Tres entrevistas a mujeres en situación de prostitución

Estas conversaciones reflejan la realidad que atraviesan muchas prostitutas actualmente

En este taller, he elegido tres entrevistas sobre la prostitución, las dos primeras se centran en las experiencias de los personajes afectados y la tercera muestra el punto de vista de un experto en el tema de la prostitución, para aportar contraste. Estas entrevistas, a mi parecer, son una mezcla entre entrevista informativa y entrevista de personaje, ya que en ellas se trata temas de actualidad, a pesar de que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo sigue vigente hoy en día y, por otra parte, se pretende profundizar en las experiencias más íntimas del entrevistado, para así llegar más fácilmente al lector.

Entrevista a Sonia Sánchez (ex prostituta), 17 de octubre de 2015

Se trata de una entrevista que Sonia Sánchez, ex prostituta y autora del libro Ninguna mujer nace puta, concede a la revista 20 minutos, se define como una superviviente de la violencia sexual. La primera pregunta se centra en el tema clave:

Pregunta. ¿Cómo llegaste a la prostitución?

He elegido esta pregunta porque me parece la más adecuada para empezar un tipo de entrevista tan personal, así el entrevistado se relaja.

Pregunta con respuesta clave:

¿Y a las mujeres que dicen que ejercen la prostitución voluntariamente?
Que las comprendo, porque he estado ahí y sé que una mujer cuando está siendo prostituida está atravesada de violencia física y mental y para sobrevivir debe mentirse y sostener la mentira de los demás. Pero sobre todo lo que les diría es que deberían buscarse, porque cuando te hacen la puta de todos, tú no te ves; les invitaría a que busquen esa mujer rebelde y desobediente para decir basta, porque no son dueñas de sí mismas para decir basta. Trabajen sus miedos, porque hay mucho miedo.

Esta pregunta y respuesta me parecen interesantes porque muestra que no solo hay mujeres obligadas a ejercer este oficio sino que también las hay que se ofrecen voluntarias y esto puede resultar interesante para el lector.

Entrevista realizada a Natalia Ferrari Díaz el 23 de noviembre de 2015

Esta entrevista realizada para El Confidencial muestra otro punto de vista, ya que a diferencia de la primera mujer que fue prostituida de manera obligada, Natalia ejerce su oficio de manera voluntaria. Las preguntas y respuestas más interesantes a mi juicio son:

P. Te defines como feminista. Ya sabes que hay un sector grande del feminismo que considera que la prostitución es incompatible con la igualdad. ¿Eso cómo lo ves?
R. Creo que es ridículo, significa seguir asumiendo que el hombre tiene control sobre la mujer incluso cuando la mujer te está diciendo que no. Cada vez empiezan a salir más putas como yo (porque hay otras, no soy la única que tiene este discurso), que demuestran que en las relaciones de prostitución la que tiene el control es la puta. Es que es así. No viene un hombre y te tira billetes y tú dices ‘sí, señor’… Claro que hay casos que sí, pero también existe eso en otro tipo de trabajos. Hay putas que están desafiando esos roles de género, porque son ellas las que asumen el control: que el hombre está de acuerdo, perfecto; que no está de acuerdo, que se busque otra.
Además, esos roles también existen en otras profesiones y en otro tipo de relaciones íntimas: matrimonios, parejas, rollos de una noche, profesor-alumna, jefe-empleada… ese tipo de relaciones de poder no son intrínsecas de la prostitución.

Esta pregunta es directa, ya que “ataca” a la entrevistada.

PREGUNTA. Tú reinvidicas el uso de la palabra ‘puta’.
RESPUESTA. Para mí es algo muy natural. Me doy cuenta de que puede tener una connotación negativa, pero yo lo vivo en primera persona y no estoy de acuerdo. No creo que debamos adaptarnos a las ideas de la sociedad porque sí, deberíamos cambiar las cosas que no nos parezcan justas o correctas. Igual que en su momento se hizo con la palabra ‘maricón’ o ‘bollera’, el colectivo se empezó a apropiar de ellas para desactivar el insulto: “Sí, soy un maricón, ¿y qué?”. Pues sí, soy una puta, ¿y qué?

La respuesta de Natalia Ferrari nos muestra que no todas las mujeres están en contra de la prostitución, por eso la he elegido, ya que a mi juicio llama la atención del lector.

Entrevista realizada por El Mundo a Richard Poulin, experto en el tema de la prostitución

He elegido esta entrevista para dar otro enfoque diferente, para tener otro punto de vista desde fuera, desde un experto. Las preguntas que me parecen decisivas son:

P. ¿Y cómo se explica que, en una sociedad en la que existe desde hace tiempo libertad sexual, el negocio de la prostitución sea tan suculento?
R. A finales de los años 70 las feministas norteamericanas ya plantearon si esa enorme libertad sexual no implicaba también una sumisión sexual, porque para que la liberación sexual sea realmente una liberación es necesario antes que la opresión contra las mujeres desaparezca, y la opresión no ha desaparecido. La prostitución de hecho es una forma de opresión contra la mujer, y sigue existiendo a pesar de que existe libertad sexual porque sigue existiendo opresión.

La pregunta va dirigida a nuestra sociedad, en realidad una sociedad hipócrita ya que a pesar de existir libertad sobre tu cuerpo, la mujer sigue siendo objeto creado para un fin, el sexual.

P. Las encuestas en España muestran como cada vez son más fuertes los llamamientos a favor de que se regularice la prostitución como si se tratara de un trabajo más. ¿Qué le parece?
R. Me parece una monstruosidad. Pero déjeme decirle que mientras los llamamientos a favor de una reglamentación de la prostitución son muy fuertes en Europa, son relativamente débiles en América del Norte. Además es necesario distinguir entre quienes están a favor de que no se reglamente para nada la prostitución y de quienes parten de la premisa de que la prostitución es un trabajo como cualquier otro, y que lo que hay que hacer es aplicarle las leyes laborales y punto. Según el razonamiento de estos últimos, los burdeles son lugares de trabajo, ambientes laborales como los de cualquier empresa, y sería ilegal la prostitución que se llevara a cabo fuera de esos lugares reglamentados. Lo que le puedo decir es que no hacer nada ante la prostitución o regularla como un mero trabajo más sería algo muy grave que haría subir de manera inaudita el número de mujeres y niñas dedicadas al sexo de pago y al turismo sexual. Y eso que ahora mismo cada vez se necesitan más prostitutas, porque cada vez son más numerosos los hombres que pagan para tener relaciones sexuales. Es algo que estamos viendo en Alemania, en Holanda, en Tailandia, en España…

Esta pregunta se centra en España y me parece curioso, por eso al he elegido.

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