MLB World Series 2015: Kansas City Royals vs New York Mets (previa)

Una única botella de agua santa para dos franquicias desterradas a galeras durante una eternidad. Tan solo puede salir un campeón en la próxima serie mundial de béisbol entre los Royals de Kansas City (95–67) y los Mets de Nueva York (90–72), título que ambas aficiones llevan una treintena de otoños esperando. Una finalísima altamente improbable en las cábalas de principio de curso. Quien diga lo contrario o estaba soñando o miente.

El Camino de los Mets a la Serie Mundial

Los Mets comparten división con los todopoderosos Washington Nationals que supuestamente iban a arrasar con la competencia cual Atila y los Hunos. ¿Quién iba a parar a una rotación de ases con Stephen Strasburg, Jordan Zimmerman, Gio González, Doug Fister y el recientemente adquirido a golpe de talonario Max Scherzer? Por no hablar del que será nombrado jugador más valioso de la liga nacional salvo pucherazo: el irreverente Bryce Harper. ¿Qué sucedió para que los capitalinos no se clasificasen para playoffs? Tres razones. Lesiones y/o bajo rendimiento de jugadores consolidados como Anthony Rendon, Jayson Werth, Denard Span, Ian Desmond o todo lanzador titular no llamado Scherzer. Además, el inexplicable fichaje del cerrador Jonathan Papelbon, una bomba de relojería en cada vestuario que ha pisado. Finalmente, unos Mets que encontraron balance en su juego tras el parón del Juego de las Estrellas.

El fichaje de Céspedes ha sido fructífero para los Mets. Imagen editada en Picmonkey.

Si los Nats trotaron hasta el cierre de julio para implosionar a continuación, los Mets pasaron de perseguir cojeando a los favoritos a activar el DRS y no mirar el retrovisor. Las adquisiciones del jardinero cubano Yoenis Céspedes y del relevista Tyler Clippard junto a la emergencia casi simultánea de dos pitchers de la casa con tintes de estrella en Noah Syndergaard y Steven Matz supusieron un punto de inflexión para unos Mets necesitados de alegrías. Unos Mets cuyo presupuesto había caído constantemente en el último lustro debido a que la macroestafa de Bernard Madoff salpicó de lleno a su máximo accionista, Fred Wilpon.

Ya en las eliminatorias, pocos eran los valientes que apostaban por los Mets contra los opulentos Dodgers en las series divisionales. Allí surgió la figura del sophomore Jacob deGrom para vencer dos veces en menos de una semana al dragón de dos cabezas que forman Clayton Kershaw y Zack Greinke en Los Ángeles. Tampoco parecían los Mets superiores a los Cubs de Arrieta, Lester y los jóvenes bombarderos de Chicago en la NLCS…y apenas opusieron resistencia. Cuatro juegos. Cuatro aperturas casi impecables de los jóvenes abridores. Cuatro jonrones de Daniel Murphy. Cuatro incontestables victorias. Y aquí estamos. Los Mets de Nueva York son los nuevos campeones de la Liga Nacional. El béisbol en octubre es más impredecible que nunca.

Los Mets intentarán ahora proclamarse campeones del la MLB por tercera ocasión desde la fundación de la franquicia en 1962. El otro equipo neoyorquino ha alcanzado la Serie Mundial por primera vez desde el año 2000, cuando cayeron contra sus odiados vecinos del Bronx en cinco asaltos. La última vez que levantaron el máximo entorchado data de 1986, cuando los Mets derrotaron a los Red Sox de Boston en siete dramáticos encuentros.

Por su parte, los Cubs continuarán con su penuria. Ya son 107 años sin ganar la Serie Mundial. Sin embargo, esta temporada los Cachorros han dado inequívocamente varios pasos adelante. Entre los brazos de Jake Arrieta y Jon Lester, los bates de Anthony Rizzo, Kris Bryant, Kyle Schwarber y Jorge Soler entre otros, el guante de Addison Russell, la magnífica dirección de Joe Maddon desde el banquillo y las sabias decisiones del mánager general Theo Epstein, se avecinan días de gloria en Wrigley Field.

