Universidad Andrés Bello en Concepción levanta 21 sumarios a estudiantes movilizadas/os

Tras unirse al movimiento estudiantil por primera vez, estudiantes de una de las universidades privadas más caras de Chile podrían ser suspendidos de sus estudios por injusta decisión de autoridades universitarias.

Universidad Andrés Bello Sede Concepción.

Durante este año, dentro de la Universidad Andrés Bello (UNAB) sede Concepción comenzaron por primera vez las movilizaciones contra la educación de mercado. Con uno de los aranceles y matrículas más caras en Chile, durante el mes de julio estudiantes se tomaron las dependencias exigiendo la eliminación del lucro en su institución. Sin embargo, finalizado este proceso las autoridades universitarias levantaron 21 sumarios a estudiantes movilizadas/os que participaron de la toma, arriesgando la suspensión de sus estudios por exigir derechos sociales.

La toma de las dependencias en la UNAB comienza a fines del mes de junio, luego de realizar un paro de dos semanas que no tuvo respuesta satisfactoria. Frente a esto, la comunidad estudiantil en una asamblea optó por radicalizar el movimiento y tomarse los espacios de la sede, siendo desalojados siete días después, lo que motivó que la toma se volviera a repetir con una duración de tres semanas.

Fue en este último proceso, que se decidió en una asamblea con más de 200 personas y que luego participaron 50 para concretarlo, donde las autoridades establecieron los 21 sumarios a personas movilizadas. Considerando la cantidad real de involucrados, es que las/os estudiantes acusan a la universidad de una persecución política, para frenar con la suspensión de estudios a quienes intenten cuestionar las irregularidades e injusticias de la institución.

Cabe destacar, que la UNAB es una institución de carácter privado que pertenece al grupo Laureate: una corporación educacional que tiene más de 84 universidades en el mundo. En Chile, además de la Andrés Bello, controlan la Universidad de las Américas, la Universidad de Viña del Mar e institutos profesionales como el AIEP y Escuela Moderna de Música y Danza.

Esta red mundial, es ampliamente cuestionada por sus excesivos aranceles y matrículas, además de la precaria infraestructura y conocimiento que entregan, siendo catalogada en el mundo como un grupo que lucra con un derecho social como lo es la educación.