Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia

Fotografía tomada en 2015, apertura de curso para población Trans.

Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia

El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. En recuerdo de esa decisión, cada 17 de mayo conmemoramos el Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia.

Este día no es un día cualquiera, porque la lucha por la igualdad no es una lucha más. La discriminación, la exclusión y el odio son enemigos poderosos. De eso pueden dar testimonio miles de personas en este país, que han sufrido discriminación, exclusión y odio por ser quienes son y amar a quien aman.

Todavía en la década de los sesenta la homosexualidad era un delito en nuestro Código Penal. En los ochenta, la situación no era tan diferente. Los gobiernos organizaban redadas para arrestar a cualquier persona gay o lesbiana por incumplir con la “moral” y las “buenas costumbres”. También en esa época, el Gobierno pretendía exigir exámenes de vih a las y los funcionarios públicos. Esos fueron los años en que un Viceministro de Gobernación que hoy intenta ser Presidente de la República, trató de impedir un congreso lésbico por medio de un directriz para negar visa a las mujeres que viajaran en grupos y prohibirle el ingreso al país a “toda mujer sospechosa de ser lesbiana”, lo que incluía a casi cualquier mujer que viajara sin un hombre.

Además de reconocer esa historia, este día debe servir también para hablar de los pequeños grandes triunfos que han obtenido las personas LGBTI con el apoyo de las organizaciones de la sociedad civil y activistas independientes.

Hoy existen derechos de aseguramiento y herencia de pensión por muerte en la Caja Costarricense del Seguro Social, y en el Ministerio de Trabajo ampliamos el beneficio en los regímenes a cargo de la Dirección Nacional de Pensiones, que incluyen el del Ministerio de Hacienda, el del Registro Nacional, el del Instituto Nacional de Ferrocarriles, el de Obras Públicas y Transportes y el de Comunicaciones.
 
Siendo Ministro en el IMAS, abrimos el primer curso para mujeres trans en el programa Avancemos Mujeres, de la mano con el INAMU. 
 
En la Ficha de Inclusión Social incluimos variables para conocer la identidad de género de las personas y se incorporó una para determinar si existen condiciones de violencia por orientación sexual o identidad de género. 
 
Las bases de datos de Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (SINRUBE) ya se adaptaron a estos formatos, con lo cual las personas quedarán registradas con el nombre que desean. Además, las parejas del mismo sexo serán consideradas parte de un mismo hogar: en la variable “Tipo de Unión” se anotará como una unión de hecho. Hay importantes avances en materia de igualdad y reconocimiento de la identidad de género en el MEP, el INA, el INAMU y otras instituciones.

En este gobierno se crearon políticas específicas para las poblaciones LGBTI como nunca antes en la historia, se ha trabajado desde lo simbólico hasta lo concreto. Justamente esta semana, la Vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, representa al Estado en la audiencia ante la CIDH que busca el reconocimiento de derechos patrimoniales a las parejas del mismo sexo y el reconocimiento a la identidad de género. Nunca antes una jerarca de tan alto rango había demostrado tal compromiso con los derechos de la población LGBTI.

Esas y muchas otras transformaciones se han dado gracias a la voluntad política y al compromiso que asumimos desde el primer día, sumándonos a las luchas de activistas que durante años han exigido igualdad de derechos.

Pero hablemos claro: las luchas por Derechos Humanos no han terminado. Desde hace muchos años en la Asamblea Legislativa están bloqueados diferentes proyectos de Ley dirigidos a reconocer derechos a las personas LGBTI, sus parejas y sus familias.

Muchas de las pretenciones de esas iniciativas se han logrado por vía judicial o decisiones administrativas, especialmente durante el primer gobierno del PAC. Es por eso que siendo coherentes con el carácter progresivo de los Derechos Humanos, hemos expresado nuestro compromiso con la igualdad plena de derechos para las parejas del mismo sexo, el reconocimiento y respeto a la identidad de género, y el combate a todo tipo de discriminación.

El cambio apenas comienza, nuestra responsabilidad es protegerlo y profundizarlo, mientras construimos ese día en el que ni el cariño ni los besos ofendan a nadie. Ese día en el que el amor finalmente triunfe.

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