Un Llamado a Santidad

Este es un post que estuve evitando escribir por algún tiempo. Hace algunas semanas, Dios me pidió dejar de ver Game of Thrones. Como cristiano, me sentía incomodo por la siguiente pregunta: ¿cómo puedo ver una serie de TV que constantemente ataca mis valores y convicciones cristianas en maneras directas e indirectas?

Jesus murió en la cruz para hacernos puros (Tito 2:14). El nos limpió con su Sangre para hacernos ver blancos como la nieve y poder servir al Dios Viviente (Hebreos 9:14).

Al hacernos puros, Dios nos llama hacia la santidad (1 Pedro 1:15). Cualquier cosa que contamine nuestro cuerpo y espíritu nos aleja de alcanzar la santidad que Dios anhela para nosotros (2 Corintios 2:7).

Al llamarnos a santidad, somos llamados a cuidar nuestros corazones (Proverbios 4:23). Nuestros corazones están compuestos por nuestro espíritu (conciencia) y nuestra alma (mente, emociones y voluntad). En nuestros corazones es donde guardamos nuestras ideas, emociones y pensamientos. Mantener puros nuestros corazones no es una opción, es un deber para aquellos que estamos en Cristo; somos nueva creación en Él (2 Corintios 2:17). Y aquellos que lo hagan serán recompensados; encontrarán el favor de Dios (Mateo 5:8).

Yo di un paso hacia la santidad sacrificando una serie de TV. Muchos años antes, hice lo mismo con la música que escuchaba. Dios me retó a dejar la música que no se centraba en Él.

Es posible que Dios te este pidiendo que hagas lo mismo en una area especifica de tu vida. Te reto a tomar ese paso audaz hacia adelante, rompiendo esas cosas que te puedan estar deteniendo y que anheles santidad para agradar a Él. “Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” (Hebreos 12:14)