El Camino de los Royals a la Serie Mundial

Los Royals repiten como representantes de la Liga Americana en el Clásico de Otoño. Pese a perecer la temporada pasada casi en la orilla ante los Giants del extraterrestre Madison Bumgarner en el séptimo y definitivo juego, pocos auguraban un nuevo año exitoso para los de Kansas City. De hecho, el SuperBook de Las Vegas pagaba 30 a 1 un título de los Royals antes de comenzar la pretemporada. Incuso simplemente ganar la AL Central parecía una quimera para los de Misuri según los gurús de las apuestas (se pagaba 13–2). Los vigentes tetracampeones Tigers (2–1), la excelente rotación de los Indians (2–1) o el prometedor proyecto de los White Sox (9–4) inspiraban más confianza. Dos razones.

Primero, los Royals se habían colado en octubre con apenas dos juegos de margen tras una remontada estival milagrosa. El lunes 21 de julio de 2014, los Royals tenían un récord de 48 victorias por 50 derrotas. El mánager Ned Yost tenía un pie en la calle, pero una racha de 41–23 en los dos meses siguientes salvó su cabeza. Despacharon a los A´s en extra innings,luego blanqueron consecutivamente a los favoritos Angels y Orioles, antes de ceder contra los Giants de San Francisco. Todo jugando small ball, pegando sencillos, robando bases; recibiendo contribuciones sobresalientes de Eric Hosmer o Mike Moustakas, dos antiguos proyectos de estrella que ya comenzaban a estar proscritos para los seguidores. Todos los indicios apuntaban a un equipo con lagunas que salió temporalmente a flote cuando lo necesitaba, como sucede frecuentemente en béisbol durante cortos períodos de tiempo. Insostenible a largo plazo. O eso decían.

Para más inri, el mejor abridor de los Royals, James ´Big Game´ Shields decidió aceptar una suculenta oferta de los San Diego Padres. Catalogar al resto de la rotación como incógnita es ser generosos. Kansas City fichó como parche a Edinson Volquez. Pregúntenle a los aficionados de los Red Sox cómo les fue con un quinteto de abridores mediocres. Sí, Kansas City contaba con el mejor 7–8–9 combo de la liga en Kelvin Herrera-Wade Davis-Greg Holland pero las entradas tempraneras prometían ser una sangría, a pesar de la estelar defensa.

Sin embargo, lo insospechado se convirtió en realidad. Los jugadores que parecían espejismos en octubre comenzaron a batear con regularidad, junto a un acertado fichaje para ser bateador designado y la ofensiva de Kansas City comenzó a dar miedo desde el primer día. El número de carreras por juego para los Royals se incrementó desde las pobres 4.02 de 2014 a 4.47 en la presente campaña, séptimo mejor guarismo de las grandes ligas. Los de Misuri abusaron de sus rivales de división desde abril, adquirieron a dos estrellas vía traspaso en el diestro Johnny Cueto (Cincinnati Reds) y el polivalente Ben Zobrist (Oakland Athletics) y tenían la división sentenciada a finales de agosto (llegaron a estar 80–49) antes de ponerse a sestear.

Una siesta que casi pagan cara en la serie de división. Los jóvenes Houston Astros lideraban dos juegos a uno la serie. Ganaban en el cuarto por 6 a 2 en la séptima entrada antes de que cinco sencillos seguidos, un error del shortstop boricua Carlos Correa y un homer de Hosmer tornase las cartas. Los Royals vencerían el quinto juego en casa antes de doblegar en seis encuentros al mejor ataque de la liga en años, los Blue Jays de Toronto. Los Astros prometen estar en la pomada en años venideros pese a su modesto presupuesto, mientras que los Blue Jays probablemente hayan desapovechado su oportunidad de oro para ganarlo todo.

Eric Hosmer ha encontrado su swing definitivamente. Imagen editada en Picmonkey.

Los Royals tratarán de hacer valer el factor campo del que disponen al ganar la Liga Americana el All Star Game para olvidar el sinsabor del año pasado y ganar su segunda serie mundial, primera desde 1985. Vamos ahora a analizar las alineaciones, rotaciones y suplentes de los aspirantes.

