La importancia de tener un ‘Product Manager’ en una startup.

Quiero empezar a comentar mis experiencias en el mundo emprendedor, y antes de hablar de los “éxitos” (entre comillas, porque son muy subjetivos) me gustaría hablar de los fracasos, o mejor dicho de las malas decisiones.

El éxito no tiene reglas, pero se puede aprender mucho del fracaso.
Jean Kerr

Primero marquemos un punto de inicio. ¿Qué es un ‘Product Manager’?

En términos generales, el Product Manager, PM en adelante, es un profesional que debe contar con un adecuado conocimiento del marketing y las finanzas. Esto último es particularmente relevante ya que los Product Managers tienen responsabilidad directa sobre la rentabilidad de sus productos. De hecho, la rentabilidad de sus líneas es normalmente la métrica principal para la evaluación de los productos, así como de la propia gestión del PM.

Evidentemente depende de la startup y del producto en particular. Por ejemplo en mi startup actual BetRocket el rol de PM no está 100% definido, nos encargamos tanto Joan como yo, dado que el producto que tenemos aún es un embrión de lo que queremos exactamente, pero eso cambiará pronto, en nuestro nuevo producto (nuevo juego) será gestionado ya directamente por un PM, o ese es el objetivo.

Por poner un par de ejemplos más de Product Manager en algunas startups amigas como Groopify de Pablo Viguera y compañía, este rol lo lleva Miguel (@miaikenson). En Entrename, pese a que Diego Moya está encima de todo el producto, es Sebastian (@sebasborreani) el que está 100% dedicado al producto, al final no hace falta que una única persona sea el PM y sea su único rol, puede ser compatibilizado con otro cargo, al final es definir una responsabilidad concreta a una persona concreta.

A partir de aquí y una vez explicado el rol del PM, comentemos la situación de una startup en la que participé. Tutatix.

Imagen de la primera versión de Tutatix

Tutatix es un portal para gestionar “entidades” (donde entidades se refiere a cualquier institución deportiva, educativa o de productos) de forma fácil y automatizada.

Fue un proyecto donde estuve involucrado varios años (2012–2014 aproximadamente). Era un plan apasionante de mucha calidad y proyección pero, por una suma de malas decisiones, tanto a nivel personal como a nivel de gestión, no ha salido como debería.

Técnicamente el proyecto era (y es, porque aún sigue funcionando para algunas empresas, pero el movimiento que tiene es completamente residual, pero a efectos prácticos está en hibernación) una pasada. Dave Martín (@DaveMTC) se encargó de ello, el Main Developer, CTO del proyecto.

Video de presentación de Tutatix.

Integración bancaria directa, gestión de loterías, gestión de inscripciones / fichas deportivas, tienda de productos integrada, informes y estadísticas para las entidades y un largo etc…

Un auténtico monstruo, que cayó por su propio peso.

Como el mismo David dice, y creo que no hay mejor forma de explicarlo.

La falta de un product manager puede hacer que la mejor de las ideas acabe en el mayor de los fracasos.
David Martín, CTO Tutatix.

La idea era fantástica: gestión automatizada para pequeños clubes / instituciones, que se cuentan por miles y solo en España. Sonaba como la “cura de todos los males”, el problema fue nuestro íntegramente (y sí… me incluyo).

La estructura inicial fue:

  • Raj Kumar: CEO (Dirección y gestión)*
  • David Martín: CTO (Desarrollo)
  • Carlos Beneyto: CDO (Diseño) y… Product Manager.

*Aclarar antes de indagar más en el tema que Raj siempre dejó claro su implicación (que era total) y tu disponibilidad (que era parcial).

Iniciamos el proyecto como toda startup, con dos cervezas, una servilleta y muchísima ilusión, por la disponibilidad que tenía Raj a la hora de gestionar el proyecto, el marcaba las bases y la dirección del proyecto, y yo me encargaba de que se ejecutara tal cual sus directrices. Además me encargaba de la parte visual (en un SaS de este tipo pilar fundamental). Vamos, el Product Manager.

A efectos de experiencia, era mi primer proyecto como PM y no es algo que se enseñe en la universidad propiamente dicho, por lo que aprendí poco a poco a trompicones. Pero las cosas iban saliendo, al principio, todo ideal.

A nivel “manager” del producto, la gestión y organización es vital, tener a una persona encargada y dedicada a que los key-points y nuevas features salgan adelante, y más desde el punto de vista tanto de startup (por su componente tan volátil y necesidad de que guste desde el minuto 1 a sus clientes) como desde el punto de equipo, tener una persona encargada y que sea responsable, es 100% necesario.

Desde la parte de gestión siempre comentamos abiertamente a Raj que faltaba un poco de “push” en la parte comercial para captar más entidades, pero a su modo de ver el producto no estaba listo aún. Eso llevó a tiempos de desarrollo interminables, miles de nuevas features para que el producto fuera el ideal y retrasos y más retrasos.

“Done it´s better than perfect!”

“Done it´s better than perfect!”, reza una famosa frase del mundo startupero. Una lástima que no se aplicara en el caso de Tutatix.

Raj delegaba las funciones de PM en mí, gestionando junto a David todo el producto. Pero las eternas esperas en el lanzamiento del producto al público junto con el inicio de otro proyecto apasionante (el que hoy en día es mi startup) hizo que me fuera diluyendo en la gestión, toma de decisión y actividad de Tutatix.

Cabe destacar que yo no era socio de la empresa, era un contratado con funciones directivas, y la idea de montar mi propia empresa junto con mis socios Joan y Mario me atraía demasiado. Fue una oportunidad que no dejé escapar.

Según mi perfil de LinkedIn dejé Tutatix en Enero 2014, a partir de ahí la empresa estuvo varios meses sin rumbo. David no tomó las riendas del producto (destacar que no era su trabajo tampoco) y Raj tenía otros asuntos que atender, por lo que se fue apartando el proyecto.

Yo seguía mínimamente ligado a modo de colaborador, pero no podía encargarme del producto. Unos 3 meses después de mi salida, Raj tomó la inteligente decisión de contratar a un Product Manager. Todo hubiera sido perfecto si no le hubiera salido el tiro por la culata.

Conclusión: Nefasta gestión, nulo componente comercial y una relación personal perdida.

Una buena idea la tiene cualquiera, una buena ejecución la consiguen unos pocos.

Después de su salida, bastante accidentada, el proyecto definitivamente cayó en el olvido, era más un tema anímico que profesional. El proyecto era bueno, el equipo a priori parecía bueno, había financiación, clientes potenciales, pero la ejecución del proyecto no fue la correcta.

Los mejores Product Managers son personas intelectualmente inquietas, lo que los hace poner mayor esfuerzo en el desarrollo de nuevos productos, así como en el cuidado de los existentes. Lamentablemente Tutatix se quedó sin Product Manager prácticamente el día que dejé la empresa.

A día de hoy Tutatix es un pequeño cementerio de ilusiones y promesas incumplidas, promesas que nos hacíamos entre nosotros mismos.

A día de hoy mantengo una muy buena relación tanto con Raj como con David y sigo colaborando con ellos en la medida de lo posible en otros proyectos. Tutatix como tal no está muerto, esta en modo stand-by y espero volver algún día.

Al final la moraleja de este aventura es:

Una buena idea la tiene cualquiera, una buena ejecución la consiguen unos pocos.

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