Jugándole sucio al Juego Limpio


El Fair Play Financiero (FFP, por sus siglas en inglés) es ese villano que todos quieren evitar. La UEFA, desde 2011, mide las finanzas de los clubes durante períodos de tres años, donde los equipos deben de reportar un balance de ingresos y gastos que apenas pueden diferenciarse por $5 millones uno del otro, ya sea en condición de déficit o superávit.

Asimismo, durante ese plazo, las entidades deportivas no pueden adquirir una deuda mayor al monto de $30 millones. De no cumplir con estas medidas, los infractores se exponen a una red de castigos que van desde simples amonestaciones o multas económicas, hasta suspensión de competencias o, en el peor de los casos, ver sus títulos revocados (siempre y cuando se hayan conseguido mientras incumplían el FFP).

Pero, para variar, nada es tan fácil cuando de limitar a millonarios se trata. Los equipos de fútbol en su mayoría tienen dueños o presidentes quienes inyectan millones de dólares para fortalecerlos. Jeques árabes, magnates industriales, dueños de marcas de la talla de Ferrari o el mayor exportador de gas natural del mundo, a todos los podemos encontrar en el mundo del balompié.

Pero resaltemos a un jeque árabe, Nasser Al-Khelaïfi, dueño del PSG, que el pasado mercado de fichajes, dio una cátedra en lo que podemos llamar “elusión” del FFP. Elusión, porque lo hicieron por medio de una laguna legal que, sorprendentemente, una organización tan poderosa como la UEFA nunca consideró. Préstamos con obligación de compra es el método para jugarle sucio a los “policías” del fútbol europeo.

Nasser Al- Khelaïfi junto a Neymar, el fichaje más caro de la historia

Bien cronometrado, una cesión con compra obligatoria rompe con la muralla trianual y da más tiempo para que el equipo reporte esos gastos a la UEFA, por eso, el PSG comprometió, a fin del período de estudio de la UEFA, $400 millones, pero solo reportó $220 de ellos en el fin de ciclo, y con las ventas de otros jugadores logró esquivar la sanción.

Los otros $180, los declarará hasta este año. Curioso, ¿cierto?, justo cuando comienza el nuevo lapso de examinación del FFP (2018–2020). Dejaron el fichaje de Neymar (los $220 millones) en la fase pasada y ahora, sin obligación o dificultad alguna, lo hacen con el fichaje de Kylian Mbappé (los $180 restantes). Astuto, audaz, efectivo… Jugaron sucio, pero no fueron expulsados ni castigados. Un aplauso al PSG, quien “se bailó” a la “impenetrable defensa” de la UEFA.

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