Pregúntate POR QUÉ (y encuentra el sentido de tu vida antes de que sea demasiado tarde)

El sentido de la vida es encontrar tu don. El propósito de tu vida es ponerlo al servicio de los demás. Pablo Picasso

Este es el primer artículo que publico en la sección del blog de Millennial on the Road y quería que fuera especial, que diera respuesta a muchas de las preguntas que todos me hacéis sobre mi viaje, sobre el porqué de todo esto y las razones que me han movido a dejar el trabajo, mi vida “cómoda” en Madrid y “abandonar todo” para volver a empezar. Eso es lo que estás a punto de leer.

No he querido centrarlo todo en mí, pero sí pretendo que mis errores, logros y aciertos traten también de ayudar a personas que se encuentran actualmente donde yo estaba hace un tiempo. He intentado con paciencia, reflexión y amor hacerte llegar mi fuerza, mis ganas y mi energía para que de verdad puedas encontrar (o al menos empezar a plantearte) eso que te hace feliz, que te motiva y da fuerza. El sentido de tu vida, nada menos. Ojalá saques algo de provecho de lo que viene a continuación.

¿Qué es esto de Millennial on the Road? ¿Qué es un millennial? ¿Soy yo también millennial?

Parece que somos unos cuantos — algunos nos llaman millennials, otros locos soñadores — los que hemos reunido lo que teníamos que reunir (¡y pronto entenderás que no se trata solo de dinero!) para aventurarnos y buscar lo que hemos venido a hacer aquí.

Millennial, o Generación Y, — la que sigue a la Generación X — somos los jóvenes que actualmente tenemos entre 18 y 35 años y estamos dispuestos a cambiar las reglas del juego de la sociedad que “nos ha tocado vivir”. De aquí a 30 años seremos los que dirigiremos empresas, gobiernos y sociedades. Somos inconformistas, contamos con una educación académica sólida y desarrollada, usamos la tecnología para prácticamente todo, tenemos ideales, sabemos idiomas, viajamos… (Puedes aprender más sobre qué esto de los millennials en este enlacey echar un vistazo al Manifiesto Millennial, si aún no lo conoces, donde recojo algunas de estas ideas).

Millennial 100% me siento yo. Porque coincido en los ideales de esta generación y porque me he empeñado en ser dueña de mi destino, en inventarme mi futuro como mejor me apetezca y me realice. No me conformo con horarios de 12 horas laborales en proyectos en los que no creo, pero estoy dispuesta a trabajar muy duro por todo aquello en lo que creo.

Millennial on the Road, nace para contar la vida de esta millennial que se va a dar la vuelta al mundo para saber adónde quiere llegar aportando su valor más valioso a la sociedad.

Mi porqué es tan importante como el tuyo. Y cuando encuentras el tuyo tu vida empieza a cobrar sentido. ¡No te demores!

Tenemos la suerte de vivir en un tiempo — y también en un espacio, ya que mirando al mundo nos reafirmamos en el privilegio que es haber nacido en un país desarrollado — en el que tratamos, estudiamos, debatimos y perseguimos lafelicidad. Esto, para generaciones como la de nuestros abuelos (¡sí, así de cerca!) era prácticamente imposible. La mayoría de personas de esa generación vivían la vida que les había tocado vivir y poco se planteaban más allá de los límites que otros les establecían. Otros, ya fueran los progenitores, el estatus social o el gobierno. Te tocaba, lo tomabas y tratabas de vivir como mejor podías. Hoy, gracias, esto es diferente.

Vivimos en un estado de bienestar en el que más o menos tenemos acceso y el privilegio de gozar de beneficios que hacen nuestra vida más sencilla y digna. Es por ello que podemos plantearnos cuestiones como la felicidad, la plenitud y el desarrollo personal. Es importante aclarar que solo cuando cubrimos estas necesidades y desarrollos asociados con el bienestar más básico es cuando podemos plantearnos cosas más trascendentales. Por eso, no es lo mismo la felicidad de una persona en países donde el agua potable es una utopía que la nuestra, donde la mayoría ni apreciamos ni valoramos la suerte que es tener un grifo con agua fría y caliente siempre disponible y además potable. Ojo al lujo. Pero ese es otro tema.

Hoy confundimos bienestar o comodidad con felicidad o sentido. Y no es lo mismo. Según los estudiosos y expertos en la materia, y como a mí me gusta definirla, la felicidad física viene a ser la liberación de ciertos compuestos bioquímicos en el cerebro. Los humanos generamos químicos, la liberación en el cerebro de algunos de estos químicos nos producen sensaciones muy placenteras (como lo hacen algunas drogas). De ahí que la felicidad más básica sea la mera liberación de serotonina, norepinefrina y dopamina en el cerebro, responsables todas estas -inas de estados maravillosos. Eso sí, estados vacíos de sentido y volátiles en la mayoría de los casos. Estados que tenemos que llenar de razones, porqués o sentido si queremos hablar de felicidad de verdad.

