Machismo en los libros de alemán
Lo último que me esperaba al abrir un libro de alemán era encontrarme la foto de una carpintera con preguntas como”¿qué es lo que llama la atención en esta foto?” y “¿conoces más profesiones típicamente masculinas o femeninas?”. Lo grave es que no es un manual de 1938, sino del siglo XXI, y con una edición revisada en 2008. Se ve que los editores de Hueber consideran que en pleno siglo XXI (2008 no queda tan lejano) una mujer carpintera me tiene que causar sorpresa.
Cada tema del manual empieza con una foto que debe servir para hablar, introducir vocabulario… las cosas típicas, vaya. Hace unas semanas ya puse el grito en el cielo cuando en un tema sobre el futuro usaban para ilsutrarlo un robot-mujer haciendo la compra con el niño en el carrito. Como toda mujer sabe, en el futuro, aspiramos a que a la mujer se la siga confinando al cuidado de la unidad doméstica, ya sean replicantes, robots o humanos. Cuando en clase comenté que el futuro no pintaba muy bien si pensamos seguir perpetuando roles caducos, aunque sea con robots, sentí esa mirada de “ya está otra vez con lo mismo” que tan bien me conozco. Pero la foto de la carpintera ha sido demasiado incluso para el único hombre que hay en clase (es pasar el B1, y los hombres se convierten en una especie en extinción en las aulas).
A mí de momento esa foto me ha servido para autoimponerme más deberes: escribir una carta a Hueber quejándome de que aún estemos con tonterías de que una mujer carpintera nos debe sorprender. Algo me da en la nariz que la leerá un hombre.
Originally published at www.carolinavelasco.net on April 4, 2016.