Hace algunas semanas leí un libro de Odin Dupeyron, para quien no ha oído hablar de él. es actor, escritor, director y productor; generalmente habla de la vida, y pone de ejemplo la suya. Todos necesitamos de una ideología y a mí me gusta la de Dupeyron.
En este libro relata sus inicios como escritor, “comencé a escribir ensayos, pensamientos y poesías,no escribí con ningún fin en específico, solamente habitaba en mí el deseo por hablar, decir, transmitir o expresar lo si llevaba dentro. Fue ahí que me sentí identificada, aunque muchas veces lo he intentado, sin embargo, por miedo a no saber cómo empezar a escribir o el qué dirán de mis textos, no lo había hecho.
Este puede ser mi principio o mi fin como escritora, pero si no lo intento me quedaré con la incertidumbre de qué pasaría.
Empezaré con un texto que va de desamor, ¡uy! El drama que todos pasamos.
Un día mi amiga Juanita y yo tuvimos una plática, más bien un desahogo que ella necesitaba y con ello salieron las siguientes letras…
Hubiera preferido no conocerte, o sólo quedarme con las palabras lindas que me escribías por mensajes; mensajes llenos de interés por mí, por mi vida y en cierto modo sentirme apoyada.
No quiero culparte por cómo me siento en estos instantes, pero no puedo porque sí lo es. Me dijiste que querías ser alguien importante en mi vida, estar ahí para cuando lo necesitara. Caray! Esas palabras se me quedaron muy dentro, tan dentro que no me las puedo quitar del corazón y yo caí como una quinceañera.
Ahora con tu indiferencia, los pocos mensajes, tu hora que me dedicas para tener sexo e irte, así como si me hubieras recogido en alguna esquina por donde pasabas, me has dado en la madre y no lo merecía. Nadie merece ese trato cuando te han abierto el corazón, nadie tiene derecho a herir a alguien que único malo que ha hecho es quererte.
Me consuelo yo misma, en que pasará este momento, en que llegará un día donde despierte y no piense en ti, o sí, pero ya sin el dolor que siento en este momento.
Y en verdad espero que no llegue algún otro que quiera subirme al cielo para después dejarme caer.
Para:GN
De: Juanita
