¡LA GENTE!

Las palabras. El poder y la capacidad de torsión de las palabras. Apropiarse de las palabras, de los conceptos, es moldear los significados y pastorear con ellos. El otro día, cuando lo del Brexit, el comentario era el siguiente: «una victoria de la gente decente». La gente y la decencia. Sin rubor. 52% de votantes decentes frente al 48% de indecentes. Un 52% del total de los votantes ya que aquellos que directamente no votaron deben ser no-gente, extraterrestres u osos panda. En el fondo, no es una cuestión de ideologías y de ideas enfrentadas; es, en muchos sentidos, una batalla de palabras y de publicidad. Y en esto de las palabras, de la propaganda, es donde habría que poner buena parte del análisis. Un tema, el de la comunicación y las connotaciones, que los partidos que no son los partidos de LA GENTE deben hacérselo mirar.

Vengo de votar, no lo he hecho por la coalición comunista, y no me siento menos gente, gente absolutamente corriente, normal, trabajadora, honrada y luchadora. Esta noche, independientemente de lo que digan las urnas —como si las urnas hablasen—, habrá sido un triunfo de LA GENTE que haya votado a Unidos Podemos porque este melodrama de LA GENTE luchando contra EL MAL es un productazo. «Un melocotanazo de miedo» como ya dijera Sócrates. Hoy, todos los demás seremos casta, corruptos, fascistas, marcianos, viejos gagás, burgueses acomodados, chusma totalitaria u osos panda. LA GENTE ganará bien porque se consolidan como alternativa de gobierno o directamente porque los representantes de esa gente más gente que el resto de gente que no es gente, podrán acceder a él. Sea cual sea el resultado vamos a tener que escuchar lo de LA GENTE, el triunfo de LA GENTE; la buena gente, la gente limpia, la gente de bien, la gente que se ganan el pan con el sudor de su frente —los demás ni sudamos, ni tenemos frente—. La gente hermanada y solidaria, la gente que es genta porque es más feminista que el resto que somos unos machistas redomados. La gente sensible y humana, la gente que no es facha porque votan gente y no cosas que no son de la gente y que importan a la gente a la que la gente importa. Podemos ya ha ganado involucionando, con un discurso más viejo que la tos, un camión de cosas cursis más la inevitable canción de Ismael Serrano. Un comunismo gominola. El PP y Ciudadanos que son los fachas y los neofachas, se lo tienen que revisar esto bien. Pero el PSOE, que son la gente pishita de toda la vida ya ni digamos. Le han comido cruda la tostada de la gente. Ahora, vaya culito el de Pedro Sánchez. Con suerte, si gana LA GENTE, puede ser ministro o algo rollo florero y no tendremos que prescindir de sus apolíneas nalgas. Para mí las quisiera yo.

Cuando esta noche salga el manoseo de LA GENTE a relucir frente a todos aquellos que no hayamos votado a la gente gentísima que es la gente con pleno derecho a llamarse gente, pues tendremos que mirarnos mucho al espejo para ver qué somos. A lo mejor nos encontramos con antenas, cuernos —aunque estos pueden ser por otra cosa— , bigotillo hitleriano o nos descubrimos dándole fuerte al bambú en lugar de al Chivas que tanto le gusta a Pablo Iglesias. El Chivas, el güisqui de la gente. Comunismo gominola, Chivas Regal y Juego de Tronos. LA GEN-TE. Prefiero ser panda.