- La psicología social y su objeto de estudio.
La psicología social es el campo científico que trata de entender la naturaleza y las causas del comportamiento y del pensamiento del individuo en situaciones sociales. Tiene como objeto conocer de qué manera los pensamientos y acciones de la gente son influidos por otras personas. Según la teoría de la identidad social, ésta estaría ligada a la pertenencia a grupos y al valor emocional. Por lo tanto, una persona en la sociedad pertenece a varios grupos con diferente grado de importancia para ella. Los procesos que intervienen en la búsqueda de la identidad social pueden ser de naturaleza individual, grupal y macrosocial, siendo las interconexiones entre estos procesos lo que constituye el objeto de estudio. Gracias a los primeros experimentos llevados a cabo por Norman Triplett (1898) se pudo comprobar cómo en una competición de natación influía la presencia de público en la ejecución de dicha tarea. Por su parte, Ringelmann (1880) comprobó cómo la realización de tareas en equipos influyen en la ejecución individual, aplicando menos esfuerzo por parte de los individuos. Asimismo, cabe destacar que si la psicología social estudia a la persona como individuo interactuando con otros, el periodista desarrolla una labor muy importante en el proceso de socialización mediante la información que transmite.
2. La psicología social en la práctica periodística
En el ámbito periodístico la psicología social no siempre es aplicada de forma correcta, ya que el periodista como individuo es un agente influyente en el medio mediante su interacción con otros sujetos. Al igual que sucede con los procesos del aprendizaje observacional (AP) y los medios de comunicación.
Los procesos del AP observacional se dividen en 4 fases: atención, retención (adquisición) y reproducción, motivación (ejecución). Si el observador es un niño/a y presta atención a una conducta inapropiada, en este caso mediante la televisión, dicha conducta puede ser retenida en la memoria para su posterior ejecución. La codificación puede ser mediante imágenes o verbal. Posteriormente, el observador acaba convirtiendo la representación simbólica de la conducta observada en una conducta propia.
Es por este motivo por el que a determinadas horas existe un horario de protección infantil en la parrilla de televisión de los distintos canales. Ya que de lo contrario los menores podrían verse influidos mediante conductas inapropiadas para su edad mediante los medios televisivos.
3. Posición social — rol — estatus en los medios de comunicación
Tres elementos destacan en la estructura de un grupo: posición social, rol y estatus. La posición social es el lugar que ocupa un miembro determinado en la estructura del grupo. Aporta funciones y normas asociadas a ese puesto social.
El estatus añade significado, prestigio y valor asociado a cada posición y derivado de cada rol. El estatus aparece como resultado de la tendencia a evaluar y comparar los propios resultados con los de otros.
El rol es el conjunto de previsiones de comportamiento derivado de una posición determinada. Los roles poseen una delimitación y especificación situacional, estando sujetos a variaciones contextuales.
Los medios de comunicación y en concreto los periodistas ocupan una posición social en la que juegan un papel crucial para que los que ostentan el poder no pierdan sus privilegios, es decir su estatus, a costa del consecuente empobrecimiento de la clase obrera que ve como poco a poco sus garantías sociales se van mermando progresivamente en pro de los beneficios de unos pocos.
Hoy en día los medios de comunicación son quienes transmiten las noticias a través de la televisión, radio, prensa escrita y por internet. El rol del periodista no es el de educar como muchos piensan, en los titulares hemos podido observar como trabajadores de todos los ámbitos: ya sean basureros, bomberos, mineros, estibadores… son mostrados al público como unos privilegiados que no están dispuestos a perder sus derechos laborales.
El trabajo del periodista ha de mostrar la información de la manera más objetiva posible prestando especial importancia y haciendo hincapié en las desigualdades sociales que se están generando en nuestra sociedad. Para así, de este modo poder llegar a crear una sociedad cada vez más justa y solidaria. El periodismo a través del tiempo ha cambiado su forma de obrar. Sin embargo, la ética periodística ha de prevalecer por el bien común.
4. Cognición social en el periodismo
En nuestro mundo abunda la información y nuestra mente ha tenido que evolucionar y adaptarse mediante la cognición social. Con el objeto de estudiar la forma en que atendemos, interpretamos, analizamos, recordamos y empleamos la información a la hora de elaborar juicios o realizar acciones. Distinguimos entre dos procesamientos distintos: el de arriba-abajo y abajo-arriba. Sin el procesamiento ↑↓ al leer un libro el texto nos parecería interminable, por lo que cada palabra tendría mil significados. Mientras que sin el procesamiento ↓↑ el entorno sería siempre familiar, y por tanto, carente de novedad alguna.
