~ caminata lunar ~

Recuerdo nuestra última noche.
En ese espacio sin nombres…
Con eco de ladridos acompañando mi caminata lunar.
Avancé incendiando recuerdos.
Perdiéndolo todo de nuevo a cada paso.
Divagué lentamente como un fantasma,
en nuestra última noche sin hablar de todo eso que íbamos a dejar.
Reviví las carreras en bicicleta.
Las caminatas borracho de vuelta de algún club.
Los besos en recovecos secretos.
Las despedidas apuradas,
bajo tu cielo profundo
La saliva sulfurada.
Los labios partidos.
La sonrisa empolvada.
Nos llevamos tantas vidas juntos
en este coro ahogado de sal.
Caminamos una vez más.
Como otras noches así.
En el delicioso silencio mutuo donde antes habitaron mis padres.
En esos espacios ausentes,
donde solían buscar, y a veces encontrar, respuestas a sus vidas
antes que yo pudiese entender su disfrute a la soledad.
Y visitar sus lugares secretos…
Recuerdo a mi madre buscando lugares sagrados,
vacíos,
para fumarse un cigarro bañada en noche
y soledad
Ese gran ritual de espacio interior del que busqué tanto antes escapar,
sin saber que nunca podría dejarte
Que terminaría a la deriva…
sin un solo tren que me llevara de vuelta
a tu destierro de sol.
Cien vidas después sigo perdido,
En un océano ajeno y una tierra lejana.
Extrañando la sombra de tus pimientos quejosos de viento.
El vuelo huacho de un chincol en el comedor familiar.
La invasión del tiempo y las manchas de sol sobre todo lo que amé.
Esa última noche volví a todas las que fueron mis casas.
Recorrí lugares que ya no saben de mí.
Con luces de otras almas viviendo otros vacíos.
Escuchando la voz de mis fantasmas a cada paso susurrar.
Libando felices tu gran soledad.
Qué va a ser del silbido de tu viento helado?
Quién va a visitar tus zorros escondidos al margen de un río ácido y mineral?
Apenas un reflejo de caminatas siderales
Sigo el eco de tu risa en mi última caminata lunar.
