Publicaciones análogas para un territorio digital

Carlos Romo-Melgar

Escrito junto a Vicente Reyes para la Revista Diseña UC 9: Hecho en Chile
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¿Cuál es el packaging de una historia? ¿Cómo puedo explicitar un pensamiento? ¿Cómo puedo conocer a otros pares interesantes en una época de sobreabundancia de información y sistemas laborales clientelistas? ¿De qué manera puedo integrar el desarraigo y la capacidad productiva de un pasado personal? ¿Cómo puedo aprender a solucionar mis problemas como profesional? Este tipo de preguntas son las que paulatinamente han cristalizado en cada uno de los proyectos editoriales de Pupa Press.

Esta editorial chileno-española podría considerarse como un pequeño nodo dentro de una gran red de nuevas editoriales a lo largo del mundo. Si bien trabaja desde su oficina en Santiago, desarrolla varios de sus proyectos con colaboradores y equipos alejados de Chile. A pesar de que su labor editorial es la más visible, esta se sustenta en la prestación de servicios de diseño y la distribución de proyectos editoriales extranjeros en Chile. Cada uno de los elementos del trabajo de la editorial retroalimenta al resto, generando oportunidades y nuevos desafíos.

Muchas de las nuevas editoriales independientes están lideradas por jóvenes de la denominada “generación del milenio” (o Millennials). Dicha generación, formada por individuos nacidos entre principios de los ochenta y finales de los noventa, tiene particularidades que causan muchos de los cambios que observamos en las tendencias de consumo, aprendizaje y mercado. Entre ellas destaca un nuevo sentido de comunidad, muy reforzado por el uso creciente de redes sociales no solo para la mera comunicación interpersonal, sino también como método de organización y optimización de equipos y lugar donde satisfacer una gran cantidad de necesidades (Strauss & Howe, 2000). Una de estas es la educación y, en general, los procesos de formación. Esta generación de jóvenes está acostumbrada a obtener información de la red y al aprendizaje experiencial (learning by doing) (Sweeney, 2006). Este hecho ha llevado a que muchos equipos estén formados por profesionales de orígenes académicos a priori muy diferentes, dando lugar a perfiles laborales que no pueden encasillarse en una disciplina individual.

Para esta generación, la autoridad de la universidad está en decadencia. Apoyada en el libro La sociedad desescolarizada de Ivan Illich (1971), Ethel Barahona afirma:

El crecimiento económico desde 1980 al 2008, ha convertido la academia en un sistema mercantil. (…) Todas estas nuevas infraestructuras educacionales intangibles que forman parte de nuestra vida diaria tienen un enorme potencial de aprendizaje, pero primero tenemos que des-aprender. Debemos des-aprender los modelos tradicionales que están basados en intercambios desiguales, (…) que buscan reproducir “trabajadores” de acuerdo a los cánones de la Revolución Industrial (Barahona, 2014, págs. 51–56)

Los nuevos actores que entran a formar parte del mundo editorial tienen muy diversos orígenes y se constituyen en forma de organizaciones adhocráticas que se adaptan y reordenan sus prioridades a la medida de cada uno de los proyectos en que están involucrados. De esta manera, los equipos crecen y decrecen, surgen colaboraciones y no existen líderes fijos ni jerarquías consolidadas. Es de gran importancia subrayar esta cualidad dinámica, ya que denota la importancia que tiene la heurística en los procesos creativos. El diseño de procesos, la estrategia, se ha convertido en la variable más importante.

La lógica es nuestra herramienta.

La lógica es nuestro método para acentuar lo inabarcable. Una configuración clara y lógica hace hincapié en lo que no parece encajar dentro de ella.

Nosotros usamos la lógica para diseñar las condiciones a través de las cuales el proceso puede llevarse a cabo.

Utilizando normas inteligibles, generamos condiciones de diseño.

Evitamos la aleatoriedad arbitraria. La diferencia debe tener una razón.

