Orientaciones de mejora desde la práctica pedagógica
Reflexiones en torno al establecimiento de normas

A partir de los aspectos a mejorar en mi última supervisión, surge como tema principal el establecimiento de normas con los niños y niñas, específicamente la corroboración de lo solicitado. Desde esto, se hace necesario investigar en torno a la temática y levantar orientaciones que sirvan de apoyo para la labor pedagógica, por lo que se lleva a cabo una búsqueda bibliográfica en torno a la importancia de la corroboración de lo solicitado y orientaciones a partir de la teoría, para ser aplicadas y posteriormente evaluadas.

En este marco, según lo que Gartrell (1987) dice, el profesor necesita y debe cuidar a los niños y niñas de la disrupción del proceso de aprendizaje, lo que se refleja en el establecimiento de límites claros a través de modelos que enseñen a los niños a vivir en democracia y ayuden al aprendizaje a ser una experiencia positiva. En este sentido, al establecer los límites, debe existir una clara consistencia en cuanto a lo que se solicita, lo que relaciono con mi aspecto a mejorar.

Así, a partir de autores que dan cuenta de distintos lineamientos y teorías en torno a la disciplina en el aula, se puede relevar la existencia de diversosmodelos como la Disciplina Asertiva y la Disciplina Positiva. En cuanto al primero, el modelo que plantea Canter (1976) presenta pasos a seguir para corroborar el cumplimiento de las normas, como el anotar en la pizarra los nombres de los niños ante alguna falta o usar material concreto para lo mismo. En este sentido, esto se contradice con el objetivo de una educación para ciudadanos que viven en democracia, como se señaló anteriormente, por lo que decidí nutrirme de estrategias acordes con lo que se plantea desde la disciplina positiva.

Al hablar de disciplina positiva, se hace referencia a diversas estrategias que potencien el comportamiento positivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto, fundamentado en que las interacciones positivas son el sello de los ambientes de alta calidad educacional, y entregan un marco esencial de motivación, aprendizaje y desarrollo (NICHD-ECCRN 2005; Fantuo et al. 2007; Haynes, 2008 en Kersey & Masterson, 2011, p. 41).

En este marco, tomando en cuenta el tema de investigación desarrollado en el curso de Seminario, el cual alude al potencial pedagógico del uso de las paredes, es posible relevar algunas orientaciones que podrían apoyar el aspecto a mejorar, invitando tanto a los niños como a mí a recordar y establecer las normas en conjunto, y comprender que las normas deben cumplirse con consistencia. Así, se espera poder trabajar el aspecto a mejorar, relacionándolo con el uso de las paredes a través de la disposición de material en ellas, que invite a recordar la importancia de corroborar que los niños y niñas cumplan con lo solicitado, y así sean capaces de conectar sus comportamientos con las consecuencias de ellos de forma efectiva (Mosier, 2009).

En este sentido, como primera orientación a proponer, tomé de inspiración a diversos autores que al hablar de límites, establecen conceptos esenciales que sirvan de pista para recordar los principios de una disciplina positiva a partir de tres palabras que comiencen con la misma letra. A partir de las 3C’s para una disciplina saludable (Merril, s.f.), que refieren a Consistencia, Cuidado y Confianza, y el modelo de las 3C’s del manejo de la escuela y el aula (Johnson, Johnson, Stevahn & Hodne, 1997) que hacen alusión a Cooperative learning, Conflict resolution y Civic Values, se propone pegar en la pared un collage hecho por los niños y niñas que diga 3 C, con fotos de ellos conviviendo y respetando rutinas y normas.

Esto va de la mano de la explicación del significado de las 3C, el cual se adaptaría a: Cuidado, Consistencia y Cariño, haciendo alusión a que vamos a tratarnos con cuidado, mediante la escucha atenta y el respeto; Con cariño, a través del tono de voz cálido y el respeto por nuestras emociones; Y debemos ser consistentes, introduciendo esta palabra explicándoles que las normas debemos respetarlas con consistencia, es decir, de forma estable y con firmeza en toda situación que lo requiera.

Por otro lado, otra orientación de mejora a implementar es la retroalimentación entre el equipo pedagógico, solicitándole a mi educadora colaboradora apoyo a partir de lo que ella observa respecto al tema, puesto que como Korth & Baum (2011) señalan, el apoyo de los profesores hacia aquellos que están en formación es una parte crítica para la preparación del educador de primera infancia. Así, a partir de la retroalimentación significativa y honesta, se espera poder recordar constantemente la importancia del establecimiento de normas y corroborar lo solicitado, contribuyendo a la mejora de mi práctica, como señalan Korth & Baum (2011).

Por último, considerando los lineamientos de la disciplina positiva, en cuanto a diversas estrategias que plantean Kersey & Masterson (2011), se desea incorporar el uso de palabras como “Cuando… entonces…” para solicitar o recordar normas y rutinas a los niños y niñas. Esto, sefundamenta desde la importancia de que los niños conozcan lo que se espera que hagan, desde un lenguaje que comunique confianza en que ellos pueden seguir con lo solicitado (Kersey & Masterson, 2011). En este sentido, al ser una forma clara de exponer la solicitud, debería ser más fácil hacer un seguimiento de lo que solicité, lo que me permite corroborar con mayor facilidad si se cumplió o no.

Implementación de las mejoras ¿Qué sucedió?

A raíz de lo investigado, se utilizaron las tres orientaciones o estrategias seleccionadas, con la finalidad de Recordar que es necesario corroborar lo solicitado, y así desarrollar una mayor Consistencia en el establecimiento de normas y rutinas, lo que le permitiría a los niños y niñas respetar las normas y ser consistentes también con mayor facilidad.

