Espero un día.
Espero y un día te veas como nunca pero como siempre. Que un día te encuentres de frente contigo mismo y te sorprendas de tu propia mente. Que te des cuente como es que tu mente analiza, como conecta, como construye y como fluye. Que sientas como es que nacen las ideas, como las ignoras o como las haces latir de vida.
Que sepas de su capacidad para hacer y deshacer. Espero que a diario estés consiente de ella y conozcas ese mundo tan indefinido que es bastante al excavarlo. Espero un día y pierdas el control sin miedo. Que no la evites, que no la oprimas y que aprendes a tratar con eso tan complejo que vive contigo entre tantas venas, células y sangre. Que van más allá de lo que la ciencia podría respaldar.
Y si mañana o incluso hoy mismo, sientes por conocer algo nuevo, espero y comiences contigo. Con tu propia mente, porque creo que todos guardamos maravillas y desastres dignos de conocer de frente. Tomarlos de la mano por mas imperfectos, complicados e impredecibles que lleguen a ser ya que son ellos lo que los hace muy nuestros y son ellos esa arquitectura de letras que hacen de nosotros, nuestra propia historia.