No es lo mismo felicidad que sentido. ¿Te has planteado si en este preciso momento eres feliz? ¿Has encontrado el sentido de tu vida?

Una vida realmente feliz es la vida de una persona que ha encontrado el porqué de su existencia, el sentido de sus días. Aquello que ha venido a hacer al mundo. No la persona que se encuentra por definición en estado eufórico o feliz.

Hubo unos meses, desde que decidí preparar mi salida del trabajo hasta que me dediqué de pleno a este nuevo proyecto, en los que tuve que sacar tiempo y energía para llevar ambas cosas. Aprendí muy valiosas lecciones de este periodo que quiero compartir contigo para que de alguna manera mi experiencia te ayude y quién sabe si acaso pueda acelerar el proceso en el que te encuentras. La lección más importante ha sido que si tienes un porqué, tienes la energía para llegar al cómo, y también una excusa muy poderosa que hará que te levantes de la cama con ilusión y ganas de vivir cada día.

Durante este tiempo además aprendí que a veces es necesario pasar por momentos en los que no todo lo que hagas te va a llenar. Lo importante aquí esencontrar siempre (y mejor antes que después) ese porqué que te mueve. Tu razón para levantarte con ilusión el lunes y encontrarte un paso más cerca de tu sentido. Por eso es lícito que personas a las que no les llena su trabajo se aferren a cualquier otra alternativa para encontrar el sentido de sus días: Quizá es la carrera de después del trabajo lo que te llena y motiva, o quizá es cuidar de tus hijos, o ese libro que estás escribiendo de camino al trabajo. No importa. Lo que de verdad importa es plantearse y dirigirse hacia tu porqué. A tu ritmo. Poco a poco. Pero siempre con ello en el punto de mira.

Es increíble cómo cuando encuentras el PORQUÉ (vuelves a vislumbrar el tuyo o caes en la cuenta de que tienes uno nuevo) encuentras la energía para lo que quieras.

Creo que viviríamos en un mundo mucho más feliz si las personas dedicaran todo su esfuerzo y energía a poner su porqué al servicio de los demás. Es una carrera de fondo y nada fácil, pero creo que merece mucho la pena planteárselo e ir a por ello.

En mi caso, desde que me planteé dejarlo todo y seguir mi porqué, que más allá de viajar y dar la vuelta al mundo es poner mi porqué a disposición del mundo, me han sucedido cosas maravillosas. Todo conspira para que cada cosa vaya poniéndose en su sitio. No es magia ni fortuna, lo defino más bien como trabajo, dedicación y atención y estar abierta a las oportunidades que aparezcan para que todo ello se cumpla.

No es sencillo, pero sí de lo más importante (y a veces lo más arduo) que cualquier persona se puede plantear: encontrar el sentido de su vida.

Hace tiempo leí El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl, uno de los libros más reveladores e interesantes con los que me he cruzado y que te recomiendo encarecidamente si estás tú también en esta búsqueda. Cuenta Frankl, superviviente de Auswitch y uno de los grandes pensadores del siglo XX, que aquel que tiene un PORQUÉ para vivir puede soportar cualquier CÓMO.

Existen tres fuentes en las que podemos encontrar el sentido de nuestra vida.Tres fuentes complementarias y combinables según nuestros deseos. A saber:

  • En el trabajo, haciendo algo que nos llena y realiza.
  • En el amor, cuidando a otra persona a través de una relación sana.
  • En el coraje, cuando atravesamos tiempos difíciles que nos hacen desarrollarnos y crecer.

Está claro que el porqué de tu existencia no va a venir a llamar a la puerta. Ni te va a sorprender de cervezas con los amigos. Si de verdad estás interesado en encontrarlo tendrás que trabajar en ello. Tendrás que dedicarle tiempo y tendrás que poner todas tus energías a trabajar a tu servicio.

Cómo empezar a encontrar el sentido de tu vida.

Te propongo el siguiente ejercicio que a mí me valió para llegar al sentido de mi vida. Ni que decir tiene que esto es personal, que nadie lo podrá hacer por ti y que si de verdad lo quieres encontrar te va a costar tiempo y dedicación.