*Nota: para los juegos en Nueva York el pitcher sustituirá a los DH en la alineación puesto que los tradicionalistas de la Liga Nacional prefieren ver batear a Bartolo Colón que a colosos como David ´Big Papi´ Ortiz. Unas risas aparte, creo que ha llegado el momento de evolucionar y adoptar al bateador designado.

Alineaciones esperadas

New York Mets

Estadísticas de la alineación titular de los Mets, cortesía de Fangraphs.

Los Mets anotaron 683 carreras en los 162 juegos de temporada regular, 4.22 carreras por juego, la decimoséptima mejor marca en béisbol. Su índice de productividad ofensiva wRC+ como equipo es un 99 a lo largo del año. Al ser este índice ajustado para que el jugador medio obtenga un 100, un 99 indica que los Mets nos son más que medianías al bate y corriendo las bases. No obstante, esta cifra no cuenta toda la verdad, pues hay unos Mets pre-Céspedes otros muy distintos con Céspedes. Los decepcionantes Detroit Tigers decidieron traspasar al cubano, agente libre este invierno, tras dar su temporada por perdida el 31 de julio, fecha límite de traspasos.

Antes del parón del All Star, a mediados de julio, el ataque de los Mets era anémico. 85 wRC+ o 15% peor que el equipo medio. La alineación ejercía de aguafiestas en las exhibiciones de los jóvenes pitchers. Tras el Juego de las Estrellas, los Mets fueron segundos en WAR o victorias sobre reemplazo (16.9), terceros en carreras totales (373, 5.18 por partido) y poder aislado (.185), cuartos en wRC+ (114) y quintos en jonrones (102).

Céspedes se ha erigido en amo y señor de City Field en apenas tres meses. 2015 está siendo la mejor temporada de La Potencia, un pelotero con potencial pero poca paciencia en el pasado para atacar los lanzamientos correctos. El cubano está dirigiendo la bola a todas direcciones, castigando especialmente las fastballs o bolas rápidas y golpeando bambinazos el 23% de sus bolas elevadas. El efecto transformador de su presencia en el ataque de los Mets ha llevado a algunos (forofos exagerados) a considerarle como candidato a MVP de la Liga Nacional.

Será la primera aparición del incombustible Wright en una Serie Mundial. Imagen editada en Picmonkey.

Pero esta alineación es mucho más que Céspedes. Otro ex Tiger como Curtis Granderson, aún sin poseer la potencia o la velocidad entre las bases de antaño, está viviendo una segunda juventud a sus 34 primaveras. Su buen ojo le permite embasarse por bolas con alta frecuencia, algo que agradece David Wright. El gran capitán, con 50 WAR para los Mets en su carrera, segundo registro histórico, ha estado lesionado casi todo el año, rindiendo pobremente en la postemporada, pero nunca ha de ser subestimado. Bateará tercero el MVP de la NLCS, un Daniel Murphy que este octubre está siendo tan dominante como Leo Messi de enero a mayo de este año. Las estadísticas de la tabla superior son verídicas. Se acaban los calificativos. Nunca nadie había disparado un jonrón en seis juegos consecutivos de postemporada. ¿Volverá a la realidad o seguirá en modo Ruth?

Tras Céspedes batea un Lucas Duda que lleva dos temporadas productivas en el plato. Su poder aislado (.242) es el registro más elevado de su carrera. Su espectacular wRC+ de 160 en la segunda mitad de temporada coincide con el retorno tras lesión del siguiente hombre en nuestra lista, Travis d´Arnaud, cuya peligrosa presencia obliga a los pitchers contrarios a lanzarle más strikes al poderoso Duda.

El catcher d´Arnaud es una de las piezas más valiosas de los Mets, tal como escribe Jonah Keri en Grantland. Correcto defensivamente, su bate es un plus en la segunda posición más importante del campo. Desde su retorno a las convocatorias tras su enésima lesión, d´Arnaud la está partiendo en su tercera temporada en las mayores.