Destacamos un caso peculiar de un periodista extraído del libro “Neuropsicología Humana”:
“S, era un periodista empleado en un periódico y poseía una extraordinaria capacidad para formar recuerdos explícitos que no podía olvidar […] S podía mirar un cuadro durante 2 ó 3 minutos y luego repetirlo de memoria: por columnas, por filas, por diagonales, al revés o en sumas […] 16 años más tarde, S pudo reproducir la tabla, recitando las columnas en cualquier orden o combinación, sin cometer ningún error.”
5. Percepción social en los medios
“Proceso por el que una persona crea un mundo perceptual coherente, a partir de una serie de estímulos físicos caóticos”
Los medios de masas tienen el poder de cambiar nuestra percepción sobre el mundo que nos rodea alterando por completo nuestro punto de vista sobre un determinado acontecimiento. Cuando hablamos de la importancia de la percepción social desde un punto de vista periodístico, nos referimos a que determinadas conductas pueden llegar a cambiar y manipular por completo nuestra integración de información en la formación de impresiones ante un hecho.
Por ejemplo, mostrando de forma tergiversada una situación mediante imágenes o vídeos en un medio de comunicación. Esto se debe a que nuestra mente interpreta las percepciones y les otorga un significado. Todo ello dependerá también del ambiente y el contexto que se esté dando a una determinada situación de cara al público.
6. Tª de la atribución
La atribución es “el proceso o conjunto de procesos, a través de los cuales intentamos comprender nuestro mundo social, básicamente mediante la atribución de varias características e intenciones de las personas que están en él”. Existen distintas teorías de la atribución. Según la Tª de Heider cada persona interpreta la misma conducta de forma diferente. A su vez, el proceso de atribución comienza mediante la observación de una conducta y termina cuando el observador cree que ha encontrado la causa que lo produjo. El proceso atributivo sería la tendencia a buscar las causas de los sucesos.
Llevado al ámbito periodístico la atribución nos sirve para recordar que debemos permitir conocer distintas posturas sobre una acontecimiento. Es decir, no podemos tener una única versión de los hechos. Por lo que es importante nuestro deber de preguntar siempre a todos los implicados en una noticia. ♂ ♀
Además, nuestra noticia será mucho más veraz si el periodista cita siempre sus fuentes de información, ya que mediante la atribución de esas determinadas fuentes conseguiremos dar mucha más fuerza y credibilidad a una noticia que hayamos elaborado.
Por otra parte, también está la Tª de Kelly en la que las atribuciones causales serán según la información que se maneja. Distinguiendo entre 3 dimensiones distintas: el consenso, la distintividad y la consistencia. En la que las causas podrán ser internas (↓C↑D↓CA) o externas (↑C↓D↑CA).
7. Actitudes
Las actitudes son valoraciones que las personas realizamos sobre otras personas, ideas o cosas. Trasladado al mundo de la comunicación se puede destacar por ejemplo el condicionamiento clásico en campañas de publicidad en televisión.
En un anuncio televisivo anunciando un refresco el estímulo incondicionado sería la lata de refresco. Mientras que el estímulo condicionado tendría que ver con el ruido que hace la lata al abrirse y una persona que al oír el ruido de la lata se acerca a beber su refresco favorito. (Siendo ésta acción repetida en varias ocasiones en nuestro spot de TV).
Esa persona mediante un estímulo neutro, que sería el ruido al abrir la lata, ha generado en él una respuesta positiva, ya que ha asociado el estímulo neutro con beber su refresco favorito. Destacar que dicho condicionamiento clásico no requiere esfuerzo mental para el individuo.
8. Estereotipo — Prejuicio — Discriminación en titulares de prensa
Los periodistas deben desarrollar una labor comprometida con la sociedad, no obstante, en numerosas ocasiones vemos como en titulares los estereotipos se activan de manera automática (son imágenes en nuestras cabezas, creencias). Tenemos tendencia a agrupar a personas en categorías haciendo que todos se perciban con las mismas características por formar parte de un determinado grupo.
El estereotipo está ligado al prejuicio, este último es un juicio de valor relacionado con el componente afectivo a nivel emocional. Son actitudes de componente cognitivo: lo que yo pienso, afectivo; lo que yo siento, conductual; lo que yo hago. Ej: es extranjero, me da asco lo odio.
En última instancia, se encuentra la discriminación que es la conducta que surge a consecuencia del prejuicio más que del estereotipo. Es el acto en sí. Ej: es extranjero, le agredo.
Cabe destacar que en un suceso en el que una persona causa un daño a otra no tiene mucho sentido destacar en la noticia la nacionalidad del sujeto que ha perpetrado los hechos, ya que al fin y al cabo es un individuo haciéndole mal a otro. Por lo tanto, es una información irrelevante y que no aporta nada en absoluto a la noticia. Lo único que se consigue de este modo es fomentar el estereotipo, acentuando a su vez el prejuicio.