  • Tómate un tiempo para ti, desconecta la tecnología y escúchate. Usa las técnicas que mejor te vengan: da un paseo en la naturaleza, siéntate en silencio a meditar, sal a correr (mejor sin música), etc…
  • Pregúntate esta simple pregunta y respóndela honestamente, ya que no hay nada peor que mentirse a uno mismo: ¿Soy realmente feliz ahora?
  • Haz una lista de lo que más feliz te hace y lo que menos feliz te hace.
  • Centra tus esfuerzos en valorar y agradecer lo que te hace feliz.
  • Analiza ahora las cosas que no te hacen feliz e intenta ver cómo podrías cambiarlas.
  • Hazte un plan de acción para cambiar aquello que no te hace feliz: ¿Es tu trabajo? ¿Es una relación poco sana en la que estás metido? ¿Son tus compañeros de piso?Puedes continuar de la siguiente manera: ¿Cómo puedes empezar a cambiar esta situación? ¿Has valorado tus habilidades y tanteado otro tipo de mercado en el que te gustaría trabajar? ¿Qué pasaría si dejaras a esa persona que ya no te hace feliz? ¿Has pensado en rodearte de personas que realmente sean una inspiración para ti?
  • Toma conciencia y empieza a actuar. No te hagas un plan en el que plantees encontrar lo que realmente te haga feliz sin dedicarle apenas energía. Así, si lo que no te hace feliz es tu trabajo, lo primero que tendrás que hacer es plantearte qué tipo de trabajo podría hacerte feliz y cómo encontrarlo. ¿Te has planteado siquiera que hay otras maneras alternativas de trabajar? ¿Pretendes encontrar otro trabajo sin ni siquiera buscarlo? ¿Tienes actualizado y mueves tu CV?

Este puede ser un buen comienzo y es lo que me ayudó a mí. Es muy importante lo de dedicarse tiempo a una mismo. Con el ritmo de vida que llevamos y las miles de tareas por hacer diarias lo pasamos por alto muy a menudo.

Hay otras herramientas que también me han ayudado a encontrar el sentido de mi vida. Steve Pavlina, experto y referente para mí en desarrollo personal, propone el siguiente ejercicio para encontrar el sentido de tu vida en un periodo corto de tiempo:

  • Busca un sitio tranquilo en el que estés solo y en paz.
  • Ponte por delante un cuaderno o un editor de texto donde puedas escribir.
  • Empieza a contestar a la pregunta: ¿A qué venido a este mundo? ¿Cuál es el sentido de mi vida?
  • Empieza a escribir todo lo que se te venga a la cabeza.
  • No pares, escribe, escribe frases cortas, desarrolla aquello que te apetezca. Escribe, teclea.
  • Cuando escribas algo y te haga llorar, ahí está, ese es el sentido de tu vida.

Hay personas que llegan a ello en veinte minutos, otras en una hora, otras que tienen que repetir el ejercicio durante días… Pero funciona. Y doy fe. Si estás de verdad en el camino de averiguar cuál es el sentido de tu vida. ¡Hazlo! No pierdes nada y puedes ganar mucho.

Hay muchas personas que ya han encontrado el sentido de su vida, su porqué, lo han puesto al servicio de otros y son muy felices. Lo cuenta Sir Ken Robinson en su libro El Elemento, que puedes leer si quieres encontrar más herramientas que hagan más fácil tu búsqueda. Otros referentes para mí son Javier Malonda o Ángel Alegre. Los dos han sorteado dificultades y han abandonado la vida “que les había tocado” vivir para vivir la vida que ellos quieren vivir.

La felicidad deriva del sentido de tu vida. Si persigues tu sentido, te seguirá a ti la felicidad.

Si tú, como yo, estás empeñado en encontrar el sentido, el porqué, de tu vida, la felicidad, el bienestar y otras sensaciones placenteras vendrán sin buscarlas.

Eso sí, como te he explicado no es tarea fácil lo que tienes por delante. Es algo de valientes. Y de fuertes. Pero una vez que llegas a ello eres invencible. Y el mundo se pone a tu servicio.

Parece que hoy se nos obliga y ordena a «ser felices». No te conformes ni te lo creas. La felicidad no puede perseguirse, es algo que surge. Necesitamos tener una razón, un sentido, para «estar felices». Igual que si pretendes que alguien se ría, tienes que darle razones para ello.

El porqué de cada persona es único. Es algo que ninguna persona puede establecer en otra. No obstante, puede cambiar de un momento a otro. Lo que importa no es el sentido de la vida en general, sino el sentido en particular de cada etapa de la vida de cada persona. ¿Tú ya tienes claro cuál es el tuyo en este momento de tu vida?

¿Crees que es lo mismo felicidad que sentido?, ¿Te parece difícil alcanzar estos estados?, ¿Cómo de importante es para ti todo esto? ¿Tienes algún truco o herramienta con las que hayas avanzado por este camino? ¿Te consideras una persona feliz? ¿Y una persona que ha encontrado (o busca) el sentido de su vida?. ¿Has pensado siquiera alguna vez en ello?

Y lo más importante… ¿has averiguado ya cuál es tu porqué?

Me encantará saber cuáles son tus pensamientos sobre este tema. Puedes dejarme un comentario más abajo, encontrarme en las redes sociales y contarme, y pasarle este post a quién creas que puede venirle bien.

Acuérdate, compartir es vivir

Este post fue orignariamente publicado en millennialontheroad.net

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