Platicándole a mi arepa…

Me surgió un insight

Cuando uno vive solo suelen suceder una serie de cosas que nos hacen cuenstionarnos si de verdad estamos bien de la cabeza hablo en plural esperando con mucha esperanza que no me suceda solo a mi.

Cuando por primera vez decidí lanzarme a pagar un alquiler por un lugar donde poder llegar a la hora que quisiera y no tener problemas de horarios, hubieron cosas que no tenía en cuenta como lo que hasta la fecha se me es difícil hacer, mantener el refrigerador o nevera (como se le llama en otros lados) llena de comida, lo que hace muchas veces ser creativos para cocinar con lo que encontremos en la nevera, hoy fue uno de esos días donde llegas a tu casa y recuerdas que no hay nada de comer en la nevera más que media libra de jamón, mayonesa, un picante (muy bueno que traje de Monterrey) y un canchón que es una especie de lechuga asiática.

Lo que me ha pasado también es que ya con el tiempo vas tratando tus cosas como más amigables, es decir platicas con las cosas, hace 2 semanas tuve una platica con el tostador de pan, y así sucesivamente he tenido una seria de platicas con las cosas, el día de hoy platique con mi arepa.

Logre cocinar lo que encontré el la cocina y logre hacer 3 arepas con jamón, mayonesa, me dije! “Me voy a comer 1 y dejo 2 para el desayuno de mañana” pero platicando con la 2 la logre convencer que me la tenía que comer “Te voy a comer de una vez, igual mañana te voy a comer, entonces para que esperar”

Y HABIA PATE EN LA NEVERA!