Utilizamos las reglas como restricciones. Las restricciones agudizan la perspectiva sobre el proceso y estimulan el juego dentro de las limitaciones (Maurer, Paulus, Puckey, & Wouters, 2008, párr. 3).

Ejemplo 1: Nuevas revistas independientes

Además del trabajo de edición y la prestación de servicios de diseño, Pupa Press busca, a través de la distribución de publicaciones externas, generar diálogos entre los distintos formatos editoriales que conviven en la red y fortalecer vínculos con los agentes que forman parte de este boom. A partir de esta experiencia, visible principalmente en la tienda online, podemos encontrar diversos formatos editoriales que responden a inquietudes y metodologías transversales al país de origen y temática desarrollada por cada publicación.

Intern, Fuet, Too Much, y Subway son cuatro publicaciones que, si bien diferentes en sus temáticas, comparten nuevas perspectivas y debates sobre el trabajo creativo, plantean nuevos modelos de financiamiento y distribución, instalan temáticas de nicho en territorios internacionales y proponen nuevas formas de abarcar contenidos.

Si bien la efectividad del crowdfunding nunca ha sido garantía de una efectiva estrategia de financiamiento, la revista Intern ha logrado cautivar a un nicho de creativos que comparten la realidad de la industria sin importar el país de procedencia. Esta revista inglesa bianual exhibe el talento de jóvenes pasantes que bajo las precarias condiciones contractuales se ven obligados a desarrollar su trabajo de forma gratuita, para luego encargarse de profundizar en el largo debate en torno a la cultura de las pasantías mal o nulamente pagadas dentro de la industria creativa.

Tanto por su temática atingente, su sólida propuesta gráfica y su buen uso de plataformas digitales, el primer número de Intern magazine pudo superar la meta de financiamiento a través de Kickstarter.com en menos de un mes, agotar el primer y segundo ejemplar (e incluso reeditar el primero) al cabo de pocos meses, y prolongar su propuesta al (hasta ahora) tercer número.

Fuet, un híbrido entre revista y libro, innova dentro de las revistas gastronómicas al plantearse como una publicación dedicada a la comida y sus periferias. Tanto en su primer número, “Rituals”, como en el segundo, “Icons”, esta publicación española se encarga de aglutinar a distintos profesionales y amantes de la comida a través de artículos, recetas, reportajes y ensayos en torno al comer y todo lo que podamos asociar a ello, desde rituales místicos a platos protagónicos en películas, desde la cantidad de comida que desechamos mundialmente a los variados usos que les damos a los cuchillos. Sin importar si lo que uno disfruta es el cocinar o el comer, Fuet nos despliega el interesante panorama de algo que disfrutamos todos los días.

Subway y Too Much, en cambio, muy distintas en temática y formato, son publicaciones que evidencian una reglamentación operativa bastante legible que da lugar a productos muy específicos. La primera, a cargo del artista Ervik van der Weijde y los editores de 4478zine, reúne contenidos de libre acceso de eBay y Wikipedia, solapándolos con el trabajo de numerosos artistas contemporáneos. La segunda, declarada como una revista japonesa sobre geografía romántica, reúne el trabajo de arquitectos, fotógrafos, artistas y sociólogos en torno a la ciudad y cómo las personas y los paisajes se construyen y reconstruyen mutuamente. Las diversas fuentes y aportes desde los que se nutren ambas publicaciones acaban en lecturas experimentales que nos dejan una sensación de atemporalidad y aterritorialidad que responde fielmente al contexto globalizado e interconectado que las acoge.

La vida y muerte del papel

Papel versus digital es una de las dicotomías que más podemos escuchar en los últimos años (quizá décadas) en encuentros sobre edición y ferias del libro. Sin embargo, no sería correcto otorgar la responsabilidad del cambio de paradigma únicamente a las nuevas tecnologías, sino también a las reglas del mercado y a los significados que les damos a los proyectos editoriales.

