DULCE HOGAR: CASA BRANDON
Web site: www.brandondaygay.com.ar
Club de cultura QUEER.

“No toque la puerta, siempre está abierta”, así nos recibe Casa Brandon, ubicada desde hace ocho años en Luis María Drago 236, barrio de Almagro, un lugar de encuentro donde se mezclan la música, el cine, la poesía y el activismo.
Amor-visibilidad-respeto se lee en las paredes del lugar, abierto de miércoles a domingos con ciclos de poesía, música, arte. Fue declarada de interés cultural, social, para la promoción y defensa de los derechos humanos por la legislatura de la ciudad autónoma de Buenos Aires desde el 16 de marzo de 2011. Sin embargo, la historia comenzó hace más de 14 años de la mano de Lisa Kerner, Jorgelina de Simone y Violeta Uman.

El proyecto empezó en el 2000, cuando se estrenó en Buenos Aires la película “Los muchachos no lloran”, Lisa y Jorgelina sintieron en carne propia el sufrimiento de Brandon Teena, un hombre transexual asesinado a principios de los 90 en Estados Unidos. A ellas dos se les sumo Violeta Uman y asi crearon Casa Brandon, lo que comenzó como un disparador de proyectos, ideas, una usina de creatividad, de pensamientos, y que también tenían un mensaje para el afuera, querían generar algo diferente. “No hay una sola manera de ser gay y por otra parte queríamos darles más visibilidad a las chicas, a las lesbianas”, sostiene Lisa Kerner.
Una casa de tres pisos, donde se dictan cursos desde escritura hasta de música, poesía y clases de yoga. El lugar también cuenta con un bar donde se cocinan unas riquísimas pizzas y empanadas acompañadas de una cerveza fresquita mientras se disfruta alguno de los shows semanales que organizan.
No fue casual que hayan elegido el nombre de una victima (quizá la más conocida) de homofobia, Brandon Teena, ya que fue alguien que se animó a la libertad, a jugarse por sus sentimientos y a consecuencia de esto lo asesinaron; es por ello que fue intencional agregarle “Gay Day” al nombre. Las chicas querían tener exposición, quisieron hacerse notar en la sociedad, y fue así como lo lograron, crearon fiestas esporádicas donde se juntaban a celebrar y luego comenzaron a mostrarse diferentes a las habituales fiestas gays que existen en Buenos Aires, aportando cultura y dando un matiz atípico a la diversidad.

Lisa, Jorgelina y Violeta tienen desde el 2003 una participación muy activa en la marcha del orgullo, que se realiza en Argentina el primer fin de semana de noviembre desde 1992 –conmemorando la creación del primer grupo gay que funciono en el país en 1967-. “Creo que las marchas no tienen una carga política real. La gente se fastidia cuando alguien habla por micrófono”, expresa Jorgelina.
Casa Brandon también forma parte de la Federación Argentina Lesbianas Gays Bisexuales Transexuales (FALGBT). “Para mí es militancia ir de la mano con novia a la verdulería, pero también a nivel cívico de lo que sucede me parece genial”, afirma Lisa.
Brandon es fiesta, cine poesía, plástica, es espacio virtual y es gente, es un lugar que contiene y tiene contenido, Brandon es un club de cultura Queer.