para ti?
Y creo que ni eso, mientras me siento al borde de una linea donde no puedo ver a nadie más con otros ojos, tú juegas a querer al mundo, a pedir a otros y yo sólo puedo verlo y sentir mi mundo caer.
Pienso y mi mente grita “Si no me vas a querer, lárgate, vete, deja de martillar mi corazón con tu indiferencia” y luego lo callo, lo tiro al cesto de basura y solo puedo textearte, “te extraño”.
En este punto seguro lo único que merezco del mundo es un grato puñetazo en la cara, quizás tú seas mi golpe, pero rezo, realmente rezo porque seas la cura, no la daga que termina por matar mi tan cansada agonía.
Me gusta terminar con frases fuertes que terminen por matar la pobre poesía que mi corazón redacta, así que termino esta, con la palabra más poderosa que tengo, tu nombre.
-Blek.

