Hoy nos tumbaron una idea

No cualquier idea, una buena idea. Una que particularmente a mi tripleta y a mí nos gustaba mucho, nos hacía cosquillas en el estómago cuando pensábamos en ella, nos hacía sonreír, le teníamos fe, le habíamos dedicado muchas noches, creíamos que esa sí era, que podía llegar lejos. Una idea que alcanzó a emocionar a los dos directores creativos ejecutivos (DCE) cuando la contamos en la revisión creativa. Les gustó, pasó ese primer filtro, en el que escogieron solo 7 ideas de más de 20. Nos ilusionamos.

Dos días después, llegó un mail de uno de los DCE que decía: “Buenos días, este jueves escogeremos solo 3 ideas de la revisión pasada para hacerlas realidad. Les estaremos contando. Gracias”.

Empiezas a cruzar los dedos, te comes las uñas de los nervios, te rascas la cabeza, te preguntas una y otra vez: “¿será la mía?”. Y empiezan a rondar los chismes de pasillo: que pasó la de Pepito y la de Sutanito, pero no la de Nosequiencito. Te estresas, te vuelves a ilusionar.

Así funcionan las áreas creativas en las grandes agencias de publicad. Periódicamente, se hacen revisiones de proactividad de cara a los festivales publicitarios. Si tu idea pasa el filtro de “los duros”, quiere decir que es digna de competir contra las grandes ideas de las grandes (marcas) agencias del mundo.

Los creativos con más cayo parecen no angustiarse. “Una revisión más, una revisión menos. Si hoy no hay ideas buenas, pues no hay y ya. Luego llegarán”, dicen sin despeinarse. Nosotros, los más chicos, queremos mostrar todo nuestro potencial, queremos que una idea nuestra se haga realidad. Queremos ganar nuestro primer premio.

Los DCE ya tomaron una decisión. Hicieron un pre-filtro entre ellos, se reunieron con los VP creativos y ya escogieron las tres ideas que sí o sí, a no ser que algo extraordinario ocurra, competirán en los festivales de creatividad publicitaria más importantes del mundo. Nuestra idea no pasó. ¿Por qué? Porque “aún se le puede trabajar más”, porque “hay que buscarle otra ‘vueltica’” y demás feedbacks sin mayor profundidad.

La industria de la publicidad es muy subjetiva. A veces, injusta. Hay que tener piel de elefante y muchísima tolerancia a la frustración que genera el “NO” sin argumentos para no caer. Si algo hay que tener claro en este negocio, es que no es la primera ni será la última vez que te digan “¡NO!”.

En menos de 15 días vuelve a haber revisión creativa. Hay que levantarse, hay que llegar con mejores ideas que la última vez. Estoy convencido de que si insistes, si crees, si eres terco, pronto reventará ese idea que tienes en mente, y reventará a lo grande.