Dejar la universidad no es renunciar a la educación
La educación no se encuentra en una institución, la educación está en el deseo de querer aprender.
Sin duda éste será el primer gran artículo que escriba, porque estoy renunciando a una fase muy importante para muchas personas que me rodean, y éste es sólo el principio.
En el caos es el más decidido el que prevalece.
Vivímos en un país, un mundo en el que la mayoría de las personas se basan en los títulos para hacer referencia al éxito profesional de tu vida.
Antes tenía esa idea muy clara, ahora pienso que es una tontería, creo que todo tiene que ver con la mentalidad de las personas.
Si hace dos años me preguntaras si creía que el título era importante te habría dicho que sí sin dudar, pero ahora se me ocurre que no sirve de nada.
El titulo sirve cuando tú quieres trabajar para alguien más, para validar que tan “apto” eres para trabajar con una empresa o una persona exitosa y recibir una paga.
Mi objetivo no es trabajar para alguien más.
Cuando comenzó el semestre hace 4 semanas iba con una única cosa en la mente: Tengo que sacar el semestre para no preocupar a mi familia.
¿¡Qué es eso!? Si haces algo sólo porque tu familia quiere, porque te están pagando la educación y creen que no serás nada sin un pedazo de papel que diga “Habiendo concluido sus estudios”, no estás actuando como un transformador.
No es que yo esté bien y el resto del mundo esté mal, hay personas que son felices yendo a la universidad, yo no soy quien para juzgarlas.
Pero no es lo mío, yo quiero algo más, quiero apreciar mi tiempo y aprovecharlo en algo más que divagar mientras el profesor da un tema que no me interesa en lo absoluto.
Todos aprendemos de manera diferente, y tal vez pienses que todos los que tuvieron éxito en el mundo de las startups tuvieron éxito al dejar sus universidades o escuelas, así que lo mismo te pasará a ti.
Lo duro aquí es que no estamos renunciando (al menos no en mi caso) a Harvard, a Princeton, MIT, y nuestra familia y amigos lo saben, pero citando a Aaron Benitez: “A la familia hay que quererla siempre, pero no hay que hacerle caso”.
Renunciar a algo tan importante para la sociedad como la universidad es algo grave. Pero ese sentimiento de querer estar trabajando todo el tiempo, de seguir avanzando y sentir que la universidad no es otra cosa mas que una carga es aún más grave.
Si estás en éste ámbito de emprendimiento y estudias la universidad, la prepa, la maestría o cualquier cosa, sabes la importancia del tiempo, sabes que muy pocos te entenderán y debes aprender a rechazar aquello en tu vida que ya no te es funcional.
Dejar la universidad no es sencillo, y no lo estoy promoviendo, sólo quiero decirte una cosa:
Deja de perder el tiempo y comienza a ejecutar.
Somos cómplices del cambio, personas que actúan para que haya mucho más movimiento, diversidad, transformación.
¿Decepcionarás a tu familia? Seguramente.
¿Dejarás de ver a tus amigos? Ni siquiera van a comprenderte así que para qué.
Verás, decidir dejar la universidad sin duda es una decisión que valdrá si realmente quieres dedicarte 24/7 a tu startup.
¿Por qué los grandes personajes como Zuckerberg dejaron la universidad?
Encontraron algo que ya les estaba dando resultados y querían seguir y dedicarse únicamente a esa gran idea.
Yo quiero dedicar todo lo que tengo a hacer mi sueño crecer, a ayudar a otros que lo alcancen y que todos podamos crecer juntos. Tal vez estoy fantaseando, pero no quiero que sea un fantasía, quiero que sea algo que exista.
No escuches a las personas que te dicen que necesitas un título para ser alguien.
Un título no es un Golden Ticket, un título no es dinero, un título no es seguridad, un título sólo es una validación de haber estado 4 años en una institución preparándote en un área específica.
No estoy abandonando la educación.
Quiero buscarla en otro lado, en otras personas, diferentes plataformas. No quiero ser alguien que se basa en una sola fuente.
He estudiado con Platzi, he estudiado con One Month, he estudiado con Grant Cardone, Sam Altman, Seth Godin, Gary V, Tim Ferriss. Todos me han enseñado algo y me han aportado, me han dado valor y conocimientos que no cambio por nada.
La universidad sí me ayudó.
Sí me dio valor, me ayudo a empezar, me ayudó a conectar con las personas correctas, pero estuve el tiempo necesario, me doy por bien servida. Aprendí las bases, encontré habilidades, amigos, personas geniales. Pero ahora quiero un objetivo mayor a un título.
Es sin duda una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar a mis 21 años, pero la vida se trata de tomar decisiones, y sé que no voy a arrepentirme, porque la universidad se encarga de prepararte para la vida real, aquella que yo ya estoy viviendo.
No tengo el éxito asegurado, y el trabajo que tengo por delante es difícil, pero me alienta a ser cada día mejor, a ser la versión de mí que quiero a los 25 años, 30, 35 años.
Disfruta tu vida universitaria.
La disfruté sin duda, la disfruté cuando tenía la mentalidad de un universitario, pero ya no me considero a mi misma universitaria, dejé de considerarme así cuando no soportaba gastar más de 10 horas sin hacer algo productivo para mi empresa.
Soy emprendedora, founder, soy una practicante de persona épica.
Quiero tener la libertad de decidir cuándo terminan y continúan mis estudios, por eso empecé Setih, porque quiero que todos podamos ejecutar aquello que queremos y lo hagamos una realidad.
Disfruta tu vida universitaria si quieres, te lo mereces, sólo toma en cuenta que la vida es tomar decisiones y priorizar aquello que te de un mayor retorno de inversión.
Finalmente, te comparto, aunque es obvia, mi decisión: DEJARÉ LA UNIVERSIDAD, PERO MI EDUCACIÓN CONTINÚA.
Ahora empieza el verdadero reto, hacer que abandonar mi carrera a un año de terminarla no sea en vano. Tengo la confianza, tomé la decisión, y los factores secundarios no deben influir, lo único que debe importar ahora es ejecutar.