La señal de alarma de la muerte del papel y los medios impresos tiene larga trayectoria. Desde la invención del telégrafo en adelante, y a través de diferentes medios, se ha proclamado la próxima muerte del papel como medio de transmisión de información y, aun así, este es un hecho por el momento no constatado (Ludovico, 2013). Seguimos conservando el medio transmisor y, según pasa el tiempo, lo contaminamos con otras técnicas o le damos nuevos propósitos.

La electricidad, radio, televisión, computadores y la World Wide Web han afectado, transformado y revolucionado los medios impresos de diferentes modos; aun así, nuestro apego a las características particulares del papel permanece más o menos intacto. Sin embargo, las redes están cambiando radicalmente la forma en que el papel es producido y consumido. Los editores, por ejemplo, ahora deben seleccionar el contenido impreso mucho más cuidadosamente debido a la inmensa cantidad de contenido gratuito disponible online (Ludovico, 2013, pág. 29).

El fanzine es un formato con gran protagonismo dentro de las nuevas editoriales y su nivel de sofisticación llega al punto de borrar límites con otros formatos como la revista y, a su vez, entre la revista y el libro. Los formatos se deciden a modo de conclusión por su extensión, periodicidad o contenido, en lugar de ser decididos como punto de partida del proyecto.

La flexibilidad del formato autoeditado (que a partir de 1940 se comenzó a etiquetar como fanzine) le ha dado su supervivencia, ya que se ha adaptado con cada innovación tecnológica acontecida1 (Ludovico, 2013).

Una característica fundamental del fanzine es su diseño basado en condicionantes (económicos, de distribución, de cantidad de personal, etc.). En el desarrollo del fanzine existe un intercambio constante entre contenidos, diseño, impresión y distribución que da lugar a estrategias sofisticadas para la optimización de los recursos, priorizando algunas variables del formato. Por otro lado, en muchas ocasiones este formato posee un bajo valor económico que permite su circulación de mano en mano, prolongando así su vida útil como solución editorial y dando una mayor vigencia a sus contenidos.

De acuerdo con el Manifiesto de Conditional Design: «Nuestro trabajo se centra en los procesos en lugar de productos: las cosas que pueden adaptarse al medio, hacen hincapié en el cambio y demuestran una diferencia» (Maurer, Paulus, Puckey, & Wouters, 2008, párr. 1)

Como diferencia respecto de episodios anteriores de su historia, en la actualidad el fanzine goza de mayor popularidad, a pesar de su especificidad de contenidos y público. Generalmente se atribuye a la autoedición un perfil amateur y sin autoridad; sin embargo, la calidad de las publicaciones independientes está cada vez más cuidada, pudiendo convivir con formatos tradicionales, con la ventaja de los tirajes cortos de impresión que le dan cierta exclusividad o carácter de culto (Klanten, Mollard, & Hubner, 2011).

Muchas veces el trabajo de las nuevas editoriales independientes no reside solo en la publicación, pudiendo llegar a una situación inversa, en la que la edición es una herramienta más dentro de un entramado complejo de actividades profesionales.

Tal como señaló André Breton en 1920, «uno publica para encontrar camaradas» (citado en Branwyn, 1997, pág. 52).

Por este motivo, se puede concluir que el resultado de un proceso editorial es solo la cara visible de otros muchos sucesos intermedios y paralelos que lo justifican y lo sustentan.

Ejemplo 2: Publicaciones queer

Existen pocos ejemplos dentro del mundo de las publicaciones independientes tan influyentes y relevantes para una comunidad como los zines queer para los grupos LGBTI3. Trazar la historia de sus orígenes resulta una labor compleja, al no estar condicionada por eventos secuenciales, y resulta más adecuado describirla como un entramado que se genera desde un sentimiento punk, la política, la revolución sexual, la poesía, las nuevas narrativas literarias, los libros de arte o eróticos, el arte postal, las imprentas, las fotocopiadoras, el collage, la tecnología, la red y la comunidad (Bronson, 2014).

