¿Cómo enfrentar la pobreza y la desigualdad?

Hola, mi nombre es Julián Bronstein. Soy músico, cocinero y clown.

También soy profesor de Práctica Solidaria en la Universidad Siglo 21 (Argentina), materia que busca complementar la formación profesional acercando a los estudiantes a experiencias de aprendizaje en servicio en organizaciones de la sociedad civil.

Un pregunta recurrente que surge a medida que se involucran en el trabajo voluntario en comunidades vulneradas en sus derechos es: ¿Cómo enfrentar la pobreza y la desigualdad?.

Y para responder esa inquietud, me remito al siguiente análisis.

Según la Real Academia Española:

Pobreza:
1. f. Cualidad de pobre.
2. f. Falta, escasez.
3. f. Escaso haber de la gente pobre.

En Argentina, la medición de la pobreza consiste en establecer, a partir de los ingresos de hogares, si estos tienen capacidad de satisfacer -por medio de la compra de bienes y servicios- un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales.

Este método se denomina “línea de pobreza” (LP).

De acuerdo con este método, un hogar es considerado pobre si su ingreso (esto es, la suma de los ingresos que reciben todos los miembros del hogar) resulta menor que la “línea de pobreza”.

O sea, un hogar es pobre si sus habitantes no cuentan con los recursos mínimos y esenciales que un ser humano consume para mantener una vida tolerable.

Hago un alto. ¿Un hogar es pobre?, ¿Una persona es pobre?, ¿Se puede usar ese término para referirse a la vida de alguien?

Gran parte del problema radica en las etiquetas y rótulos sociales que pesan sobre las personas, que parecieran determinar destinos, como si se tratase de un “accidente de nacimiento”.

Entonces, como primer medida, dejemos de hablar de pobres. Empecemos a hablar sobre personas. Porque no existe la persona pobre. Todos tenemos riqueza, el problema es que el sistema nos enseña que lo rico tiene que ver con la posibilidad de comprar bienes y servicios, más que con el valor de la vida humana.

Volviendo al tema, estas personas no tienen acceso a los bienes y servicios necesarios básicos, para vivir dignamente.

Pero esta palabra, dignidad, necesita ser bien entendida.

Dignidad:
Del latín: dignĭtas, y que se traduce por «valioso».
Valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y poder creador, pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones y el ejercicio de sus libertades.

Vamos de nuevo. “No tienen la posibilidad de modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones y ejercicio de sus libertades”.

O sea que hay personas, comunidades enteras que hoy en la Argentina (y el mundo), no tienen la posibilidad de decidir sobre sus propias realidades.

Entonces, la línea de pobreza mide nada más y nada menos la diferencia de capacidad de acceso a oportunidades entre un sector y otro de la sociedad.

Y estas oportunidades, Necesidades Básicas Insatisfechas según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), son: vivienda, servicios sanitarios, educación básica e ingreso mínimo.

Insisto, no tienen lo necesario para vivir una vida tolerable. Aunque son igualmente, insisto, valiosos como seres humanos.

En América del sur, por ejemplo se considera Población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) a la que se reúne alguna de las siguientes condiciones:

· Más de tres personas viviendo en una misma habitación;

· Alojamiento en viviendas precarias o de inquilinato;

· Falta en la vivienda de retrete con descarga de agua;

· Que en la familia exista algún niño entre 6 a 12 años que no vaya a la escuela.

Que a través del tiempo esa línea se mantenga y que siga habiendo personas que no logren superarla, significa que no tenemos la conciencia de que es un problema de TODOS.

Grupos masivos son excluidos del sistema, y luchan por tratar de asegurar las necesidades más básicas de sus familias, buscando una vida “tolerable”.

Insisto. Lo que le falta a uno, como sociedad nos falta a todos. Porque si no nos duele, si no nos mueve, no somos sociedad.

Bernardo Kliksberg, padre de la gerencia social, pensador reconocido sobre temas económicos, sociales, y organizacionales, elaboró el Informe Kliksberg de Desigualdades Indignantes.

Y menciona: “Es posible ampliar fuertemente la esperanza de vida, tener cosechas plurianuales fuera de estación, contar con bibliotecas cuasi universales en internet, interconectar la computadora, el televisor y el teléfono, fabricar autos movidos por electricidad, y muchos otros desarrollos casi no soñables poco tiempo atrás. Sin embargo, los beneficios del progreso tecnológico están llegando sólo a un sector del género humano.”

Por ejemplo:

Casi uno de cada seis habitantes del planeta pasa hambre.

¿Qué está pasando que los otros 5 no podemos organizarnos para que esto se revierta?

Y aquí radica la respuesta a la inquietud de mis estudiantes, y probablemente de quienes han llegado a este punto de la lectura.

La respuesta es simple. Las “3C”, para enfrentar la pobreza y la desigualdad.

Primero y principal, hay que CONOCER las distintas realidades que coexisten en nuestras comunidades.

Pero no basta solo con la visibilidad, también es necesario asumir una postura al respecto. Conocer nos lleva a tomar CONCIENCIA. Observar esa realidad con plena atención e interés.

Y por último, COMPROMISO SOCIAL. Una fuerte convicción de servicio que nos mueve a generar cambios sociales que contribuyan a mejorar la vida de las personas.

La sociedad tiene que fomentar y es responsable de que todos sus miembros tengan iguales capacidades de acceso a oportunidades que les permitan tomar decisiones para definir y crear sus realidades. Porque todos tienen derecho a ser felices en su propio contexto.

Todos los días tomamos decisiones que nos acercan o alejan de este objetivo. Esas decisiones pueden ser positivas, acercándonos al camino de la solidaridad y la justicia social. Lo que nos hará más humanos.

O pueden ser negativas, mezquinas. Lo que nos llevará por el camino del egoísmo y la deshumanización ante las Desigualdades Indignantes.

Entonces, ¿Que camino vas a elegir?.