EN LO SENCILLO

Lo más hermoso del arte es que en realidad nadie puede definirlo. Hay muchos intentos, filósofos, artistas, científicos, grandes pensadores por definirlo, pero cada persona tiene su definición singular de este concepto que une los sentimientos con la materialización en lo humano.

Es hermoso cómo el concepto de arte ni siquiera puede enseñarse, sino que se va a adquiriendo con la experiencia vita, además que es tan subjetivo que ni siquiera hay cánones precisos para juzgarlo, porque cuando menos piensas, algo rompe todos estos esquemas y llega a un nuevo paradigma artístico.

La gastronomía es un arte, la forma en la que la abuela cocina los fríjoles primero con una cucharadita de azúcar para que queden más suaves, la forma en que remiendas las medias rotas de tal manera que la costura no quede picando o la forma en la que alguien en algún semáforo hace malabares con cuchillos, todo eso es arte, es el arte de lo sencillo, el arte de lo cotidiano.

A veces deberíamos tomarnos un momento para pensar que estamos rodeados de literatura, dichos, refranes, gestos y miradas que van más allá de una simple necesidad y rozan a línea de lo estético, volviéndolos arte.

No es necesario pensar que el arte es lo comercial, las pinturas que se subastan por miles de dólares, las esculturas que se exponen en museos europeos o las canciones en otros idiomas, pues el arte está en todas partes, las rancheras son igual de obra maestra que los tangos o las baladas, así como un gran ballet ruso es igual de arte que un bambuco en Colombia. Dejemos de mirar hacia afuera y comencemos a mirar hacia adentro.

Like what you read? Give Carolina Forero a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.