Danza es magia.

Alguna vez pensamos en vivir sin la danza, ¿que sería de nuestras vidas? Sería un mundo sin vida, sin amor y por sobre todo sin pasión.

Muchas de las personas creen que las personas que bailan son personas que no entienden su realidad y simplemente viven en su mundo de burbuja, pues sí, vivimos en nuestra burbuja, pero sensibles a la realidad que nos toca vivir.

Los bailarines somos personas, que lindo saber que lo somos, y amamos tanto lo que hacemos que muchas veces podemos llegar a estar en un proceso de amor tan grande y tan apasionado que el común de los mortales que no es bailarín o no haya usado una zapatilla de ballet, no lo entienda, sentimos en los poros, en el ser y en el alma, llegamos a extremos.

Se celebra el día de la danza, desde 1982 por el natalicio del padre fundador del ballet moderno Jean-Georges Noverre. Sentimos, amamos, lloramos, por medio de los pies, los brazos y el cuerpo entero, pensamos que los charcos de agua son grande oportunidades para hacer un “Grand Jete”.

Pensamos que el mundo es un gran teatro donde conjugamos el arte y el amor con el deseo de vivir y convivir con los demás, nuestros brazos son los grandes motores de la existencia, mientras que las piernas son las extensiones de nuestro amor por lo que amamos, Bailar.

Que la danza sea eterna y que podamos ver entre todo lo que vivimos, ese pequeño teatro donde alguna vez pisaremos sus tablas para el gran público llamado HUMANIDAD.

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