LA LADRONA DE LIBROS

Los primeros días que Liesel estuvo en casa de Hans y Rosa estaba muy triste por la muerte de su hermano. Los primeros días Hans iba a su recamara a calmarla, pero como iba pasando el tiempo Hans se quedaba con Liesel en su cuarto y al otro día despertaba en una silla que estaba al lado de la cama de Liesel.

Todas las mañanas Hans iba por su acordeón y tocaba para Liesel mientras sus ojos se iluminaban. No estaba acostumbrada a que alguien hiciera algo por ella o a recibir regalos ya que la situación económica de su madre no era muy buena.

Como a Rosa no le gustaba que Hans tocara el acordeón le gritaba que se callara todas las mañanas, y Hans, para que Rosa se molestara mas a la hora de desayunar El bajaba su acordeón y tocaba en la cocina.

Las pesadillas de Liesel seguían en las noches y para recordar a su hermano sacaba el libro que tomo del suelo el mismo día que su hermano murió. En las noches mientras repasaba el libro de pasta negra y repetía en voz baja:”Mama”.

Cuando Liesel cumplió los 10 años, le regalaron una muñeca rubia sin una pierna y muy gastada. A los 10 años todas las niñas alemanas tenían que usar un uniforme café que las diferenciaba de las demás.

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