Fotografía de portada: Chris Barbalis en Unsplash

Qué difícil es hablar de uno mismo

Y te quedas en blanco.

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Bienvenido a tu primera vez para hablar de ti mismo.

Seguro ésto te suena:

Estás delante de la pantalla y tienes que redactar una presentación de ti. Vender tus servicios. O simplemente escribir la bio de tu blog. Y no sabes cómo ni qué escribir.

Las primeras veces resulta difícil ordenar ideas y saber cómo empezar, poner las palabras adecuadas para redactar lo que crees que la gente quiere saber de ti. Ese texto que podría hacer la diferencia entre irse de tu blog, escribirte un email o pedirte amistad en Facebook.

Toda la ‘presión’ que sientes por no encontrar las palabras adecuadas borra tus ideas y te bloquea. Incluso si te están entrevistando para un puesto de trabajo. Te quedas sin saber qué decir de ti mismo.

Sin ser tan fatalistas, también habrás resuelto la papeleta escribiendo de manera cronológica tu currículum profesional con un par de frases gancho del estilo ‘artista por naturaleza’ o ‘amplia trayectoria demostrada’. Ni tu vida ni tu talento merecen ser escritos en forma de lista de atributos o características como si fueras un secador de pelo.

Veamos qué podemos hacer.

No es venderte, es conocerte

Nuestra cultura de la falsa modestia nos cohibe y coarta cuando hablamos — o escribimos — de nosotros mismos. Ése es el primer reto a superar. Quitarnos la vergüenza al momento de decir nuestros puntos fuertes, lo que consideramos nuestro valor.

Es todo un ejercicio de autoconocimiento porque a medida que te evalúas y conoces mejor el discurso de ti mismo se hace más rico, sólido y claro. Conocer tus virtudes y tus defectos — también a nivel laboral — ayuda mucho a saber qué y cómo debes hablar(te) de ti mismo.

Reflexiona sobre ti mismo, pregunta a otros lo que piensan de ti. Si todos dicen que eres organizado, quizá es que lo eres de verdad. Lo importante es que la gente se conozca y sepa destacar sus puntos fuertes.
— Pau Fisas, director de Recursos Humanos de Infojobs

Eres como te (d)escribes

Un buen ejercicio para entrenar el arte de hablar de ti mismo con acierto, es reunir toda la información útil que sabes de ti. Tus aptitudes personales, tus logros, esas cosas que crees que la gente ve en ti.

Hazlo todo por escrito.

Como dice Alex Rovira en su libro ‘La Brújula Interior’ estas ideas de ti mismo “aterrizan en la realidad gracias al acto de escribir”.

Hace unos años decidí hacerlo. Te invito a que lo hagas ahora. Coge papel, lápiz y comienza así:

  1. Identifica tus fortalezas. Escribe la lista de talentos que crees tener.
  2. Reconoce y enumera tus habilidades evidentes. Eso que sabes hacer tan bien y de manera tan natural que te parece fácil.
  3. Escribe otra lista de tus aspectos positivos. Los que consideras que has tenido durante toda tu vida.
  4. Pide opinión a tus amigos (de verdad). Escribe a tus amigos por email, Messenger o WhatsApp invitándoles a cada uno que te cuenten qué aspectos positivos ven en ti en el trabajo y la vida diaria. Déjales expresar libremente. Descubrirás tesoros.

Una vez que todos tus amigos te hayan respondido crea un documento en cualquier editor de texto y separa en columnas los tres aspectos esenciales por los que preguntaste, por ejemplo:

Actitud en el trabajo | Valores personales | Aptitudes profesionales

Copia en cada columna la respuesta de cada uno de tus amigos.

Compara la lista de las opiniones de tus amigos con tu lista de fortalezas, habilidades y aspectos positivos que escribiste para ti.

¿Coincide? ¿Qué has descubierto? ¿Qué aspectos o valores ven en ti que no te veías?

Con estos datos ya estás preparado para construir tu nuevo YO S.A.

Tu YO S.A.

Tu trabajo es descubrir tu trabajo y luego entregarte a él con todo tu corazón.
– Radindranath Tagore

Jeffrey Arnett, profesor en el Departamento de Psicología de la Universidad Clark en Massachusetts, cuenta en su investigación sobre la ‘edad adulta emergente’ que aproximadamente el 96% de los estadounidenses entre 18 y 29 años está de acuerdo con esta afirmación: “estoy seguro de que un día llegaré adonde quiero en la vida”.

