
Ancho de Banda mental
Muchos deseamos la riqueza y el éxito; pero pocos estamos acostumbrados a la abundancia.
Hace meses asistí a un Programa de Aaron Benitez dónde nos aconsejaba constantemente al grupo de jóvenes que lo escuchábamos que para ser exitosos debíamos pensar como gente exitosa.
Lo creí muy obvio al principio ¿Qué no son las ganas y ya? Pero no es así. No es que sea complejo, simplemente va más allá.
Me encuentro leyendo “Utopía para realistas” de Rutger Bregman y menciona algo llamado “Ancho de Banda Mental”
Interesante ¿No? Yo le cambiaría el nombre, pero eso no es lo importante sino lo que engloba. El término hace referencia a cómo los pobres son pobres por su contexto, el hecho de que tienen tantas preocupaciones por cosas que algunos percibiríamos como -innecesarias para el caos- que sólo tienen la capacidad de gestionar y ofrecer soluciones a corto plazo.
Y es ahí donde lo relacioné: necesidades a corto plazo. Déjame plantearte un ejemplo con mi experiencia más reciente.
Comencé a entrenar porque quiero bajar de peso. Ese deseo/meta/necesidad lo tengo cada que subo unos cuántos kilos y quiero que la ropa me quede de nuevo. Y es así como años anteriores le dedico únicamente 2 meses al gimnasio y regreso en 7 meses…
¿Es falta de voluntad? Tal vez. Pero ¿Sabes qué influye más? El contexto y la falta de una meta establecida. Ayer por la noche mientras hacía ejercicio cardiovascular conecté esos puntos.
Se trata de “dividir el pastel en rebanadas”, y entender porqué te quieres comer cada una.
Yo no quiero ser flaca, eso no me interesa. Quiero verme bien. No es que sea vanidosa, mi objetivo tiene un transfondo profesional: quiero ser una empresaria. ¿Pero qué es una empresaria? Te explico lo que para mí y mis objetivos significa ese status:
Quiero verme bien porque en el mundo empresarial la imagen personal cuenta mucho. Sí, quiero impresionar a personas, quiero ser respetada. Oye Brenda pero no por verte bien eres respetada…okay no, pero si te ves mal créeme que no lo eres. Tal vez tú y yo no pensemos así, pero allá fuera el mundo es diferente.
En fin. Me quedo pensando: Verme bien+simpatizar con el círculo+ser respetada= conexiones para hacer realidad mis geniales ideas (luego hablamos de ellas). Está bien ¿No? Y luego digo ¡No! Yo no quiero una simple empresaria ¡Quiero correr carreras con causa! ¡Quiero visitar lugares de difícil acceso y ayudar a las personas de ahí! Y es ahí donde personalicé mi deseo y la meta se volvió clara: Hago ejercicio no por verme flaca; quiero estar en forma y ser útil. Quiero sentirme bien por dentro y ser respetada por fuera.
Piensa en la rutina de la persona que anhelas convertirte. O en la de Mark Zuckerberg, Elon Musk o el Presidente Obama. O quién quieras ¿Cómo crees que empiezan su día? ¿Cuál crees que es su alimentación? ¿Crees que comen lo mismo que tú y platican de los mismos temas con sus amigos? ¿Quiénes son sus amigos?
Pero tú quieres su dinero, y su fama, sus mujeres, sus vestidos, su vacaciones y sus autos. Quieres su reputación ¡Hola! No caen del cielo, no basta con las ganas. Necesitas objetivos claro, necesitas trabajo duro…no, necesitas trabajo inteligente.
- Relaciónate con gente que te aporte al futuro que quieres, que esté en un nivel muy superior a ti y copia descaradamente lo bueno (Benitez);
- Sacrifica tus comodidades por situaciones más difíciles o incómodas pero que te darán mejores resultados;
- Identifica en qué quieres convertirte a largo plazo no sólo lo que quieres tener mañana y trabaja por ello EN TODO MOMENTO;
- Por favor NO TE LIMITES POR LO QUE CARECES, que esa sea una motivación, que despierte tu creatividad. Hay mil y un formas de lograr las cosas;
Recuerda que la vida es una carrera que la gana el que más entrena así que da siempre ese plus. VISUALÍZATE. Pero no te quedes soñando. Piensa como gente exitosa, amplia tu banda ancha mental.
Personaliza tu éxito.
Escrito por: Brenda Magaña.