
La importancia de que un buen arte acompañe a tus producciones musicales
La colaboración entre un músico (o banda) y un ilustrador, puede ser beneficiosa para ambas partes, ya que permite darle empuje a la imagen del proyecto, así como llevar el arte e ilustraciones a lugares insospechados, o que tal vez no hubiera alcanzado sin la asociación. Por otro lado, convierte los materiales en objetos deseados. Por decirlo de una forma muy burda, si el disco es atractivo, creativo u original (visualmente hablando), a los fans les darán todavía más ganas de comprarlo, a los que no conocen a la banda puede despertarles la curiosidad de ver de qué se trata el proyecto, además de generar conversación alrededor del material.
A continuación te presentamos tres recomendaciones para sacar el máximo provecho de este tipo de colaboraciones, así como algunos ejemplos que funcionaron muy bien:
1. Que sea un beneficio para todos
Entre más creativa sean tanto la propuesta musical como la visual, los resultados serán mejores. Esto no significa necesariamente que requieras asociarte con un ilustrador de gran trayectoria (aunque puede ser de ayuda), es posible buscar la propuesta de un artista que vaya empezando, pero al que le ves gran potencial. Recientemente, Wilco reveló la portada del que será su próximo disco, Schmilco, a ser lanzado el 9 de septiembre de este año, y parte de la emoción que generó (además del nuevo material de esta popular banda) es que el arte fue creado por el famoso ilustrador español Joan Cornellà. Este artista es internacionalmente reconocido por su negro sentido del humor y sus perturbadoras creaciones, que en repetidas ocasiones han sido tachadas como ofensivas. La colaboración trajo como consecuencia que los fans tanto de Wilco como de Cornellà quieran adquirir el disco, que se convertirá casi en un objeto de colección, más allá de la producción musical.

2. Busca formas creativas de contribución
No siempre hay que conformarse con la realización de materiales como la portada de un disco o el póster de un evento, pueden encontrarse formas originales de sacar provecho a ambos talentos. Un ejemplo latinoamericano es la colaboración entre el músico argentino Kevin Johansen y el historietista de la misma nacionalidad, Ricardo Liniers. Ellos lo llevan un paso más lejos y colaboran incluso en la giras. No sólo el arte de sus discos, pósters y flyers es ilustrado por Liniers, sino que se acompañan en las presentaciones, en las que ambos juegan un papel protagónico. Mientras Kevin toca sus canciones, se proyecta en el escenario la imagen de las manos de Liniers ilustrando las piezas musicales, es decir, dibujando al momento, lo cual además, por la naturaleza del trabajo de estos dos artistas, le da un toque de humor a los conciertos.
3. Ambos deben dar difusión a la colaboración
Recuerda que parte del éxito de un proyecto viene del esfuerzo que se dedique a su difusión. Actualmente, las redes sociales permiten que los alcances de la promoción sean mucho más amplios. Para esto, las redes personales son de gran ayuda, y si consideramos que tanto el proyecto musical como el trabajo del ilustrador tienen sus propias redes, el alcance se duplica. Esta promoción desde ambos lados puede traer como consecuencia que los seguidores del ilustrador se interesen por el proyecto musical, así como que los fans del proyecto musical conozcan el trabajo de ilustración. Un ejemplo mexicano es el creativo Mr. Kone y el arte que realizó para la Maldita Vecindad y Los Hijos del 5to Patio.

Recuerda que lo más importante es que ambas partes se sientan satisfechas con el trabajo que están haciendo en conjunto, para que la colaboración sea mucho más interesante y que el compartirlo se dé como un proceso natural.
¿Conoces otros ejemplos exitosos de colaboración entre músicos e ilustradores? Te invitamos a compartirlos en la sección de comentarios.