Sueños con valor

Diario a mi hijo, Javier Elías.

Javier Elías y mamá, Semana Santa 2016 Jarabacoa

Tengo sueños. Algunos pequeñitos y simples, como salir a comerme un helado el fin de semana en familia: papá, tú y yo. Y otros sin embargo grandes y desafiantes como hacer valer mi empresa, ser una educadora musical que a través de sus aportes impacte, entre muchos otros más. Recuerdo escuchar a mi papá, ahora tu abuelo, motivándome a soñar. Soñar en grande, en mediano, en pequeño, confiar en mis habilidades y luchar para alcanzarlos.

Los sueños Javier no dan miedo. Todo lo contrario, son divertidos, te hacen imaginar, crear y sirven como medio de transporte. Es genial soñar. Ahora bien, cumplir los sueños no es tarea fácil y más dependiendo del tamaño que tengan los tuyos.

¿Cómo serán tus sueños?, siempre me lo pregunto, y se lo comento a tu papá. Cuando te veo sonriendo sólo, me pongo a pensar, ¿qué estarás soñando? ¿gatear, voltarte, caminar, hablar, cantar, o en la próxima toma de leche? (risas), lo desconozco. Lo que sí sé es que soñar nos mueve, nos lleva a salir de nuestra zona de confort y avanzar.

Te cuento que tenerte en mi vida me ha hecho ser más valiente. Hace poco te enfermaste. Tu primera vez. Cuando te llevé donde la Dra. Claudia, me dijo “No te preocupes, es la primera de muchas”. Eso no sirvió de mucho, estaba muy preocupada. Pero sin embargo me albergaba la valentía de cuidarte, darte los medicamentos, sacarte los mocos (lo cual me encanta y es raro en mí) y ser paciente contigo. Mi deseo de que estuvieras bien, me dio la valentía para hacer lo que tenía que hacer.

Esto es una de las tantas cosas que me has impulsado hacer. Quiero ser mejor persona cada día. Cuidar mis palabras para tratar siempre bien y con amor a papá. Levantarme en la madrugada para sacarme leche y así seguir alimentándote. Crear nuevas formas para que mis alumnos aprendan. Orar contigo por las noches para que ames a Dios y te sientas amado por Él, entre otras más.

Mis ganas de ser valiente ahora mismo me sobrepasan. Ahora cuando tengo un sueño no tengo miedo de cumplirlos, pues sé que tu sonrisa me dibuja el camino, el brillo en tu mirada ilumina mi norte y servirte de cobijo me hacer cada día ser la mamá más valiente de todas.

Te ama,

Mamá

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.