Oportunidades y monstruos
Qué grande es la historia, y qué benévola. Por poco que se rasque en ella, se da uno cuenta de las oportunidades, una tras otra, que nos ha proporcionado a la humanidad a lo largo de nuestra efímera, destructiva y corta presencia en este bendito planeta.
Otros llamarán a estas oportunidades similitudes, pero particularmente a mí me gusta creer que se nos sigue dando tiempo (cada vez menos) para enderezar el camino.
Hace unos 83 años, a los españolitos de a pie se nos brindó la oportunidad de regenerar un sistema feudal, y transformarlo en una democracia participativa, en la que el ser humano ejercía de pieza fundamental. Su educación, su sanidad, su cultura, sus derechos como persona independiente comenzaban a desperezarse tímidamente para no despertar al monstruo que dormía justo en la cama de al lado. Pero resultó inútil. Aquél engendro despertó al notar que su sirviente se empoderaba cada vez más, que comenzaba a alzar la voz cada vez que se le pisaba el dedo pequeño del pié.
Aquellos entes malvados no podían permitir un salario justo, una jornada laboral, que la mujer se despojase de sus miedos y saliera a gritar su libertad por las calles. Por eso estuvo durante algunos años prendiendo la mecha del odio y el rencor entre aquellos españolitos con su libertad recién estrenada, y sirviéndose de aquella mentira enarboló la bandera del fascismo y la clavó en lo más profundo del corazón de España. Colocó un antifaz de mentiras en la mitad de España, y la enfrentó a muerte contra sus hermanos, mientras el monstruo seguía riendo en su sofá calentito, mano a mano con su copa de coñac.
Esa pica sigue haciendo sangrar a caño, sigue sacando nuestras vergüenzas. El fascismo, ese fascismo eliminado de Europa por las grandes potencias, las mismas que nos habían dejado abandonados a nuestra suerte pocos años antes, triunfó en España. Se bajó los pantalones frente a los salvadores de Europa, y pactó para que en la piel de toro, no entraran los Sherman ¿Qué hubiese sido de España sin los 40 años de dictadura que siguieron a aquella ignominia? No sé, por ejemplo, la mujer llevaría 40 años más pudiendo ejercer el derecho al voto, se me ocurre…
Pero bueno, poco importa ya aquel episodio. Lo que sí deberíamos tener en cuenta son los hechos que transcurrieron al alzarse la seudo democracia una vez muerto el fascista. Nada se reparó, se tapó con más arena. Luchadores republicanos estrecharon la mano del capital que venía de mano de la monarquía impuesta por el dictador, y todo quedó atado y bien atado.
España comenzó a convertirse en guarida de ladrones, gente sin escrúpulo alguno, mientras el españolito sonreía por tener la cartera llena, un par de coches, un pisito en la playa, un crédito para otro coche, o para hacer un par de cruceros. Nadie se preocupaba ya de políticas ningunas, eso nos había traído muchos problemas antaño, así que mejor sufrir un infarto en una final de la Copa del Rey, o enterarse de cómo la diva de turno se había puesto silicona en los pechos.
Hasta que llegó el día en el que Ícaro voló tan alto que sus débiles alas de cera se derritieron y calló a plomo al suelo. Aquellos mismos que les llenaban las manos del dinero que les apeteciese, les embargaban ahora sus coches, sus pisos en la playa, sus menguadas nóminas, y los dejaban en la calle.
Ha sido este momento el que ha hecho surgir de nuevo las conciencias, el que ha terminado de despertar a Pepe y a María. Ahora ellos entienden que no debieron haber dejado en manos de los lobos el rebaño, y comienzan de nuevo a empoderarse. Pero claro, las crías de aquellos monstruos, con sus poltronas bien mullidas, no están dispuestos, como sus padres, a renunciar, a compartir esa riqueza de unos pocos entre todos los demás. Y no se van a quedar quietos, tenedlo por seguro.
Sólo espero y deseo, que la historia nos esté dando esta nueva oportunidad habiendo nosotros aprendido la lección. De lo contrario, volveremos a caer en los mismos errores. Dios no lo quiera…