Desde 1960, las voces marginadas de hombres y mujeres, heterosexuales y homosexuales, comenzaron a reunirse para desarrollar sus propias narrativas divergentes de las más hegemónicas y tradicionales. La intención de publicar de manera independiente se convirtió en una necesidad social para este grupo (más que en una expresión personal) y respondía directamente a la dificultad de vincularse entre pares y a la invisibilización de una sexualidad que se encontraba enclaustrada en un territorio donde los afectos no-heterosexuales eran castigados en el espacio público. De tal forma, el fanzine comenzó a tomar gran relevancia como medio de publicación alternativo en las grandes ciudades de Europa y Norteamérica, destacando Londres, Nueva York y Toronto. La comunión entre artistas, intelectuales, prostitutas y marginados sociales dio luz a una visión y cuestionamiento de las dinámicas sexo-afectivas occidentales, integrando el pensamiento teórico, las políticas radicales, los relatos testimoniales y el sexo en una voz editorial múltiple e inclusiva. En consecuencia, tanto en el mundo académico como en el aficionado, el storytelling intimista se transformó en un agente vinculante entre autores y lectores, dando una imagen sincera a las publicaciones do it yourself de una comunidad en búsqueda de vínculos y justicia.

En el presente, el progreso en políticas de género y derechos humanos, el desarrollo explosivo del capitalismo y la proliferación de la comunicación digital a través de internet, han adaptado el mundo de las publicaciones queer a formatos y contenidos tan profesionalizados como hedonistas, abriendo paso a un gran número de nuevas publicaciones que visibilizan el goce de nuevos estilos de vida y de nuevas problemáticas en torno a la representación del imaginario LGBTI.

Una de las publicaciones más populares y con mayor reconocimiento por haber marcado un punto de inflexión en las nuevas publicaciones queer es la revista holandesa Butt. Tras lanzar el primer número en 2001, Gert Jonkers y Jop van Bennekom desarrollaron esta publicación trimestral que indaga libremente en los estilos de vida y experiencias de hombres homosexuales. Impresa en negro sobre un caractéristico papel roneo rosa, Butt terminó por definir el imaginario editorial de muchas otras publicaciones. Tanto en su contenido visual como escrito, Butt ha publicado, bajo una mirada desprejuiciada y explícita, entrevistas, perfiles y reportajes en torno a diferentes personajes (comunes, autoridades y celebridades) que ensalzan una nueva forma de representar y hablar de una cultura gay contemporánea.

Formando una comunidad que hoy se mantiene viva gracias a su sitio web, Butt ha congregado a miles de “Buttheads” de todo el mundo en una red de intercambio intelectual, creativo, amistoso y sexual, revelando así económico. Las instancias editoriales independientes son un caldo de cultivo de proyectos y relaciones profesionales, una vitrina de las capacidades de equipo. Esto puede traducirse en una prestación de servicios paralela al desarrollo de la actividad más visible, la edición. De cierta manera, y desde el punto de vista de la aplicación del pensamiento lateral, el crecimiento profesional no se produciría entonces por la acumulación de experiencias contractuales previas, sino por la contaminación de las capacidades de un equipo al mezclarse con otros profesionales ajenos, que aporten una visión divergente respecto de la materia laboral.

En conclusión, y siguiendo la idea de Ludovico, ahora el contenido que se mostrará en papel debe suponer una relevancia, diferenciación o exclusividad nunca antes vista. Sumando la independencia de la rentabilidad como producto, el resultado es un catálogo amplio de publicaciones altamente especializadas, transdisciplinares y con un público de nicho pero distribuido internacionalmente, al que se acercan recurrentemente a través de redes sociales.

Sin reducir las tareas tradicionales que requiere la factura de un proyecto editorial (edición, desarrollo de contenidos, diseño, corrección, traducción, impresión, distribución y difusión) y considerando la pequeña dimensión de los equipos que conforman las nuevas editoriales, surgen una serie de cargos híbridos y mutables como el autor-editor, el diseñador-emprendedor o el editor-distribuidor; todos y cada uno de ellos creados a medida de las necesidades de cada proyecto. Y dado que el proyecto es el protagonista del accionar de las editoriales, la estrategia operacional se adapta para optimizar los recursos.