El rookie Michael Conforto va a ser una superestrella (2.1 WAR en apenas 56 juegos). Su bate ya destruye a los lanzadores diestros (142 wRC+), eleva sus prestaciones con corredores en las bases. Su defensa ha sido de primer nivel desde su debut en verano.

Sin embargo, los otros integrantes del último tercio de la alineación sí que ofrecen dudas. El mánager Terry Collins ha decidido darle la titularidad como bateador designado al infielder Kelly Johnson en el primer juego. El .758 OPS (embasamiento + slugging) que ha conseguido el bateador zurdo contra lanzadores diestros le ha valido para ganarse el puesto. Y es que las alternativas sanas (Cuddyer, Lagares,Niewenhuis, Plawecki) no irradian esperanza precisamente. ¡Ay si Juan Uribe se recuperase sobre la bocina!

Por último, el errático shortstop Wilmer Flores está bien al bate en estos playoffs gracias en parte a un insostenible .389 bolas en juego (BABIP). Es la única opción de SS de los Mets tras la entrada criminal de Chase Utley (Dodgers) a Rubén Tejada en la serie divisional.

Kansas City Royals

Estadísticas de los probables de los Royals en el primer juego de la Serie Mundial, cortesía de Fangraphs.

Como hemos explicado más arriba en esta previa, los cilindros ofensivos de los Royals han funcionado durante toda la temporada, a pesar del pobre rendimiento de su leadoff hitter Alcides Escobar. Como demuestra Ben Lindbergh en Grantland, Ned Yost es un mánager a la vieja usanza, no gusta de experimentos. Si algo funcina, ¿por qué cambiarlo?

Cuando los Royals rozaban el 65% de victorias, Yost siguió dándole confianza a Escobar y el shortstop venezolano respondió llevándose el MVP de la ALCS en las que bateó .478 con un OPS de 1.134, lejos del alcance de los mortales.

Ben Zobrist no ha jugado su mejor béisbol este año, pero sigue siendo una obvia mejora en segunda base sobre el agujero negro que era el gran Omar Infante. Con sus dos vuelacercas en octubre, Zobrist nos recuerda que es el quinto jugador de campo más valioso en las grandes ligas desde 2009 con 37.2 WAR, según Fangraphs.

Lorenzo Cain ha sido el mejor jugador de los Royals este año con mucha diferencia. Llevaba varios años siendo el mejor CF defensivo en béisbol junto a Kevin Kiermaier. El despertar de su bate esta temporada es la razón por la que finalizará en el top 10, quizás top 5 en la votación a MVP de la liga americana en noviembre.

La defensa de Lorenzo Cain es casi inepugnable. Imagen editada en Picmonkey.

Como dije anteriormente, otros bates que pegaron por fin fueron los de Eric Hosmer y Mike Moustakas, dos elecciones altas en el draft en su día que acumulaban fracaso tras fracaso en las mayores hasta el mágico octubre de 2014. El béisbol, como todo deporte, también es un estado de ánimo. Estos dos canteranos flanquean en la alineación a un Kendrys Morales que ha sido uno de los fichajes del año en la MLB. Sus 2.1 WAR sin jugar defensa son una mejora incalculable sobre los nocivos -0.7 WAR de Billy Butler el año pasado. Nadie se esperaba que Morales realizara su segunda mejor campaña desde que golpeó 30 jonrones para los Angels en 2009. En los juegos a disputar en Nueva York, o los Royals no lo utilizan o lo colocan en primera base, con Eric Hosmer desplazando a Álex Ríos en el jardín derecho. Movimiento arriesgado al que dudo que Ned Yost se atreva.

Salvador Pérez era uno de los mejores catchers en béisbol. Sólo tiene 25 años. ¿Qué sucede? Pues que Ned Yost le ha hecho jugar una media de 152 juegos en las últimas tres temporadas, un número prohibitivo en una posición tán exigente como la de backstop. ¡Ánimo Salva, solo te quedan a lo sumo siete juegos más!

