El futuro se está diseñando (en Tokens)

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Después de una reñida encuesta vía Twitter, la mayoría decidió que el próximo post que escribía trataría sobre Tokens, por lo que allá vamos.

El 2017 ha sido sin duda el año de los Tokens ERC20, y su killer app, las ICOs. Sin embargo, en estos últimos meses del año han llegado al mundo nuevos estándares de token, algunos de los cuales tienen visos de convertirse en auténticos protagonistas del futuro onchain más próximo.

ERC 721. El Block-mmerce

Estos tokens se han hecho archiconocidos gracias a los Cryptokitties, que funcionan sobre la red de Ethereum. El juego, además de coleccionar y criar gatos digitales, incorpora todo un sistema de incentivos económicos en función de que compres, críes o cruces a tu gato. 6,7 millones de dólares han llegado a gastarse en gatos, que incluso han alcanzado (la unidad) el precio de 114.481,59 dólares. ¿Quién se gasta cien mil dólares en un gato? A priori, racionalmente, nadie debería, pero la mezcla entre la escasez y el hecho de que cada gato sea único (y tenga sus propias caracteristicas y apariencia física) han llevado a muchos a no verlo como una colección, sino una inversión. Maravillas de los sistemas de incentivos bien diseñados.

El caso es que detrás de estos lindos gatitos se esconde un token, con un estandar relativamente nuevo, el ERC 721 que se diferencia del ERC 20 en que permite tokenizar activos no fungibles. ¿Que significa “no fungibles”? Pese a que estudié derecho y podría irme directa a la definición del Código Civil (art.337) prefiero dar la versión rápida y sencilla: activos fungibles son aquellos que pueden ser sustituidos unos por otros, como por ejemplo, una moneda de euro. Su consideración viene determinada por el número, la médida o el peso. Por el contrario, los no fungibles son aquellos que no admiten sustituto en las mismas condiciones, como por ejemplo, el cuadro “Las Meninas”.

La diferencia puede parecer nimia pero es extraordinaria para el desarrollo de algo que me tiene obsesionada desde hace ya tiempo: el ecommerce 4.0 o lo que es lo mismo, un verdadero comercio global basado en blockchain. Dejando la discusión sobre fees al margen, lo cierto es que el ERC 721 y la tokenización de activos no fungibles abre las puertas a un nuevo comercio. Aunque es un estandar que no está consolidado, sino recién salido del horno, y comentado con algún amigo de perfil técnico, parece que no aporta ninguna novedad a nivel de contrato, da vía libre a la tokenización de por ejemplo, propiedad inmobiliarias, nombres de dominio ENS, o incluso obras de arte.

Su promotor, Dieter Shirley, lo anunció recientemente como mejora en el repositorio de Github que tiene Ethereum para la Comunidad, y que para mi representa una de las armas más potentes para generar innovación que existe. La colaboración Wiki, y el código abierto son los dos elementos de una fórmula que funciona con precisión para avanzar ágilmente en la evolución tecnológica.

Hasta ahora, había estudiado la tokenización de activos a través de tokens ERC 20, y siempre se me planteaba la siguiente complicación: la representación onchain de activos únicos mediante tokens fungibles. Algo así (se me complicaba la cosa, pensando) como si los tokens fuesen euros, y estuviese representando el activo con ello, y en este caso no lo eran. Son representaciones del activo, y por ello, deberían ser lo más fieles posible a su fungibilidad o no. Y el ERC 721 permite precisamente el reflejo fiel del activo offchain, onchain.

Dicho lo cual, mi apuesta personal es que no tardaremos en ver la creación de marketplaces onchain, para activos no fungibles. No…gatos no. El caso de uso para coleccionables está más que demostrado. Hablo más de activos reales dentro del trafico juridico. ¿Blockchain e-commerce? ¿Block-mmerce? ¿Chain-mmerce? Bueno, vosotr@s me entendeis.

ERC 725. La Identidad Digital

Hace unas semanas publiqué un post sobre la identidad digital, la sobernía del individuo y la tan temida (por compleja) nueva regulación sobre protección de datos https://medium.com/@carrascosa.cobos/will-europe-aim-for-digital-identity-796afa3ce6cd. Reconozco que desde que leí “The Sovereign Individual” (y me costó, porque no lo encuentro nada fluído), y conocí la tecnología blockchain, siempre me ha interesado la aplicación que tendría sobre la gestión de los datos personales de cada una de las personas.

Quizás porque es precisamente una de las preocupaciones que inspiran el desarrollo de las tecnologías descentralizadas, o quizás porque en el mundo real en el que vivimos se nos ha ido de las manos el comercio de datos ajenos. No lo se.

El caso es que Fabian Vogelsteller publicó esta propuesta el pasado mes de octubre en Github y aunque es aun reciente, se ha hecho muy popular. Básicamente permite crear tokens que representan una identidad única, no solo para individuos sino también para objetos, o grupos. A mi me recuerda mucho a los “nym” de Nick Szabo, pero hechos realidad. Además, habilitaría a su creador a anudar a dicho token, junto con la identidad, el almacenamiento de claves para poder ejecutar acciones tales como logins, o transacciones, lo que me sigue planteando posibles aplicaciones respecto del cumplimiento del RGPD.

Técnicamente es más complejo que el ERC 721, estaría diseñado para que tanto Dapps como contratos inteligentes pudiesen comprobar la válidez de la identidad a través un sistema compuesto por dos pasos.

Si el ERC 721 es la materialización del e-commerce en blockchain, el ERC 725 será la materialización del individuo “self-sovereign”, uno de los grandes objetivos del movimiento crypto.

El objetivo de Vogersteller es que el estandar permita la interoperabilidad de forma que diferentes contratos puedan verificar de forma automática la identidad real del individuo sin, como ha ocurrido hasta ahora, almacenar casi todos sus datos. Algo que sin duda ya plantea una ventaja con respecto a la situación actual, y que daría de inicio cumplimiento a varios de los preceptos del nuevo Reglamento de Protección de Datos.

Desde luego, el 2018 se plantea como un buen año para la evolución de las aplicaciones reales de la tecnología blockchain, algo que muchos llevamos siguiendo y a la que aportamos nuestro tiempo y esfuerzo desde hace algún tiempo. Si la tokenización de activos y la identidad digital se continuan desarrollando a este ritmo, seremos protagonistas del cambio de paradigma y de modelo social. Mucho más divertido que las ICOs, sin duda.