Berlín con el agua lejos

Puedo empezar diciendo que mi participación en la Maratón de Berlín fue una “cagada”. Comúnmente en Colombia cuando estamos con una racha de mala suerte y las cosas no salen como esperamos, decimos de forma coloquial que estamos “cagados y con el agua lejos”

Creo que esto es la mejor descripción de lo que fue Berlín este año para mi. Pero qué sería de nosotros sino pudiéramos “cagarla”, aprender y poder crear una historia de esto.

Poco a poco irán conociendo en estas líneas porque fue así. Pero empecemos cronológicamente para enmarcar la introducción de este blog.

Mi primer “cagada” para esta maratón fue no tratar una lesión que llevaba en la espalda después de la Maratón de Lima de forma correcta por lo cual a un mes y medio de correr no estaba bien y con una constante duda en la mente que me decía que no iba llegar de la mejor forma a Berlín.

De aquí se desprende el primer consejo para los corredores novatos y para los que tenemos un poco más de experiencia pero somos tercos: en en el entrenamiento, como en la vida hay que hacer pausas, ver con calma lo que está pasando y hacer ajustes para seguir, incluso si esto nos toma semanas o meses.

Mi segunda “cagada” fue no cambiar de forma temprana de calzado cuando los problemas de espalda comenzaron. La forma en cómo pisas (ver siguiente foto) y mitigas el impacto a la hora de correr puede ser mejorada con la elección del calzado correcto. Una vez me lesione no hice el análisis completo sobre como mis zapatos no estaban ayudando a mi forma de pisar y esto seguía siendo un factor para no mejorar.

Mi pie derecho demuestra lo mal que piso a la hora de correr. Media Maratón de Bogotá.
Después de indagar de forma más acertada, encontré los Adidas Boots Energy los cuales me ayudaron a mejorar mi pisada y por ende mi lesión. Próximamente haré un review sobre estos.

Ya en septiembre, con una mejoría en la espalda, con mayor y mejor carga de entrenamiento y la confianza recuperada después de una buena carrera en la Media Maratón de Medellín llegó la hora de partir a Berlín.

Quizás en este punto viene una tercer “cagada” pero esta no se podía dejar de evitar y tuve una forma de mitigarla. Parte de mi pasaje fue pagado por millas y por ende había una ruta única determinada por la aerolínea. Bogotá- Barcelona-Frankfurt-París-Berlín fue la ruta “elegida” para llegar a mi maratón, sin embargo al ver esto opté por quedarme una noche en París para descansar un poco y no llegar tan “reventado” a mi destino final.

Una vez en el Charles De Gaule al día siguiente de mi viaje inicial, olvide los dolores, angustias y dudas mentales al encontrar que en la sala de espera de mi vuelo estaban mis compañeros desconocidos de carrera. Personas con tenis de correr puestos, relojes Garmin en sus muñecas, chaquetas de maratones hechas tiempo atrás me hicieron entrar el mood maratón.

Aeropuerto Charles De Gaule-París. El ambiente maratón de Berlín se empezó a respirar desde aquí.

El viernes 25 aterrice en Berlín y el mood maratón se vuelve un estado natural. Después de dejar maletas en casa de mi primo Nicolás, tomamos el metro con destino a la mejor feria de carreras en el mundo a reclamar el kit de la carrera (aunque se que me faltan mas ferias por conocer).

Qué feria!!! No recuerdo si eran tres o cuatro hangares en el antiguo aeropuerto Tempelhof pero la variedad de articulos deportivos, marcas, experiencias que hacen que el mood sean aún mejor y olvides las “cagadas” que llevas a tus espaldas.

Finalmente reclame mi kit con el número 24230. La Maratón de Berlín, quizás es la única que dentro del kit no obsequia camiseta, hay que comprarla desde el momento de la inscripción. Por este motivo les recomiendo a quienes vayan por primera vez a Berlín y quieran tener su camiseta de finisher que revisen muy bien su inscripción y compren directamente en ella lo que quieran tener dentro de su kit de carrera. En mi caso yo la había adquirido junto con la chaqueta oficial desde el momento del registro.

El sábado 26, era hora de volver a entrenar un poco y creo que fue muy poco lo que entrene ese día ya que te puedes perder en la arquitectura y magia que tienen las paredes de Berlín. Además era tanto en frío que quería volver a casa rápido para tomar el desayuno que quizás desencadenó la historia central de este blog.

