Acerca de
Hola.
Hace más de un mes, tuve la intención de comenzar este blog y no me había aparecido por aquí. Sería largo de contar todo lo que me ha impedido dedicarme al bloguismo en este último mes y pico.
Sin embargo, justo lo que me ha mantenido ocupada es parte de quién soy entonces esta mañana tuve uno de esos momentos epifánicos y dije, pues ya güey, preséntante.
Soy silflo.
Soy mexicana, del DF. De ahí me fui y de ahí soy y ahí sigo al menos con el corazón. Hoy es simplemente la Ciudad de México. Soy chilanga*, de padres chilangos, izquierdosa-progre (creo que ahora nos dicen “chairos”).
Si bien soy una chilanga recalcitrante que raya en el etnocentrismo -trato de evitarlo pero a veces se me sale-, soy oaxaquista por convicción.
Me han llamado de muchas formas, ayer me dijeron “feminazi”, así que también podríamos agregar #feminista a la lista.

I’m not a feminist, I’m a womanist.
-Alice Walker (Possessing the secret of joy)
De mis cuarenta y pocos años, la mayoría los he pasado en el DF, otros cuantos en Montreal y desde hace casi 4, vivo en Bretaña (Francia).
Así que hablo español chilango, güey e inglés gringomontrealmex, dude. Y ahora no me queda de otra más que masticarle al frenchy, oh la la.
Mi vida académica es extensa y ecléctica porque soy hiperactiva y se me complica poner atención, así que la única forma de no ponerme cranky, canalizar mi energía y evitar los ritalines, es ocuparme y saturar mi agenda porque funciono bien cuando hay estructura en mi vida. Así que después de terminar la licenciatura en idiomas y mientras trabajaba de tiempo completo -no sé de dónde sacaba tiempo-, estudié fotografía en Montreal, diplomados en Historia de México e Historia del Arte en el Helénico, técnicas de impresión antigua de foto en el Museo de Arte Moderno y luego me dio por hacer la carrera técnica de Naturópata, de ahí me aventé la certificación de Health Coach y no sé cómo, ahora estoy estudiando para cocinera acá en la France.
Hoy, en el exilio en tierras bretonas, doy clases de español aprovechando que sí puse atención en la primaria (ah, y la licenciatura) y como ya lo había dicho, estudio cocina. Así que tal vez un día de estos, mi cerebro explota entre la sílaba tónica, el pretérito indefinido, los cuchillos y las caserolas.
Mi historia laboral es tan polivalente y ecléctica como la académica, va desde contar botones en la mercería de mi abuelita, pasando por la vida “Godinez” en empresas trasnacionales, hasta maestra de inglés y español.
En paralelo, tengo otro blog más coquetón y formal con su respectivas redes sociales y todo lo que ello implica, que nada tiene que ver con éste en donde me permitiré un lenguaje rústico a veces controversial y ordinario que le pondría los pelos de punta a mi amado padre (QEPD) y alguna coquetería lingüística o incorrección (aunque no política).
Estoy en amour con un ingeniero quesque es doctor pero no puede recetar droguitas (¡goey!). Mi significant other me expone a altas dosis de términos geek, Star Wars, futbol, cablecitos, Game of Thrones, tecnología y muchas cosas por las que hay un poco de orden en el mundo -o al menos en el mío-.

Además, muy importante, tengo dos carnívoras domésticas: La gringuita viejita de manchitas color café y la bretoncita color negro. Ambas son cocker americano e inglés respectivamente. Son mis amores y mientras más las conozco y veo lo que pasa en el mundo, más ganas me dan de encerrarme con ellas y mi beloved geek y no salir nunca (bueno, sólo por tacos o chelas).
El chocolate y la chela son parte de mi canasta básica. Me gustan las series gringas. Soy fan de Friends y me encantan las chick flicks y Jane Austen aunque… (ya les contaré en otro post por qué “aunque”). Me gusta el futbol americano y le voy a Pittsburgh, aunque… (ya les contaré también).
Me gusta comer, comer bien y rico; y aunque acepto que la comida francesa está chida, no hay nada que alimente más a mi corazón que una tortillita aunque sea enrollada con salecita.
Por suerte, para mí, superé hace muuuucho mi etapa de angry teenager y de rockerita darketita punketita esnob. Soy megafan de Juan Luis Guerra y si volviera a nacer me dedicaría a armar un grupo tropicoso para cantar y tocar la flauta. Ah, claro, y para raspar la suela. Escucho casi diario al Gran Combo de Puerto Rico y pienso “la voz de Jerry Rivas es fulgurante”. Bailar, salsa especialmente, me boooota los sesos.
Me gusta el cine palomero y divertido, sin pretensiones ni escenas poéticas ni momentos para reflexionar ni grandes momentos de contemplación ni paisajes bucólicos ni palmitas de oro en los carteles… zzz zzz.
Vivo con los dueños de mi corazón en un pueblecillo enano con crepúsculos arrebolados je, je, rodeados de verde y vacas y desde aquí, mi Embajadita Mexicana personal, les despacho y les blogueo.
¡Listo, lo logré! Ahí nos vemos.
*Chilanga: Hoy, se usa para los que son del DF sin importar si nacieron ahí o viven ahí o al menos, así lo vemos nosotros y para los chilangos, no es un insulto. De hecho, yo digo que soy chilanga y ya, pues.