Si bien no está a su mejor nivel y posiblemente no renueve por Kansas City a final de año, Alex Gordon aún es la cara de la franquicia. Mientras tanto, todo lo que ofrezca Álex Ríos con el bate será tan bienvenido como inesperado por los fans de los Royals.

Rotaciones

New York Mets

Los cuatro brazos fantásticos de los Mets, estadísticas de Fangraphs.

Estos cuatros hombres son la razón por la que los Mets son ligeros favoritos en las casas de apuestas a pesar de tener el factor cancha en contra. Cuatro jóvenes de entre 23 y 27 años criados en la casa (Sydergaard llegó a la organización de los Mets con 20 tacos en el trapaso de R.A. Dickey a los Blue Jays en 2013 sin haber jugado en un nivel superior a Class A). Cuatro lanzallamas de los que el mismísimo John Smoltz aseguró que son bastante mejores que el legendario trío de los Atlanta Braves de Greg Maddux, Tom Glavine y él mismo.

De izquierda a derecha: deGrom, Harvey, Syndergaard y Matz. Imagen editada en Picmonkey.

Matt Harvey será el encargado de abrir la serie. Sin Derek Jeter ni Mariano Rivera, con Alex Rodríguez convertido en villano, Harvey es el máximo exponente del béisbol en la gran manzana. Tras su fulgurante primera temporada completa en el show en 2013 y perderse la campaña siguiente al completo por la rotura de su ligamento colateral cubital (UCL), Harvey ha respondido con creces a las expectativas. Sigue lanzando su fastball a más de 95 mph. Si consigue liderar a los Mets a dos triunfos, toda polémica sobre el límite de entradas lanzadas con el bocachancla de su agente, Scott Boras, será olvidada.

Sin ser tan mediático, Jacob deGrom ha sido el mejor pitcher de los Mets este año, tras ser el año pasado rookie del año de la Liga Nacional. El diestro de 27 años había sido shortstop hasta finalizar su carrera universitaria en Stetson. Los Mets lo han transformado en uno de los mejores lanzadores de la MLB. Se dice pronto.

Los otros dos pitchers debutaron este año en las grandes ligas con excelentes resultados pero aún tienen un amplio margen de mejora en sus lanzamientos secundarios. Noah Syndergaard podría ser actor y hacer el papel de Thor pero es beisbolista, es el más joven del grupo y el que más fuerte tira su fastball que llega a alcanzar las 100 mph. Para él sería el decisivo séptimo partido, si lo hubiere. Por su parte, Steven Matz es el único zurdo del grupo, lo que le añade un punto de incertidumbre para los bateadores.

Kansas City Royals

Los números de Johnny Cueto incluyen su gran primera mitad con los Reds. Estadísticas de Fangraphs.

El talón de Aquiles de los Royals sin duda alguna. Edinson Volquez no es más que un come-innings, el clásico número 3.5 o 4 de una rotación pero nunca alguien a quien se le pueden dar dos aperturas en una Serie Mundial. Su único lanzamiento efectivo es el changeup o cambio.

Los Royals ficharon a Johnny Cueto como su as de alquiler este verano desde los Cincinnati Reds a cambio de varios relevistas talentosos. El que fue segundo en el premio NL Cy Young la temporada pasada ha fracasado con estrépito en sus primeros tres meses en la Liga Americana, incluída una apática actuación contra los Blue Jays la semana pasada. Según Fangraphs, todos sus pitches están siendo menos efectivos que en sus últimos años en los Reds, sobre todo su slider o deslizante y su cutter o recta cortada. Su mal rendimiento desde que recaló en Kansas City (4.76 ERA, 6.20 K/9) le va a costar muchos millones en el mercado este invierno.

Johnny Cueto ha decepcionado hasta la fecha en Kansas City. Imagen editada en Picmonkey.

Yordano Ventura protagonizará un duelo de alto voltaje contra Syndergaard en el tercer partido. Alcanza triples dígitos con su fastball y dio visos de su potencial la campaña pasada pero le falta fortaleza mental. Continuas desconexiones le valieron ser relegado a las ligas menores esta misma temporada, cuando se le suponía el as del equipo. Tiene que reducir el número de bases por bolas que emite.