¿Un desayuno el día anterior a la carrera hace que escriba esto? La respuesta es SI!!. Al regresar a casa tomé el desayuno que normalmente tomo en Colombia, antes de entrenar y correr. Huevos, pan con algo de mermelada y yogurt. Sin embargo, no note que al comprar el yogurt compré uno de soya y no de leche normal y empezó a caerme mal minutos después de tomarlo.

Después de esto, junto con Sofía salimos a conocer un poco de Berlín, visitando AlexanderPlatz, Berliner Dom, Brandenburger Tor, y todos los sitios históricos ubicados sobre la avenida Unter den Linden.

Por último, ese día visitamos el lugar de llegada con el fin de acordar un punto de encuentro al siguiente día. La Maratón de Berlín tiene actualmente en todo su recorrido alrededor de un millón de espectadores, de los cuales calcúlo que cien mil están en los últimos kilómetros, motivo por el cual en esta carrera como en otras es indispensable visitar con tus amigos y/o familiares el punto de encuentro una vez termines la carrera.

En esta visita además de malestar con el yogurt, la ansiedad de la carrera ya estaba haciendo de las suyas y ver que todo ya estaba listo para la maratón aún más. Nada que hacer!! dormir, descansar y esperar mejoría en la noche.

Domingo! Dia de la carrera

Camilo no la cagues más!

Bajo un frío duro me dirigía a las 6:45 hacia Tiergarten el cual era el lugar de salida. Había despertado con ansiedad pero sin ningún malestar, lo cual era una buena noticia. Solo quedaban las dudas después de no haber entrenado como se quería producto de la lesión en la espalda.

Tomando el metro empiezas a encontrarte a los corredores que de cierta forma te saludan con la ansiedad normal de la carrera pero con el respeto por lo que vas hacer en las próximas 4 horas.

En el punto de llegada, deje mis objetos personales bajo la custodia de los voluntarios. Es fundamental que en tu bolsa asignada dejes todo lo que vas a utilizar después de tu carrera, desde ropa seca hasta la alimentación necesaria. Para mi este punto es fundamental porque en la carrera no se sabe que puede pasar, en mi caso paso.

Corrales para guardar tus objetos personales.

Después de casi una hora y diez minutos de espera, ya me encontraba en la salida, más exactamente en el corral de salida E, el cual estaba a unos 500 metros de distancia de la salida oficial. Después de calentar por casi 15 minutos el reloj ya marcaba las 8:40 am, veinte minutos antes de empezar la carrera más rápida del mundo. De inmediato tuve unas inmensas ganas de ir a orinar por lo cual salí del corral para intentar hacer fila en los baños asignados.

La fila era inmensa y no me daba tiempo de esperar, por lo cual opte por seguir a la manada de corredores que se desviaron un poco de los baños y orinaban en el parque.

Una vez allí y mientras orinaba se unió otra “sensación” la cual no dio espera. Fue así como a 10 minutos de arrancar la maratón de Berlín, el corredor con número 24230 literalmente la volvio a cagar, pero esta vez completamente!!

Solo pensé! Dios como me pasa esto a mí!

La madre naturaleza me prestó sus herramientas para mitigar un poco, pero no había nada que hacer faltando solo 5 minutos para empezar la carrera. Debía arrancar así rezando por encontrar el primer punto de hidratación con agua el cual estaba en el kilómetro 5.

Literalmente en este punto estaba cagado y con el agua lejos.

Me volví a ubicar en el punto de salida con una sensación incómoda, de no saber qué hacer cuando de un momento a otro se escuchó el three, two, one..go. Nada que hacer! debes arrancar así.

Pasaron 24 minutos para llegar al primer punto de hidratación y lo único además de beber tres sorbos de agua,fue tomar tres vasos más y en medio de un ritmo de 4:45 el km que llevaba, bañarme de la cintura hacia abajo, Nada que hacer!! era lo único que hacer para seguir con la meta de la carrera.

Así fue la dinámica hasta el el tercer punto de hidratación, beber y bañarme.

Al final con esta historia puedo decir que es mi carrera de mayor aprendizajes. Que las “cagadas” están siempre en el camino, pero que no hay que dudar, hay que seguir y arriesgar, porque el peor riesgo es el que no se toma. Esta carrera se la debo 100% a Oscar mi entrenador, Sofía y su compañía, además de los que trasnocharon un poco y me escribían mensajes. Al final estas son las cosas que valen.

Hoy ya soy de nuevo maratonista y con la siguiente carrera en la cabeza. Espero no “cagarla” y terminar con la misma alegría y con la bandera en mano.

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