Es un buen momento para contar porque siempre supe que iba a emprender

Hace 3 semanas falleció mi abuelo, Luis Darsie, en un accidente de tránsito. Tenía 87 años y aunque no tenía toda la vida por delante gozaba de excelente salud. Mi abuelo era el vivo ejemplo de lo que el trabajo, esfuerzo y honestidad pueden darnos en la vida y por suerte no fue el único que tuve.

Mis abuelos cuando cumplían 60 años de casados

Mi abuelo paterno también tuvo varios negocios y mi viejo hizo crecer el más importante de ellos. Los tres fueron exitosos (mi papá todavía lo es), pero también los tres me mostraron el gran esfuerzo que hay que dar para lograrlo.

Su vida

Hoy les quiero contar un poco más de Luis Darsie, casado más de 60 años, 4 hijos, 12 nietos y 5 bisnietos, hincha de boca perro y emprendedor. Mi abuelo era el mayor de una familia del interior de Córdoba. Descendientes de piamonteses habían venido sin nada al país (imaginen que mi bisabuelo cantaba en una plaza en Milán antes de emprender el viaje al nuevo mundo). Fue en General Baldissera, un pueblo todavía minúsculo en la zona de Marcos Juárez, donde hizo su primaria para luego ir de pupilo a Rosario para completar el secundario. Fue el único de su familia, no podían pagar los estudios de sus hermanos también.

Al terminar el colegio cursó Contador Público Nacional en la Universidad de Rosario. Para luego ir a trabajar a Buenos Aires donde conoció a mi abuela y trabajó un tiempo en el Banco Nación. Hace muy poco me contó que su sueldo en ese momento era de $396 pesos y pagaba $360 por la pequeña habitación que alquilaba en una pensión en Congreso. A veces no había ni para comer.

Al percibir la inoperancia que había en el ámbito público (y su creciente sentimiento antiperonista) decide irse a Córdoba donde su tío Antonio Darsie había formado hace unos años una empresa de venta de materiales de construcción. El tío no tenía formación escolar y sabía que iba a necesitar a alguien con estudios para que la empresa pueda tener la oportunidad de seguir creciendo. Los primeros años mi abuelo tuvo que trabajar en la empresa del tío y tener un segundo trabajo a la noche, el dinero que producía la empresa no alcanzaba para mantener a la familia.

Fue una decisión acertada, Darsie, Gentile y CIA S.R.L. tuvo un crecimiento sostenido a lo largo de los años. Se sumaron varios primos a la sociedad y mi abuelo se convirtió en su presidente. El trabajo, seriedad y transparencia le dieron a Darsie y CIA la confianza del mercado minorista y grandes empresas constructoras por igual.

Durante casi 60 años estuvo mi abuelo al frente de la compañía, fue su segundo proyecto más importante, luego de su familia donde su rol protector y de guía nos tocó a todos de diferentes maneras.

Mi abuelo trabajó hasta el último día hábil de su vida pero nunca descuidó a su familia. Mantuvo siempre su rutina. Trabajaba por la mañana, volvía y almorzaba con mi abuela. Dormía un rato y luego seguía hasta el final de la tarde. Volvía a casa para cenar con su esposa. Estuvieron juntos 64 años y creo que cada año se amaban un poquito más. Algo terriblemente raro.

Mis abuelos todavía manejaban cada año de Córdoba a Punta del Este, iban un par de veces al norte y alguna que otra vez a Mendoza. Los fines de semana se escapaban a las sierras y salían a comer todos los sábados al mediodía. No dejaron que los años los amedrenten. Vivieron y se vivieron profundamente.

Fue en una de esas escapadas que mi abuelo tuvo el accidente. Se habían bajado a comprar alfajores para el día del niño, para repartir entre los nietos. Un accidente sin sentido que nos robó de su presencia, de su charla, de sus comentarios de boca y/o de sus asados. Tuve a mi abuelo por 34 años, un montón, y es por eso que tal vez duele un poquito más.

Gracias una vez más

En mi último viaje a Córdoba, por Julio, tuve la última verdadera conversación con mi abuelo. Me pidió que le explicara que era lo que hacía mi empresa, Workana. Sabiendo que él no escribía ni sus propios emails (de hecho ni tocaba una computadora), traté de explicarlo de la mejor manera que pude. Luego de casi 15 minutos termino y me dice — Bueno, gracias, creo que no entendí muy bien, pero te deseo lo mejor y seguramente tendrás mucho éxito. Más aún acompañado de la hermosa familia que tenés.- Hoy agradezco haberme sentado con él, poder hoy guardar ese momento más dulcemente de lo que imaginé que sería.

Y aunque puedo decir con total confianza que mi mamá y mi abuela fueron quienes me dieron la confianza y el sentimiento de libertad para elegir mi propio camino en la vida, fueron mis abuelos y mi papá quienes me dieron los ejemplos de lo que se puede lograr cuando damos todo lo que tenemos para dar.

Hoy quiero darte gracias abuelo Luis por todo lo que pude vivir y aprender de vos, porque influenciaste profundamente el hombre que hoy soy y eso me hace muy felíz. Te amo abuelo.
Mi abuelo jugando tirado en el piso con mi hijo, hace poco más de un año atrás

Nota: En el entierro una de mis tías fue quien expresó que mi abuelo nos había dejado Trabajo, Esfuerzo y Honestidad. Me quedó marcado lo que dijo y es por eso que quise reflejarlo acá. Gracias tía!

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