Ejemplo 3: Básicos

Básicos” es un proyecto sin ánimo de lucro que presenta contenidos inéditos de colaboradores convocados a través de internet. El objetivo principal es proporcionar a los contenidos el mejor desempeño posible, tejer una red de lectores y autores y animar al gran público a descubrir el mundo editorial independiente a través de una colección de publicaciones asequibles. Cada uno de los “Básicos” resulta en un formato de no más de 24 páginas impreso en blanco y negro en láser (a excepción de una doble página en cuatricromía) y encuadernado por medio de corchetes omega, que dan la posibilidad de ser archivados. Esta última característica es una de las propuestas a largo plazo del proyecto: crear cruces temáticos, generacionales o locales de las colaboraciones, dando lugar a formatos archivados con curatorías de los contenidos disponibles.

Todo el proceso de edición y diseño es realizado a través de internet. La producción impresa y la encuadernación se realizan manualmente, por lo que las ediciones de cada número están limitadas a 50 ejemplares. El resultado es muy sencillo a la vista, cuenta con una coherencia y con restricciones productivas que vinculan a los números entre sí, pero oculta, o “cajanegriza” (Latour, 1999), un intenso trabajo en red entre la editorial y los colaboradores, así como un largo proceso de fabricación manual. Esta caja negra es la estrategia de producción que, bajo sus lógicas y con la intención de optimizar los recursos al máximo, determina la extensión y las dimensiones del formato o tipo de impresión.

Desde el punto de vista interno de la editorial, el proyecto supone una conversación abierta con sus colaboradores. Varios de ellos también forman parte de editoriales independientes, por lo que la instancia de realización de una edición común supone un testeo de capacidades para evidenciar potenciales equipos de trabajo a futuro.

Actualmente la colección cuenta con 16 números agrupados en cinco categorías: narrativa, analítica, creativa, biográfica e instructiva. Entre sus contenidos se encuentran relatos breves, ensayos visuales, manuales de instrucciones, cómics, etc.

Diseño de estrategias antes del diseño del producto

Complejización de proyectos, disminución de equipo, exigencia de contenido y aumento de herramientas a disposición son los elementos que dan lugar a una necesidad prioritaria en el desarrollo de un proyecto editorial: la planificación estratégica. Se podría decir que el proceso creativo de un proyecto editorial independiente comienza con la aceptación de modelos o formatos editoriales informales, basados más en intenciones que en metodologías. Este hecho hace desaparecer una organización lineal simple de los procesos para el desarrollo de un formato final, ya que cada una de las variables intenta adecuarse lo más precisamente posible al destino de los contenidos. En este caso, se debe analizar el contenido que se mostrará, la voz editorial que se adoptará, el público al que va destinado, la disponibilidad de medios materiales, el tiempo de desarrollo y la cantidad de personal involucrado, entre otros factores. Con este análisis, cada variable responderá a la optimización de los resultados, desde la voz tipográfica al tipo de papel, el tiraje impreso, la tecnología de impresión, el método de distribución o los recursos aplicados a la difusión por redes sociales. Siendo las nuevas editoriales independientes un colectivo desprejuiciado, se adoptan todas y cada una de las tecnologías y técnicas disponibles, desde las más tradicionalmente vinculadas con lo académico hasta otras informales o ilegales más vinculadas al estilo de edición guerrilla6.

Esta perspectiva actual (no innovadora, sino aglutinante), influenciada por el aprendizaje oral/empírico/web, así como por el académico, no excluye anteriores sistemas de edición y no constituiría una contradicción en términos de la realización de un formato tradicional (como un libro o una revista), sino que se contempla como el resultado de una serie de decisiones proyectuales que hacen del formato escogido la decisión más adecuada.

