Esos Cangrejos

Cuando están en un balde los cangrejos son egoístas. Cuando uno de los suyos tratan de salir de ese balde, los otros lo jalan para que no lo haga.

Esta entrada nació el sábado 28 de mayo, el mismo día que el Real Madrid se coronó campeón de la Champions League y si, con James Rodríguez incluido. También ese día, con tristeza pero con un valor increíble Esteban Chávez perdió el liderato en el Giro de Italia.

Ese día escuche a varios “cangrejos” decir que James no fue campeón, que no jugó, que no aportó. Les falto ver un poco de estadísticas.

También escuche a algunos decir con tono burlón y despectivo que las piernas de Esteban Chávez no dieron más, que “debía” pedalear más duro.

Estos últimos seguro critican desde el sillón y no se montan en una bicicleta desde hace tiempo. Estos últimos, no saben que quien le ganó ese día al chavito hay sido uno de los 6 ciclistas que han ganado el Giro de Italia, el Tour de Francia y la Vuelta a España.

Este grupo de críticos virtuales son el reflejo de lo que yo llamo en mi vida “los cangrejos”. Personas y situaciones que no te dejan salir, que no dejan avanzar y cuando se intenta algo, se transforma en esa voz interna que dice que no lo hagas, que es riesgoso y que se puede salir herido. Son esos críticos que saben pero no arriesgan.

Cangrejos en mi vida, todos los días. Cuando empecé a correr tenía el cangrejo del tiempo. La voz interna que me decía que necesitaba mucho tiempo para correr y que no lo tenía.Algunos decían que mis rodillas se dañarían, hoy las veo más fuertes y con ganas de correr.

Cangrejos, varias personas que sin querer herir me dijeron que estudiar en la mejor universidad del país no era opción para mi, ya que no tenía el dinero para pagar la matrícula. Cangrejo, mi ansiedad del 2015 que me llevaba a comer de forma poco saludable.

Cangrejos necesarios sí, pero no indispensables. Necesarios para despertar esa resilencia que todos tenemos y que no nos damos tiempo para fortalecerla. Cangrejos necesarios para conocer quienes aportan a la vida y a quienes hay que dejar en el balde. Cangrejos para avanzar y cangrejos de los cuales hay que correr.

Cangrejos de los cuales hay que aprender, pero de los cuales hay que desprenderse. Porque si estamos con ellos podemos incluso a llegar a ser uno de ellos y convertirse así en un ser implacable con los otros pero lo peor, con uno mismo. No hay que ir nunca para atrás, hay que ir adelante, correr todos los dias, soñar todos los días pero ante todo ir tan rápido como se pueda pero tan lento como se deba…pero siempre hacia adelante.

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