Los tropiezos inauditos de un amante de la libertad.

Cuando piensas en libertad ¿Cuál es la imagen que tienes en la cabeza?
Tal vez personas sonriendo y disfrutando…
Tal vez sea el aire en el cabello y una motocicleta…
Tal vez puede ser opciones de camping…
Y muchas veces simplemente dejar de hacer lo que estás haciendo.
Para mi ser libre o tener libertad va relacionado con el trabajo, verán a pasos pequeños he estado tratando de ser Freelancer.
Freelancer en programación en ingeniería de sistemas.
Me imagino programando desde algún lugar viendo la playa o las montañas a lo lejos.
Tener mi propio horario y hacer lo que quiero.
Pero, porque siempre hay peros.
Ser Freelancer no es precisamente eso.
Se debe entender que Freelancer no es libertad financiera, debes saber que al ejercer en el comercio hay días buenos o días malos, y de los días buenos vives. En este caso en particular los últimos años he desarrollado para una empresa como “Servicios Profesionales” que es un Freelancer en teoría pero no en la práctica.
Verán ejercer los servicios profesionales debe ser una especie de negociación.
Uno de los ejemplos es la parte del horario, si para trabajar de servicio profesional debes de tener un horario de 8 a 5, desplazarte a un lugar y eso por tiempo indefinido, pues te digo que eso NO es servicio profesional. Si te niegan el derecho de gestionar lo mínimo que es el horario, entonces es mejor que te contraten en planilla.
Volviendo al tema los últimos años he tenido buenos y malos periodos.
Y últimamente pienso que este sin sabor de inestabilidad está pasando factura.
Teniendo en cuenta que tengo poco o nada de prestaciones laborales.
Bonos de fin de año… ¡Olvídate de eso!
Vamos a ver por un lado jugar con tus sobrinos a las 2 de la tarde entre semana no tiene precio.
Por el otro esperar que clientes paguen el servicio cuando están atrasados y tú debes pagar cuentas, eso te da un estrés que si no lidias con él te puede perjudicar la salud y si la salud se perjudica… tienes más problemas encima.
El establecimiento de las tarifas es otro dolor de cabeza, muy bajo es igual a que los clientes tendrán sospechas sobre calidad además de que te perjudica directamente en el bolsillo. Muy alto y pues los clientes buscaran a alguien con precio más bajo. La relación calidad precio debe de sortearse por una línea de equidad, pero muchos aún no sabemos cómo llegar a esa línea.
Creo que el punto al final es saber que pros y contras tiene trabajo de Freelancer.
Y conocerse a sí mismo.
Una mala gestión solo puede llevar a fines de mes bastantes tensos.
Y debes pensar si realmente el ser Freelancer es lo tuyo.