En conclusión, nos encontramos ante un panorama editorial enriquecido por fuentes doctas y vernáculas que aglutina actuares propios de la publicación formal e informal, que se ha visto claramente influenciado por el libro objeto y otras ediciones de artista7 (Ludovico, 2013) y que, además, se gestiona a través de internet, pudiendo ser generado por equipos distribuidos en el mundo, los que imprimen cerca del punto de distribución, adaptando los medios de impresión al tiraje o la distribuición. Este diseño basado en condiciones representa una forma más libre de englobar los procesos y, a pesar de los prejuicios vinculados al pasado, muestra diariamente resultados y progresos que están influyendo directamente en la manera de actualizar el diseño de los medios convencionales.

Ejemplo 4: Cuarto: Architecture Playground

La necesidad de una estrategia lógica sobre la que definir un proceso es evidente en la situación en la que Pupa Press edita Cuarto, una revista trilingüe de arquitectura y sus disciplinas periféricas. A nivel de organización, es una revista que cuenta con un equipo de seis personas distribuidas en España, Francia, Inglaterra y Chile, además de un conjunto de colaboradores de todo el mundo que participan a través de convocatoria por internet, entregando contenidos que se trabajan paralelamente dentro del equipo. Todo el proceso es realizado online, comenzando por el sistema de organización de proyectos Trello (basado en la metodología Kanban) y pasando por la comunicación a través de Slack (y sistemas convencionales como Skype), la edición de contenidos en común en Google Drive y la impresión on-demand entregada a través de internet.

El objetivo de esta publicación es desarrollar herramientas para la divulgación de pensamiento arquitectónico y procesos en arquitectura. Con este proyecto se pretende subrayar la variable intencional de la arquitectura y su capacidad generadora de discurso, intentando marcar la diferencia con publicaciones centradas exclusivamente en la observación y revisión de obra. Por estos motivos, el equipo de Cuarto presta especial atención a la edición y diseño de los contenidos, e impone durante su desarrollo condicionantes locales (recibe contenidos en inglés, francés y español, publicándolos en la lengua madre del colaborador para preservar su voz lo máximo posible), gráficas (se establecen códigos visuales cromáticos para identificar la importancia de imágenes, citas, referencias y destacados) o tipográficas (se utilizan varias voces tipográficas para generar diferentes ritmos y situaciones de lectura). También son parte de la estrategia su producción impresa y distribución. La revista se imprime en España por la cercanía a los principales puntos de venta, localizados en Europa, y centra su almacenaje en “puntos calientes” donde generalmente se dan las instancias de divulgación (Madrid, Santiago de Chile y París).


Referencias

Barahona, E. (Octubre de 2014). Deschooling Society. Uncube (26 — School’s Out), 51–56.

Branwyn, G. (1997). Jamming the Media: A Citizen’s Guide Reclaiming The Tools of Communication. Vancouver: Chronicle Books.

Bronson, A. (2014). Queer Zines Box Set (Vol. 1 y 2). Nueva York: Witte de With Center for Contemporary Art/ Printed Matter.

Di Siena, D. (2014). Sentient Identity. Cuarto: Architecture Playground (1, Identity), 144–149.

Illich, I. (1971). La sociedad desescolarizada. Buenos Aires: Godot.

Klanten, R., Mollard, A., & Hubner, M. (2011). Behind the Zines: Self-Publishing Culture. Berlín: Gestalten.

Latour, B. (1999). Pandora’s hope: essays on the reality of science studies. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Ludovico, A. (2013). Post Digital Print. The Mutation of Publishing since 1894. Eindhoven: Onomatopee 77.

Maurer, L., Paulus, E., Puckey, J., & Wouters, R. (2008). Manifesto de Conditional Design. Obtenido de http:// conditionaldesign.org/manifesto/

Strauss, W., & Howe, N. (2000). Millennials Rising: The Next Great Generation. Nueva York: Vintage Original.

Sweeney, R. (22 de diciembre de 2006). Millennial Behaviors & Demographics. Obtenido de New Jersey Institute of Technology: http://unbtls. ca/teachingtips/pdfs/sew/ Millennial-Behaviors.pdf

Carlos Romo-Melgar

Written by

Creative Director based in London. Published on Gestalten and Princeton Architectural Press. Currently exhibiting in the 2018 Venice Biennale. c31913.com

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