CUÉNTAME ALGO QUE NO SEPA.

Vives en la época dorada de la comunicación. ¿Tienes algo que contarle al mundo? Este es tu momento.

Actualmente en el mundo coexisten alrededor de 7.000 millones de personas (y no lo digo yo, acaba de chivármelo Google). Cada una de nosotros hemos nacido con la necesidad inherente de comunicarnos. Somos seres sociables, que necesitan de la aceptación común para desarrollarse. Sin embargo, el hecho de querer expresarnos nos aúna y nos diferencia de igual manera.

Si conseguimos superar las múltiples barreras comunicativas como, por ejemplo, la barrera del lenguaje, las herramientas utilizadas en el proceso varían entre individuos. En ciertas personas esa necesidad de comunicación se satisface en un entorno interpersonal con un número reducido de receptores. Otras personas sienten la urgencia de gritarle algo al mundo, de hacerse oír a los cuatro vientos y, si es necesario, por los cinco continentes. Si te encuentras en la segunda cara de la moneda… tú, receptor, y yo, emisora, ya tenemos algo en común.

En esta situación se nos presenta el verdadero problema. ¿Cómo hacerse oír compartiendo planeta con otros 7 mil millones de seres humanos comunicándose entre sí? Vivimos en la época de oro de la comunicación, donde las redes sociales sirven de hilo conductor para el estallido de una incesante creatividad. En un mundo donde las estrellas no parecen tan fugaces y donde el “Lobo de Wall Street” es un claro referente para grandes colectivos, hay que tener los ojos bien abiertos. Si tienes algo nuevo que contar, cuéntalo, pero piensa cómo hacerlo y hazte una serie de preguntas:

  1. Quiero contar algo, ¿Por qué? ¿Es verdaderamente relevante?
  2. Quiero ser escuchado, pero… ¿Por quién? ¿A quién puede interesarle mi contenido?
  3. ¿En qué se diferencia mi contenido? ¿Qué lo hace especial?
  4. ¿De qué manera puedo comunicarlo para hacerlo único?
  5. ¿Quieres ser oído? ¿Leído? ¿Visto?…

Si te has sentado a hacer este repaso y compruebas que existen ciertas lagunas en tu plan, no desesperes. Uno de los puntos clave de este proceso creativo que suele ocasionar más estancamientos es el concepto de “novedad” de tu proyecto. El “está todo inventado” tiene gran parte de verdad. ¿La clave?despersonificar la idea, despojarla de todo lo sobrante, de todo lo que no se adecúe a tu manera de percibir el mundo, desnudarla y modelarla de manera que tu impronta la caracterice y la convierta en algo novedoso y atractivo para aquellos que la necesiten.

La prueba de una innovación no es su novedad, ni su contenido científico, ni el ingenio de la idea… es su éxito en el mercado. Peter Drucker

FYI: Este artículo ha sido publicado en mi página web beatcontent.com