Que paso con….

Hace varios años, se conformo una Comisión convocada por la entonces Rectora Organizadora de la Universidad, Graciela MINGO, que tenia como objetivo redactar una Ordenanza para el ingreso, ascenso y promoción del personal administrativo de la UNIVERSIDAD, con el objeto de dar un marco legal y jurídico al ingreso (sin discreción y a dedo) del personal de UcADER.

Dicha comisión luego de años de trabajo, y luego de la desvinculación de la entonces tan odiada Graciela, y bajo el mando autoritario del Sr. Marino, se aprueba la ORDENANZA Nº 49 que aprobaba dicho reglamento.

Era una conquista normativa para todo el personal administrativo designado en horas cátedras y cargos suplentes, ya que en principio se debía regularizar la planta permanente antes de abrir llamados a cubrir cargos a personas ajenas a UcADER.

Pero… como siempre en toda historia de amor, hay luchas, peleas e… intereses politicos ocultos.

Dicha ORDENANZA, ya en una Universidad NORMALIZADA y con un flamante RECTOR ELECTO, se encuentra con el malvado personaje de esta pelicula de amor… el Electo Sr. Rector, que no tiene mejor idea que, SUSPENDER LOS EFECTOS DE DICHA ORDENANZA, claro, porque de seguir vigente, no podia designar a su gusto y piaccere a todos esos acompañantes de su campaña y por la cual gano por unaminidad sin siquiera tener contrincante en dicha votación.

Desde la suspensión de la Ordenanza de ingreso y ascenso del Personal administrativo y de servicios, se ha aplicado en todos los ámbitos de la UcADER, un plan sistemático de persecución laboral, ejecutado por siniestros personajes que rodean a los altos mandos de los FUNCIONARIOS, los cuales no sirven para otra cosa que eso, PERSEGUIR AL TRABAJADOR/A amenazando sus ingresos cada vez que llega una renovación anual de horas, y/o aun peor, sacando, corriendo, bajando y hasta echando a aquellos que no se alineen con las POLÍTICAS INSTITUCIONALES, logrando así sembrar el miedo de aquellos que forman el claustro administrativo y de servicios, que son los que se encuentran TOTALMENTE DESAMPARADOS por los órganos de co-gobierno de la UNIVERSIDAD, ya que de animarse a denunciar estos actos repudiables por parte de FUNCIONARIOS, se ven obligados a renunciar y/o cobrar casi la mitad de su sueldo porque, así es la UcADER, un lugar donde nadie puede ir contra lo que los ALTOS MANDOS deciden.

Aun desde la redacción de Casi Autónoma, seguimos preguntandonos por el destino de la Planta de empleados No Docentes de la Casi Universidad.