Un nuevo pedido por la legalización del autocultivo

- Por Paola Torres, Mailén De Griguori y Nicolás Cabezas
El pasado 6 de Mayo se realizó la Marcha Mundial de la Marihuana para pedir la legalización del autocultivo para su libre uso. La movilización se replicó en 28 localidades en todo el país, incluída la ciudad de Neuquén, que hace 7 años es partícipe de esta movilización.
“Estamos haciendo un reclamo que hace años dejó de ser solo de cultivadores y fumadores lúdicos del cannabis, pasó a ser netamente social”, aseguró Sebastián Sierra, uno de los integrantes de Cannabicultores Alto Valle (C.A.V).
Los objetivos que motivan este reclamo giran en torno a la reglamentación de la Ley Nacional recientemente aprobada, la legalización del autocultivo y el cultivo solidario.
La movilización congregó a gente de diferentes edades, desde familias con niñxs hasta jóvenes y adolescentes. ¡Autocultivo!, acompañado de aplausos y al ritmo de una batucada. ¡No somos narcos por cultivar!, ¡El aceite no cae del cielo, sale de la planta!, ¡Libertad para nuestrxs compañerxs detenidxs!,¡Autocultivo ya!, fueron algunos de los reclamos que se pudieron escuchar durante la marcha.
A diferencia del año anterior, se notó una mayor participación, unos 500 neuquinos se sumaron a la movilización. “Está llena de gente de todo tipo, gente que ni siquiera consume cannabis pero vino acá a hacer propio su reclamo, porque la regulación es un beneficio social para todos”, afirmó Sierra.
Gustavo Benegas, miembro fundador de CAV, comentó que: “cada vez se nota más que el cannabis ha entrado a todos lados y está siendo bien recibida. Ya no nos miran como antes, esa es la realidad“. Hace años se hacen cargo de las marchas pidiendo la regulación del cannabis para todos sus usos a nivel nacional y mundial.
Mucha gente probó el aceite y encontró una cura que no le dio la medicina convencional. “Eso es una evidencia palpable de que el cannabis sirve, entonces todos se animan a plantar. Más allá de que sea ilegal, mucha gente planta para hacerse cargo de su consumo ya sea lúdico o medicinal. Estamos obligando, exigiendo que el Estado intervenga para que se regule y nadie lo haga desde la clandestinidad”, comentó Benegas.