Del papel a la realidad de manera eficiente.

Cada vez que inicio un proyecto nuevo siempre me encuentro en la necesidad de plasmar la idea en papel mucho antes de comenzar a ensuciarme las manos. Es decir tomo mi libreta, una pluma y comienzo a hacer garabatos que probablemente mi jefe no entendería, a veces pasan algunas horas antes de teclear mi primera linea de código, algunas veces pasan días sin que escriba un solo ensayo y todo lo que tengo es una hoja. con palabras sueltas que pareciera que no tuvieran sentido.

Parte del punto que quiero tocar aquí, es que no hago esto con el afán de perder tiempo, mucho menos considerando que este es nuestro activo mas valioso, al contrario aunque no lo parezca lo que busco es ahorrar valiosas horas de esfuerzo. Verás hacer bosquejos, prototipos o esquemas como quieras llamarle, me ayuda a ver el problemas desde un punto de vista superior, desde una perspectiva que no tendría de haber atacado el problemas sin antes detenerme a pensar cual es la mejor forma de resolverlo.

Bosquejar a mi manera de ver, es mejorar mi idea o respuesta hacia un problema a travez de prueba y error. Todo se puede conceptualizar y bosquejar.

No quiero decir con esto que tengo un “Codex” con ideas y prototipos milenarios escritas en papiro con tinta indeleble guardado en un cofre debajo de un árbol… mucho menos que soy un Da Vinci con cientos de bocetos, estoy diciendo que desde dibujar y trazar el flujo de trabajo de un componente en React hasta la puesta en marcha de un negocio todo puede ser bosquejado, medido y mejorado.

Sin embargo no basta con tener lápiz y papel, se debe tener una idea del por que se hacen las cosas. Para fines prácticos bastara con decir que según los profesionales existen tres fines para esquematizar las cosas.

Explorar nuevas ideas, aprender en base a nuevos experimentos y para poner a prueba lo aprendido.

Recuerdas que al principio comente que ni mi jefe entendería lo que estoy planteando, pues si y no. El primer bosquejo es simple y únicamente para mi, el siguiente ya mejorado, es para mostrarlo a mi equipo, jefe. o – pon el nombre de cualquier persona aquí – y así sucesivamente hasta que llegas a el resultado deseado. Toma en cuenta que a estas altura y para cada iteración ya he construido algo que mostrar para así evitar la trampa de plantear una idea y que te respondan “Ha, si, suena bien, adelante hazlo” y. cuando ya hayas invertido tiempo en realizarlo llegues a escuchar palabras como “¡Pero que es esto!”, “Yo no lo veía de esa manera”.

Siempre, siempre, siempre es mejor, si existen probabilidades de errar, que te equivoques o hagas cambios al principio en lugar de tirar todo en un punto ya avanzado.

Llega así el punto de saber cuando y como aplicar cada una de las faces de la realización de un prototipo.

Cuando estas en las etapas tempranas de desarrollar tu idea puedes usar el bosquejar para experimentar. Esto usualmente involucra moverse del concepto abstracto a la realización de un ejemplo ya sea físico o digital. Cuando. ya se tiene un solido concepto, probablemente ya sabes que es lo que se desea conseguir o como debe de funcionar, entonces es momento de bosquejar para aprender, y así entender como las personas reaccionan ante el trabajo que has hecho; ya se un cliente ante tu producto o un usuario ante tu código, el aprendizaje y retroalimentación de esta etapa es invaluable. Finalmente, una vez hecha la primera iteración, es decir de haber recorrido el ciclo de plantear, resolver y presentar viene la etapa de testing o probar; supongamos que quieres agregar, quitar o mejorar ciertas características, pues aquí es la etapa para hacerlo, la diferencia es que en este punto ya tendrás una base solida sobre que aplicarlos y así será mas fácil pasar nuevamente sobre todo el ciclo antes mencionado para obtener nuevamente feedback, al final obtendrás un nuevo punto desde donde partir y estarás mas cerca del resultado final en un lapso considerablemente menor de tiempo.

Y así es como los grandes proyectos se crean y las grandes cosas suceden, un paso a la vez, iteración sobre iteración, trazo a trazo ya sea en un Montblanc o en un simple pedazo de papel.