Amor eterno

Las mejores piezas que tengo dobladas con preciso cuidado en mis gavetas son los suéteres. Cada uno simboliza de manera frecuente y dinámica un idilio perfecto que aporta una visión que impulsa a crear un buen outfit.

Me gustan y mucho. No tengo tantos como quisiera, pero vamos, ¡siempre quiero más ropa!. Sin embargo, los sweaters que tengo representan las armas idóneas para tomar las calles con soltura propia.

Entre mis favoritos están uno de color enteramente negro con botones frontales de corte medio semi-slim que combina con todo y a su vez propone atractiva uniformidad sin caer en lo común. (Tip: el negro siempre viste, no es novedad pero vale la pena resaltar).

Otro de mis preferidos es uno de color beige con parches en los codos que aporta toques sutiles de tendencia y buen vestir. No me permito olvidar uno de corte completamente slim sin botones de color oliva cuya versatilidad sirve para usar sobre camisas, chemise o sin nada que se interponga en mi torso para deslumbrar una elegancia absoluta.

Realmente no son muchos los consejos que pueda explicar sobre cómo usar o qué tipo de sweater comprar. Simplemente él hará el trabajo por si solo. ¡Ojo! siempre y cuando se ajusten a nuestra contextura y estilo podrán ser un must infalible. Quizá una sugerencia en cuanto a colores, recomiendo de tonos oscuros. Pero no olvides los estampados y de cortes slim y de botones, cierres y hasta anclas sobre puntos estratégicos en la pieza.

¡Anímate a incorporarlos en tu día a día!. Jamás salgo sin uno puesto. ¡Lets be cool kids!.