Por último, Chris Young es casi tan alto como los Gasol pero no intimida a nadie como pitcher titular. Un jornalero durante toda su carrera al que las lesiones en el staff de los Royals le han proporcionado la oportunidad de su vida.

Bullpens y Banquillos

New York Mets

El manager Terry Collins tiene a un sólido grupo de relevistas para cuando se le acabe el gas a su abridor de turno. Jeurys Familia se hizo con el rol de cerrador entre lesiones y sanciones de compañeros. El dominicano no desaprovechó la oportunidad, con 43 juegos salvados además de una racha de 9.2 entradas sin permitir carreras en playoffs. Antes de Familia, los otros relevistas puros de los Mets son Tyler Clippard, Addison Reed, Sean Gilmartin y Hansel Robles. Collins también dispone de dos abridores reconvertidos en Jon Niese y Bartolo Colón. Con 42 años y tras 18 temporadas en los brazos, ganar esta Serie Mundial sería el broche de oro ideal para una exitosa carrera (56.1 WAR).

El hombre, el mito, la leyenda, Bartolo Colón. Imagen editada en Picmonkey.

En cuanto a jugadores de posición, Collins no tiene mucho donde escoger tras la lesión del veterano tercera base Juan Uribe. Juan Lagares y Kirk Niewenhuis son jugables en el outfield en caso de lesión o si Conforto se enfrenta a un lanzador zurdo. Kevin Plawecki es muy inferior a Travis d´Arnaud detrás del plato y el veteranísimo Michael Cuddyer no es ni la sombra del pelotero que ganó el título de bateo de la NL en 2013.

Kansas City Royals

No dispone Ned Yost del trío automático del año pasado que formaban Herrera, Davis y Holland, con la lesión de este último en verano. Davis asumió el trabajo de cerrador sin ofrecer ni un ápice de esperanza a los rivales (0.787 WHIP, (bases por bolas + hits) / entradas lanzadas). Puede que sea el mejor closer en béisbol junto a Aroldis Chapman (Reds) y Craig Kimbrel (Padres). Mientras tanto, Herrera sí que ha sufrido un bajón, pero el curtido Ryan Madson lo ha compensado con su inesperado renacer tras cuatro temporadas sin lanzar en la MLB. Luke Hochevar y Franklin Morales son los relevistas puros menos efectivos del bullpen de los Royals hoy por hoy. Finalmente, atentos a Danny Duffy y Kris Medlen sobre todo cuando comience Chris Young, pues podrían lanzar varias entradas cada uno.

En el campo, uno que dispondrá de tiempo de juego será Jarred Dyson. Con su velocidad, supone una amenaza en las bases y una garantía en defensa. Su bate es sospechoso pero jugable en lugar de Álex Ríos. Otro que puede tener una chance de mostrar su diabólica velocidad será Terrance Gore como pinch runner o corredor emergente. No bateará con toda seguridad. Finalmente, Paulo Orlando, Christian Colón y Drew Butera verán casi la totalidad de la serie desde el banquillo.

Jarrod Dyson es un relámpago corriendo entre las bases. Foto editada en Picmonkey.

Predicción

Los Royals son para mí los mejores competidores en béisbol. Este curso les hemos visto ganar pegando lejos, con toques de safrificio, con velocidad y con defensa. Es harto complicado toserle a su bullpen. La clave estará en lo que ofrezcan sus titulares y ahí es donde soy pesimista. No les veo capaces de contenter a una alineación en estado de gracia como la de los Mets en más de dos ocasiones. El Big Four de abridores canteranos de los Mets será una pesadilla para los Royals, manteniéndose en el campo una media de siete entradas por juego, incluyendo un juego completo de deGrom.

Mets ganan 4–3.

Bonus pick: Bartolo Colón gana el MVP. Ahora en serio, MVP para Yoenis Céspedes.

Primer juego el martes a las 8:07 p.m. ET, 1:07 en la madrugada del miércoles en España.

Gracias a Baseball-Reference & Fangraphs por existir y proporcionar infinitos datos.

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