Entonces si ellos están seguros tú también deberías estarlo. No importa la edad que tengas ni el momento de tu vida en el que estés leyendo estas letras. Reconocer tus valores personales es la llave que abre tu destino, guiado por tus decisiones y apoyadas en tus talentos.

Recuerda “no es venderte, es conocerte” por eso ahora cuando hables de ti evitarás exagerar o divagar y cuando te enfrentes a un reto aportarás soluciones usando tu potencial y talento innato. Poniéndolos en práctica todos los días ante retos pequeños y grandes, puedes estar en camino de saber cuál es tu misión de vida y qué aportas a este mundo que te toca vivir. Recuerda no eres tu oficio, eres lo que aportas con él.

Pienso en mi. Me escribo a mi. Fotografía de Kinga Cichewicz en Unsplash

Cómo (d)escribir sobre tu YO S.A.

Para describir el valor que aportas con tu oficio aunque te parezca algo sistemático, la gente quiere y necesita saber de ti:

  • Lo que resuelves con tu oficio y qué valor ofreces.
  • Qué experiencia tienes ¿Hay buenas opiniones de ti?
  • Tus servicios. Descritos de manera clara y sencilla, sin rodeos.
  • Cómo y dónde encontrarte. Y además en qué horarios puedes recibirles ¿tienes email? ¿Skype? ¿Twitter?

Si te fijas comenzábamos hablando de ‘cómo hablar de ti mismo’ y escribirlo con tus palabras.
A partir de ahí saltamos ahora a otro nivel, que es ‘cómo escribir — en el mundo profesional — de ti mismo’.

Cuando sabes a nivel interior cuáles son tus fortalezas, debilidades y valor añadido en tu trabajo y cómo te ven las personas que te importan, tu manera de describirte en el plano profesional cambia drásticamente.

La forma en la que describes tus servicios y el valor único que ofreces hace que conectes con el público que se identifica contigo y comparte tus valores. Recuerda, trabajas para personas.

Algunos consejos para hablar de ti en una presentación, vender tus servicios o la bio para tu blog

Como es posible que hayas llegado aquí buscando respuestas a estas dudas, te ofrezco algunos consejos sencillos de aplicar:

  • Elimina la jerga. Recuerda que a ti y lo que haces deben comprenderlo bien todo tipo de personas.
  • Dí una sola cosa a la vez. Con tres ideas claras o servicios bien definidos, es suficiente.
  • Sé tú mismo. No copies estilos ajenos. Ser tú mismo da buenos resultados si tienes buenas intensiones.
  • Ten actitud positiva. Lo bueno también se contagia. Expresa optimismo y alegría sin estridencias.
  • Conecta. Los títulos o cargos importantes los tengas o no, siempre son compatibles con ser amable y cercano.

Conclusión

Necesitas poder hablar de ti mismo de manera personal y clara. Decir sin dudas ni rodeos el valor que ofreces, lo que las personas pueden esperar de ti. No importa si luchas por una oferta de empleo, estás escribiendo la bio de tu blog o una carta de amor.

Como personas necesitamos verbalizar de manera efectiva y concreta lo que somos y cómo somos. Y el reto es porque muchos de nosotros no sabemos hacerlo. No fuimos enseñados ni en casa ni en la escuela y menos, a descubrir nuestras habilidades.

Dicen en Harvard que hablar de uno mismo es sano, necesario y además forma parte de la raza humana:

Genera vínculos y alianzas entre personas; ayuda a obtener conocimiento sobre uno mismo; […] multiplica el conocimiento que cada persona puede adquirir a lo largo de la vida”. Y es útil para la extrema sociabilidad de nuestra especie.

Lo importante es que descubierta esta necesidad de mejorar nuestro diálogo interior y por tanto nuestro discurso al exterior, comencemos a entrenarnos en ello.

Tu página en blanco comenzará a tener letras, palabras y alma.

Comenzarás a conocerte a ti mismo.


Fue publicado originalmente el 3 de marzo del 2015. Ha sido actualizado y renovado con nuevos datos y contenido para mayor precisión y claridad.