Chaparro

“Chaparro” ronda por los alrededores de la Reserva Ecológica y por Puerto Madero, lugares turísticos de la capital de Buenos Aires, Argentina. Se gana la vida recibiendo la ayuda monetaria de los visitantes cuando la luz, fiel amiga, se hace presente. Recuerda con mucho aprecio cuando su abuela lo bautizó con el sobrenombre de “Chaparro”. “Sufrirás mucho pero saldrás adelante por mas fuerte que sea el golpe, porque te levantarás como un Chaparro (hombre sin miedo) y esto te acompañará toda tu vida”. También recibe el sobrenombre de Yan, Cebolla o Bazuka. Es una persona sensible, llora cuando empieza a recordar a los integrantes de su familia, pero sobretodo por la ausencia de la exnovia. Es inquieto, está en movimiento al igual que sus emociones, puede pasar de un estado de tristeza a un estado de ira para luego pasar a un estado de felicidad teniendo una descarga emocional constante. Chaparro es un amante de las aves que residen en la reserva, entiende y relata certeramente las expresiones que emiten las aves, cuando ellas se le acercan no duda en mandarles un beso. La vida y la calle lo llevaron a un universo más solitario, aunque posee el poder de improvisar conversaciones con la gente que se encuentra y provocar sonrisas, siendo una forma de compartir su universo, conquistar corazones y ganarse alguno que otro cigarrillo “con todo respeto” como el Chaparro lo diría.