La patria es un invento

Solo pensar en el inmesurable tamaño del universo me pone los pelos de punta. Con la cantidad de galaxias, estrellas, planetas que existen… y con la multitud de personas que hay en el planeta (nada más que 7.400 millones), ¿Cómo nos atrevemos a diferenciar a las personas por su nacionalidad?

Lo menos que podemos hacer es aprender de la diversidad de todas las culturas, y juzgar a la gente por cómo es. El problema de la patria es cuando se convierte en una distinción, una barrera. Y, en mi opinión, es lo que está pasando hoy en día con Catalunya.

El odio que se respira en el ambiente español es desmesurado. El trasfondo político lo vemos en pocas ocasiones, ya que ahora se trata de odiar por odiar. El catalán odia al español y el español al catalán.

Por definición, la patria es un lugar con el que una persona se siente vinculada o identificada por razones afectivas. Pero esto no implica que odies o menosprecies a los que no pertenezcan a ese lugar, y ese es el problema actual que sufrimos en nuestro país.

Dejemos de pensar con el ceño fruncido y recordemos la historia que nos une a todos. La separación de España y Catalunya acabará sucediendo si se dan las razones necesarias y hay una votación legal. Pero no podemos permitir que se propague el odio fundado de la nada, en la defensa de una patria que no existe. Todos somos hijos de la misma tierra, y no podemos odiar a alguien por la simple razón de haber nacido un par de metros más a la derecha.