Así, en primer lugar se realizó una experiencia para confeccionar el collage propuesto sobre las palabras mágicas de las normas. Se les presentó a los niños y niñas un papel con un 3 y una C, conversando en torno a los números y las letras, para luego hablar de que este papel nos servirá para recordar las normas en torno a tres palabras nuevas: Cariño, Cuidado y Consistencia. Se revisó cada palabra con los niños y niñas, y luego se les invitó a pegar fotografías de ellos, generando un diálogo en torno a ellas. Cada niño pegó tres fotografías, y antes de ello las observaba y le contaba a sus compañeros de qué se trataba cada fotografía: “Aquí le estaba ayudando a … con sus letras”, “Estábamos jugando a construir con ….”, “La …. y … me ayudaron a bajar del árbol”, “Estábamos cuidando un bebé con …”. Luego de esta experiencia, el collage quedó pegado en la sala, y lo recordamos todas las mañanas en el saludo.

Por otro lado, las otras orientaciones mencionadas, se fueron utilizando paulatinamente, siendo cada vez más común el uso de “cuando… entonces”. Estas palabras, se han utilizado en gran mayoría para explicar algunas normas o rutinas a los niños y niñas: “cuando terminemos la clase de psicomotricidad, entonces vamos a ir al patio”, “cuando cuelgues tu mochila, entonces puedes venir a escoger un libro”, “cuando nos formemos en la fila, entonces podremos ir a la comida”.

Por último, el apoyo entre pares se ha llevado a cabo desde el primer día que se sugirió la mejora, reflexionando en conjunto con el equipo pedagógico en torno a lo observado por la supervisora. Así, la educadora colaboradora ha retroalimentado las prácticas observadas mediante conversaciones en torno a ello.

Análisis del impacto de las orientaciones

En cuanto a la primera estrategia utilizada, la cual se relaciona directamente con el uso de las paredes de la sala, se puede señalar que fue un buen recurso para los niños y niñas, debido al potencial de la fotografía como fuente de memoria y recuerdo, lo que los invitó a conversar espontáneamente en distintos momentos sobre sus comportamientos, logrando regularse a partir de ello (Ver evidencia 1).

Esto resultó significativo para ellos, lo que es esencial para que permanezca en la pared de la sala. Asimismo, ha resultado útil para mí ya que desde el diseño de la experiencia, hasta la implementación me ha invitado a recordar lo conversado y tener siempre presente el corroborar lo solicitado.

Por otro lado, la estrategia que alude al uso de palabras como “cuando… entonces…” ha permitido que los niños y niñas comprendan mejor el funcionamiento de las normas y las rutinas, puesto que les entrega un contexto más grande del por qué se le pide algo y cuál es el efecto de ello. Si bien no siempre responden positivamente a esto, si es positivo en cuanto me invita a estar atenta a si cumple con lo solicitado o no.

Por último, la orientación en torno al apoyo de la educadora colaboradora ha sido efectiva en cuanto a la reflexión que se origina desde lo retroalimentado, acogiendo sugerencias en torno al establecimiento de normas y rutinas, como el recordarlas constantemente y marcar mejor las transiciones. Sin embargo, esta estrategia se ve limitada en cuanto al reducido tiempo para reunirnos y conversar. Asimismo, implica que la educadora colaboradora debe estar atenta al actuar para poder retroalimentar el aspecto específico que se necesita mejorar, lo que limita también la orientación. Esto, podría verse potenciado mediante el uso de análisis de videos, evaluando el establecimiento de normas y, específicamente, la consistencia al corroborar lo que se solicita.

Referencias bibliográficas

Canter, L. (1976). Assertive discipline: A take charge approach for today’s educator. Los Angeles: Canter and Associates, Inc.

Gartrell, D. (1987). Assertive Discipline: Unhealthy for Children and Other living Things. Young Children, 42 (2), 10–11.

Johnson, D., Johnson, R., Stevahn, L. &Hodne, P. (1997).The three Cs of Safe Schools.Schools as Safe Heavens, 55 (2), 8–13. Recuperado de http://www.ascd.org/publications/educational-leadership/oct97/vol55/num02/The-Three-Cs-of-Safe-Schools.aspx

Kersey, K. & Masterson, M. (2011). Learn to Say Yes! When you Want to Say No! to create Cooperation Instead of Resistance: Positive Behavior Strategies in Teaching. YC Young Children, 66 (4), 40–44.

Korth, B. & Baum, A. (2011). Teachers Supporting Future Teachers: A Critical part of early childhood teacher preparation. YC Young Children, 66 (3), 20–26.

Merril, S. (s.f.). The 3C’s of Healthy Discipline. Recuperado de http://www.imom.com/the-3-cs-to-healthy-discipline/#.WTmVzJI1_IU

Mosier, W. (2009). Developmentally appropiate child guidance: helping children gain self-control. Texas Child Care, 2–5. Recuperado de http://www.imagineeducation.com.au/files/Group6/03.pdf

Evidencias

Desarrollo de la experiencia para la construcción del Collage en conjunto

1 de Junio de 2017

En el baño, Sofía bota su toalla, vaso y cepillo al basurero. La educadora en formación le pide que recoja sus cosas, ya que no son basura y ahí se van a ensuciar y no podrá usarlos más. Sofía señala “no quiero!” y hace ademán de irse.

En la sala, Mateo observa el collage recién hecho, se dirige hacia el baño y le señala a Sofia: Sofi… tú ahí fuiste buena y me ayudaste a hacer las letras.

Sofía lo mira, y asiente con la cabeza. Se dirige al basurero, recoge sus cosas y camina a la sala para guardarlas en su mochila.

Interactuando con el collage. Los niños y niñas se acercaron a observar y a conversar entre ellos sobre las fotografías en torno a las palabras Cariño, Cuidado y Consistencia.
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