En los titulares que se observan a continuación podemos ver como se destaca la nacionalidad de los sujetos de manera negativa o positiva. Desde un punto de vista de ética periodística el redactor no debería haber destacado la nacionalidad de los individuos ya que carece de importancia para el suceso en sí.
Lo que se consigue es mantener el estereotipo alentando a posible discriminación:
Del mismo modo sucede con la discriminación positiva mediante la cual se está acentuando la desigualdad. Es decir, en lugar de propiciar la igualdad de colectivos minoritarios se está creando el efecto contrario:
9. Conducta prosocial
El periodista debe ejercer como tal sin olvidar que debe mantener siempre una conducta prosocial debido a que la labor que desempeñe repercutirá en una correcta socialización de otros sujetos. Según uno de los aspectos a destacar del modelo de Latané y Darley (1970) el estado de ánimo positivo es capaz de aumentar la sensibilidad hacia las necesidades de otras personas. No obstante, no todos los individuos piden ayuda cuando les hace falta, además en ocasiones surgen reacciones negativas ante la petición de ayuda. Por ejemplo, una persona que recibe ayuda no solicitada puede ver reducida su autoestima, por lo tanto, aunque la ayuda se haya desarrollado con una buena intención puede perjudicar a ese persona haciéndola sentirse inferior ante los demás. También, cabe destacar el género, ya que las mujeres (♀) suelen tener más capacidad para recibir ayuda de los demás, al contrario que sucede con los hombres. (♂)
Algunas reacciones a la recepción de ayuda según el modelo de amenaza de autoestima de Nadler y Fisher (1986), resaltan que es más probable el hecho de recibir ayuda como amenazante cuando se amenace la autonomía y libertad del receptor o cuando la ayuda proceda de alguien que sea socialmente comparable al receptor.
10. Poder y obedencia
Según Kipnis existen 7 “escalones” que conducen hasta el poder: motivación de poder, petición de condescendencia, recursos, región de inhibición, medios de influencia, la respuesta de la persona ante la influencia y la consecuencia para el detentador de poder.
Aspectos como el estatus, la necesidad de afecto o la necesidad de bienes materiales pueden manifestar el ansia de poder. Es decir, ocurren cuando un individuo se encuentra en un estado de necesidad que únicamente puede verse satisfecho cuando se induce a otros sujetos a que hagan una conducta apropiada.
En el libro “Periodistas sometidos los perros del poder” se puede comprobar como al parecer tanto periodistas, como poderosos, siempre han andado juntos manteniendo un particular coqueteo entre ambos. Esto se debe a que los que manejan los hilos del mundo no serían nada sin el control de los medios de comunicación. Existen diferentes conglomerados de televisión que nos hacen ver que el poder reside tan sólo en las manos de unos pocos. “Que yo sepa, periodistas sólo hay dos. Vosotros. Por eso os he llamado. Para ser periodista hay que ser libre. Los demás son ‘agitadores’ en sus respectivos partidos comunistas. ¿No conocéis la diferencia?”
11. Conducta colectiva y movimientos sociales
Existen tres tipos de conductas colectivas: rumores, catástrofes y manifestaciones de masas.
Situaciones de incertidumbre general como la actual coyuntura que atraviesa nuestra sociedad avivan los rumores. Además, acentúan la confianza en el rumor, otorgándole veracidad. Los sujetos con mayor ansiedad transmiten muchos más rumores al resto.
Un periodista debe abstenerse de comprar rumores para no dejarse enredar y cortar los rumores de raíz. Las conductas surgidas por medio de terremotos, huracanes, inundaciones, guerras o cualquier otra catástrofe causan pánico. Por ese motivo los rumores se ven asociados a conductas de huida en situaciones de amenaza. Asimismo, hay que destacar que ante una amenaza común la ilusión de invulnerabilidad se ve afectada, para pasado un tiempo después recuperarse como consecuencia de la conducta colectiva de miedo surgida.
12. Conclusión
Por último, resaltar como hemos podido comprobar en los diferentes apartados la importancia que tiene la psicología social aplicada a la práctica periodística.
Las diferentes teorías de la psicología llevadas a la rama del periodismo son necesarias para poder ejercer una labor periodística ética y de calidad. En un mundo en el que la información es poder y abunda la sobreinformación es necesario que los periodistas se vean cada vez más concienciados con la sociedad y su entorno, ya que el resultado de nuestras acciones como futuros periodistas repercutirá el día de mañana en las futuras generaciones venideras.
La tarea del periodista debido a que su trabajo influye mucho en la sociedad no puede verse nunca salpicada por una falta de empatía y responsabilidad hacia sus semejantes.
“No somos humanos desde que nacemos, somos POTENCIALMENTE humanos.
Nos humanizamos a través de la socialización”
